Un fuerte ruido me hace espabilar. Dejo de mirar el moho en la pared y volteo hacia la puerta principal, Will está entrando, seguramente el causó ese fuerte ruido.
Suspiro y vuelvo a mirar la mancha negra. Trato de volver al estado de inconsciencia en el que estaba pero Daryl sale de la habitación, su intensa mirada sobre mi cala hasta mis huesos y aparto de nuevo mi mirada.
- ¿Estás lista?.- pregunta el. Asiento y me levanto del sofá. Como Holly le dijo a papá que lo ayudaríamos a limpiar la casa, ahora tengo ese compromiso. El cual por supuesto no quiero. El simple hecho de ir a casa otra vez me causa malestar.
No puedo estar ahí sin recordar a mamá y sin sentirme triste.
Salimos de la cabaña y subimos a la camioneta. Me pongo el cinturón y me acomodo para ver por la ventana, dándole la espalda a Daryl. Estoy pasando por un momento en el que todo me irrita y no sé por qué. Bueno, si sé porqué, pero no puedo decirle a las personas que odio con toda mi alma la cosa que está creciendo en mi vientre. Se vería mal.
Daryl pone en marcha la camioneta, aunque la casa está en la siguiente calle, pero el prefiere ir en la camioneta que caminando. Por si ocurre algún accidente o qué sé yo.
Detiene la camioneta justo detrás del auto de Holly, seguramente ella ya está ayudándole a papá. Apaga el motor y me mira.
- ¿Estás segura de que quieres hacer esto? No quiero obligarte a nada, Katherine.
Asiento y quito el cinturón.
- Ya estamos aquí.
Bajo y Daryl baja después de mi. Toma mi mano y da un pequeño apretón. El estómago se me revuelve y mi corazón se acelera. Extraño tener a Daryl... sólo para mi. Compartir a Daryl con el feto no me hace feliz.
Daryl toca la puerta y pocos minutos después papá abre y nos sonríe.
- Buenos días muchachos, pasen.
- Buenos días señor May, ¿avanzaron un poco?
- Si, Holly es muy rápida para esto de la limpieza. Acabamos con el baño y ella estaba esperando a que Kittie llegara para empezar a limpiar su habitación.
Me muerdo el interior de la mejilla y me obligo a sonreirle a papá.
- ¿Está arriba?
- Así es cariño, ve y ayúdale, Daryl y yo limpiaremos mi habitación.
Asiento a las palabras de papá, me acerco a los escalones y subo uno a uno. Sabía que tarde o temprano tendría que estar aquí de nuevo. Pero no sabía que sería así de rápido y doloroso. Porque a cada paso que doy, voy viendo alguna fotografía mía colgada en la pared. Y a cada paso que me voy acercando a la habitación de mis padres, el recuerdo de aquel día se planta en mi mente.
El vientre comienza a dolerme en cuanto subo por completo los escalones y me detengo frente a la puerta de la habitación de mis padres. Las piernas me tiemblan y pierdo el control de mi cuerpo. Éste cobra vida propia y a contra de lo que yo quiero, mis manos se estiran y abren la puerta. Mis pies avanzan y comienzo a llorar.
Mi cuerpo se detiene justo frente a la cama y después de un pestañeo, el cuerpo de mamá aparece frente a mi tirado sobre dónde solía dormir. Así como aquella noche, ella se veía gris y no respiraba. El dolor en mi vientre se hizo más fuerte y gemí doblegándome un poco. Vuelvo a mirar la cama y me asusto en cuanto veo el cuerpo de mamá sentado en el borde, mirándome seriamente.
Mi piel se eriza y el dolor en mi vientre aumenta con cada segundo que paso aquí.
- ¿M-Mamá?.- mi voz salió rasposa y no sé como hice para hablar. Quiero mover mis piernas y salir corriendo de aquí pero no puedo.
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Circles. |Daryl Dixon|
RandomEl... se enamoró de mi en cuánto me vio sonreír. Y yo me enamoré de él al verlo, a mis trece años, como a un príncipe azul. Son cuatro años de diferencia, no mucho en realidad, pero lo que nos hace diferentes... son nuestras vidas. Que por más que...
