Escucho a papá tocando la puerta, pero aún tengo demasiado sueño. Me quedo en mi cama, cubierta con mis mantas.
- Kittie despierta, tenemos que darnos prisa con la mudanza.- las palabras de papá me hacen despertar rápido.
Por fin, después de visitar el departamento en la ciudad, podremos irnos a vivir allá. El trabajo nos quedará más cerca.
Inspiro hondo y me quito las mantas.
- ¡Ya voy!.- papá deja de tocar la puerta y lo escucho irse. Me tallo los ojos y miro mi habitación.
Estar aquí me hace sentir nostalgia. Pero he llorado ya demasiadas noches, que no me quedan más lágrimas.
Me levanto y me meto al baño. Me doy una ducha rápida y me visto con un suéter rojo y mis jeans negros. Recogo mi cabello y me miro al espejo. En un par de semanas iniciaré mis cursos de modelaje, en una agencia en Atlanta. Esto debería ponerme de buen humor, pero... no puedo sentir nada.
Salgo de mi habitación y bajo los escalones, en la cocina está papá, comiendo cereal.
- Buenos días cariño.
- Buenos días papá, ¿hablaste con los de la mudanza?.- saco la tetera y pongo a hervir suficiente agua para un té verde.
- Si, pero ellos solo se llevarán los muebles. Estaba pensando, que nosotros podemos llevar el resto de cajas en el auto y así no pagar dos vueltas.
Frunzo el ceño y subo la flama de la estufa.
- ¿Cabrá todo en el auto o quieres que llame a Holly?
- Quiero que la llames y llames a Daryl.- escuchar su nombre, después de casi dos meses sin saber nada de él, me congela.- el puede traer la camioneta y ayudarnos, si no tiene nada qué hacer.
Miro por la ventana al patio trasero. ¿Habrá pensado en mi? ¿también me extraña? ¿cuánto tiempo más estaremos separados?
Llamarlo para pedirle ese favor es una buena excusa para oír de nuevo su voz.
- Lo llamaré en cuanto termine mi té.
- Gracias Kittie, sé que las cosas entre ustedes no están bien ahora, pero también sé que lo afrontarán con madurez.- papá termina con su cereal y deja el plato en el fregadero. Se acerca a mi y besa mi frente.- ¿Ya acabaste con tus maletas verdad?
Asiento.
- Si papá, sólo dejé las mantas fuera porque tenía frío en la noche.
- En el departamento hay minisplit, así que olvidate del frío del bosque cariño.- me sonríe y sale de la cocina.
Sirvo el té en mi taza y la tomo, calentando mis manos. Llamar a Daryl no es tan fácil cómo suena. ¿Y si no me responde? ¿será mejor llamarlo desde el teléfono de casa? Si. Pero primero llamaré a mi amiga.
Le doy un trago a mi té caliente, quemándome la lengua y saco mi celular del bolsillo de mi Jean. Marco el numero de Holly y cinco tonos después, responde.
- ¡Buenos días!.- grita en mi oído, asustándome.
- Hola, me espantaste.
- Jaja qué bueno. Oye, ¿no es muy tarde para qué me estés llamando?
Frunzo el ceño y miro el reloj de pared.
- Son apenas las once de la mañana.
- Mierda, mi reloj no sirve...- la escucho gruñir. Me aclaro la garganta y bebo de nuevo mi té.
- Holly quiero pedirte un favor.
- Soy toda oídos.- canturrea.
- Papá no quiere pagar dos vueltas a los de la mudanza, pensábamos que podrías ayudarnos con tu auto llevando algunas cosas.
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Circles. |Daryl Dixon|
AléatoireEl... se enamoró de mi en cuánto me vio sonreír. Y yo me enamoré de él al verlo, a mis trece años, como a un príncipe azul. Son cuatro años de diferencia, no mucho en realidad, pero lo que nos hace diferentes... son nuestras vidas. Que por más que...
