N/A: Una foto de Neal porque tampoco lo había puesto :v jaja.
Lo primero que noto al despertar es el delicioso aroma a tierra mojada. Ayer no paró de llover en toda la noche, muy apenas pude dormir. La tristeza mezclada con la culpabilidad me comieron la cabeza toda la noche.
Sé que debo decirle la verdad a Daryl. Pero no puedo. No quiero perderlo.
Suspiro y me giro, viéndolo dormir abrazado a mi cintura. Lo que pasó ayer en el bosque ha sido lo más lindo y romántico que he vivido. La cosa que está creciendo en mi vientre no me arruinará nada.
Dejo un beso en el mentón de Daryl y me sorprendo cuando despierta. Siempre es difícil hacerlo despertar, creo que ya sé su "punto débil". Se estira sin moverse de su lugar y cierra los ojos, viéndose tremendamente adorable.
- Buenos días nena.
- Buenos días Daryl, ¿cómo dormiste?
Mueve su rostro hacia mi cuello, comienza a besarme haciéndome cosquillas...
- Muy bien, ¿y tú?
- No pude dormir mucho, la tormenta me asustó.- en realidad, deseé que la tormenta tirara encima de mi algún trozo de la cabaña, pero claro que no iba a suceder.
- Oh nena, mientras estés aquí conmigo ya nada va a lastimarte.- sus palabras me entristecen. Ya me hicieron mucho daño Daryl... y una prueba de ello es la cosa en mi vientre. Daryl se mueve poniéndose encima y yo río nerviosa.
- ¿Qué haces Daryl?
Besa con lujuria mi cuello, mi respiración se acelera y mi piel se eriza.
- Te beso, no sabes cuánto tiempo soñé con esto Katherine...
Sus manos se meten debajo de la camisa, tocando mi espalda. Suelto un pequeño gemido y lo miro nerviosa. Lo que pasó ayer en el bosque pasó porque pude controlar mis pensamientos, estábamos a la intemperie y no tuve recuerdos de mi violación.
- P-Pero tengo hambre.- protesté con lo primero que se me ocurrió. Pero a el no le importó y siguió besándome.
- Yo también tengo hambre nena, tengo mucha hambre...- su voz ronca, junto a su movimiento pélvico sobre mi, me hace delirar. Sus manos dejan mi espalda para dirigirse a mis pechos y tocarlos con lentitud. Dedicándole tiempo a cada pedazo de mi piel, sin apretar con fuerza, con caricias suaves que además de darme placer, me dan seguridad.
Cierro los ojos. Estoy con Daryl. En su habitación. Y el jamás me haría daño.
Comienzo a besarle el cuello, gruñe y eso me inspira a hacerlo con más intensidad. Sus manos bajan hasta tocar el elástico de mi braga, decido mover mis manos por todo su torso, dándole lentas caricias en su abdomen bajo. Siento su miembro crecer contra mi pelvis. El mueve su cabeza, estampando sus labios sobre los míos, besándome con urgencia.
Sus manos se meten debajo de mi braga, deslizándose hacia mi trasero. Aprieta con fuerza la poca carne que hay ahí a la vez que me levanta, empujándome con su cadera. Siento su miembro contra mi intimidad y gimo en sus labios. Daryl mete su lengua y sólo eso bastó para derretirme. Lo quiero ya...
Dejo de tocar su abdomen para meter lentamente mis manos dentro de su boxér. Daryl separó sus labios de mi para abrir la boca y gruñir en el momento en que mis dedos tocaron la suave piel de su pene. Muevo mis dedos explorando cada rincón de él, mientras Daryl se queda quieto y con los ojos cerrados. Con mi mano derecha aprieto desde abajo, para subir lentamente hasta la cabecita. El suelta un delicioso gemido, el sonido más erótico que podré escuchar. Bajo los dedos de mi mano izquierda con lentitud, tocando cada centímetro de piel debajo del miembro. La piel de los testículos es diferente a la del miembro, esta no es tan suave. Pero aparentemente a Daryl le gusta que mis dedos exploren. Asi que tomo con mis dedos uno de sus testículos y lo veo gruñir y moverse hacia delante.
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Circles. |Daryl Dixon|
RandomEl... se enamoró de mi en cuánto me vio sonreír. Y yo me enamoré de él al verlo, a mis trece años, como a un príncipe azul. Son cuatro años de diferencia, no mucho en realidad, pero lo que nos hace diferentes... son nuestras vidas. Que por más que...
