29. Amor Diferente.

680 55 10
                                        

La noche se hizo más oscura. No sé cuánto tiempo hemos estado aquí, pero ya hace más frío y el cielo está completamente oscuro.

Daryl y yo reímos por tonterías que decimos mientras nos acurrucamos bajo la manta. Levanto mi mano y acaricio su mejilla, me mira y toma mi mano, entrelazando nuestros dedos. Acerca mi mano a su rostro y la besa suavemente.

Ya es hora.

- Daryl...- me mira, el azul de sus ojos brilla con la luz de la luna.- quiero... quiero que hagamos el amor...

No deja de mirarme, sé que está dudando.
- Tenemos que ir a la cabaña, Merle tiene guardados condones...

Niego y me subo encima de el.
- Quiero sentirte... será nuestra primera vez...- me inclino y comienzo a besarlo. Los besos comienzan siendo suaves, nuestras lenguas se tocan lentamente. Pero todo se pone más intenso cuando comienzo a moverme encima de el, rozando mi intimidad con su miembro.

Lo escucho gruñir en mis labios. Sus manos comienzan a subir por mi espalda, debajo de mi blusa. Muevo mi cadera más abajo, haciendo presión en su zona y el despega sus labios de los míos.
- Oh nena...

Gruñe y me hace recostarme. Se sube encima mía y comenzamos a besarnos ahora con deseo. Lujuria es lo que siento con cada roce de su lengua en mis labios, sus manos acariciando mi abdomen, su cabello rubio entre mis manos y su entrepierna chocando suavemente con mi intimidad.

Se separa de mis labios y desciende dejando húmedos besos por mi piel hasta detenerse en el primer botón de mi blusa. Me mira mientras su mano derecha deshace el primer botón.
- Voy a hacerte el amor Katherine...

Asiento, porque no puedo decir nada. No puedo siquiera pensar en otra cosa que no sea Daryl. El deseo y el amor me tienen completamente cegada.

Desabotonó mi blusa por completo, dejando al descubierto mi torso y el sujetador pequeño blanco. La tela es delgadísima, me estremezco cuando su mano se desliza encima de la tela del sujetador. Siento mi zona íntima palpitar y cierro los ojos.

Grave error. De inmediato, los recuerdos de aquella noche, en la que sentí que me rompería en dos, vienen a mi mente y abro los ojos. Siento un nudo en la garganta y los ojos llorosos, pero trato de relajarme al ver a Daryl, mirando con detenimiento mi cuerpo y mi rostro.
- Voy a hacerlo lento nena, te estimularé para que estés bien lubricada...

Vuelvo a asentir. No puedo hablar. No sé que saldrá de mi, si un gemido o llanto.

Me ayuda a deshacerme de la blusa, acariciando en el proceso la piel de mis brazos. Lo miro y sonrío un poco.
- Te toca.- digo, señalando su camisa.

- ¿No quieres hacerlo tu?.- niego, prefiero disfrutar de la vista mientras el se quita la camisa. Y en cuanto comienza a subirla por su torso, paso por cada rincón mi vista, y sin pedir permiso toco su piel con mis manos.

El ligero vello que empieza debajo de su ombligo y se extiende en una fina línea hacia abajo es acariciado por mi dedo índice. Después subo mis manos hacia su pecho, ligeramente torneado. Lo miro y sonrío con malicia.
- Eres muy sexy Daryl.

Vuelve a ponerse encima mía y me besa. Nos besamos por un largo rato, el volvió a separarse de mi boca para bajar con su lengua hacia la parte central de mi pecho. Siento sus manos deslizándose por mi espalda hasta tocar el broche del sujetador. Sufre un poco tratando de desabrocharlo pero cuando lo logra, lo desliza fuera de mi con lentitud. Me ruborizo al mirarlo, sus ojos miran con lujuria mis limones.

- ¿En serio te gustan? Son muy pequeñas...- digo, mirando mi busto y después a Daryl.

El toma uno de mis pechos con su mano, apretandolo suave.
- Están perfectas nena, la medida exacta...- deja de hablar para bajar su boca y comenzar a besar cada centímetro de mi piel.

Circles. |Daryl Dixon|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora