37. Solo Tuyo.

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Los dos meses pasaron muy lento. Llenos de dolor y medicinas estúpidas, aunque buenas. Con la misma cara de la enfermera que se encargaba de mi y su estúpida sonrisa.

Papá y Holly seguían visitándome, aunque papá no con tanta frecuencia, ya que había conseguido un empleo y al parecer tiene planeado vender la casa para mudarnos a la ciudad. Pero a Daryl... hace muchísimo tiempo que no lo veo. El no vino nunca a visitarme.

Miro por ultima vez la horrible habitación blanca, mientras Holly canturrea. Hoy me han dado el alta, asi que ella y papá vinieron por mi. Pero mientras papá arregla algunos papeles, Holly me ayudó a vestirme y lucir como una persona "recuperada".

Las dos salimos de la habitación y me siento aliviada de por fin poder caminar lejos del jodido hospital. Avanzamos hasta el elevador, donde otras tres personas se suben. Miro a Holly y ella me sonríe.
- ¿Estás emocionada por salir? Sé que si pero necesito escucharte decirlo.

Ruedo los ojos y sonrío un poco.
- Si... ya me urgía mover las piernas. Y ver algo mas que esas... horribles paredes blancas

Salimos del elevador y en la recepción vemos a papá, quien charla animadamente con la recepcionista, una mujer adulta pero joven, y muy bonita. Holly me codea y las dos reímos.
- Tu papá no perdió el tiempo.

Rechisto y nos acercamos a el. El me mira y sonríe, aunque puedo notar en sus ojos que aún está afectado por lo que pasó.
- Bueno, muchas gracias por todo.- se despidió papá de la recepcionista.

- Hasta luego señor May.

Holly se carcajea un poco pero se calla cuando papá la mira ceñudo. Los tres salimos del hospital y vamos hacia el auto de papá. Cuando ya estamos arriba es cuando Holly habla.
- ¿Volverá a ver a su conquista, señor May?

Papá sonríe y enciende el auto
- Tal vez, si las cosas mejoran.

¿Mejorarán?
Sinceramente... no creo.
Me siento como una bola de estiércol que rueda sobre lodo y cada vuelta que da aumenta de tamaño.

- Hablando de eso, en una semana tienes cita con la doctora Colbie.- dice Holly. Volteo la cabeza y la miro.

- ¿Y esa quién es?

- Es una psicóloga, es muy buena, a mi tía Natalie la ayudó a superar muchas cosas.

Me quedo seria y vuelvo a acomodarme. No me agrada la idea de ir con una persona desconocida y contarle sin más mis problemas. Pero... esto es algo que haría muy feliz a papá. Y puede que, tal vez, si me ayude a superar... lo que sea que esté pasando.

Papá da vuelta en la esquina de nuestra calle y lo primero que veo es la camioneta de Daryl. Mi corazón comenzó a latir con fuerza, no con rapidez, sino con dolor. Cada pálpito es una aguja en mi pecho.

Suspiro, Holly me toma del hombro y trata de calmarme con una sonrisa.
- No está enojado, o al menos eso dijo. Sólo... quiere ir a dar una vuelta contigo, te extrañó mucho.

Trago saliva.
- No fue a visitarme nunca.

- Le dolería demasiado verte en una camilla de hospital, tienes que entenderlo Katherine.- asiento y los nervios crecen cuando papá detiene el auto.- Y no te pongas tus moños, porque no se merece que lo trates mal después de lo que hiciste.

El regaño de Holly es como una bofetada con un cubo enorme de hielo. El cual me trae a la realidad. Bajo del auto y mi cuerpo se estremece al ver a Daryl sentado sobre el capó de la camioneta, con un cigarro en los labios.

- Buenos días Daryl.- saluda papá, yendo después a la casa. Daryl solo asiente a su saludo. Holly también va al interior de mi casa, dejándome sola con Daryl.

Circles. |Daryl Dixon|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora