Aidan
Me senté en la cama al escuchar el llanto del bebé, miré unos instantes el reloj despertador, eran las dos de la mañana. Me levanté y me dirigí a la puerta mirando a Ilan, él se encontraba tan cansado que ni siquiera había escuchado a Eve. Me dirigí rápidamente a la habitación del bebé, me acerqué a la cuna y lo tomé en brazos.
—¿Qué sucede, pequeño? —pregunté recostándolo en el cambiador para revisar su pañal.
—Tiene hambre, Aidan —escuché la voz de Ilan a mis espaldas, me giré rápidamente para mirarlo, él me dedicó una pequeña sonrisa cansada—. ¿Aún no reconoces el llanto? —miré a Eve nuevamente, aún seguía llorando—. Intenta calmarlo un poco, yo voy a calentarle leche.
Volví a tomar en brazos al bebé. Ilan se había acostumbrado rápido a él, en solo unos días ya podía identificar los llantos de nuestro hijo. Unos minutos después, Ilan volvió con el biberón, tomó en brazos al bebé y le dio la leche.
—Ve a acostarte, te ves cansado —dijo sin levantar la vista de Eve.
—Solo tiene unos días de vida, ¿cómo sabes identificar su llanto? —Ilan me miró y sonrió.
—Simplemente puedo hacerlo —volvió a bajar la mirada hacia él bebé—. Supongo que es normal —me quedé observándolo unos instantes, luego esbocé una sonrisa.
—Tendrás que enseñarme —besé su frente, mientras acariciaba suavemente la cabeza de Eve.
—Lo haré, así no le das el biberón cuando necesite pañales limpios —solté una pequeña risa—. Ve a acostarte, Aidan, yo terminaré con el pequeño —dicho esto, me dio un pequeño beso—. Ve, Zhang —sonreí ante su pequeña orden.
—Te esperaré en la cama —pasé mi mano suavemente por su cabello, para luego dirigirme a mi cuarto. Me acosté y miré mi celular, pocos instantes después, Ilan volvió y se desplomó en la cama—. ¿Cansado? —pregunté dejando el celular de lado.
—¿Tú no? Estaba dormido profundamente hasta que Eve comenzó a llorar —se acomodó en mi pecho y soltó un bostezo—. Ya duérmete, Zhang. En la mañana necesitaré mucha ayuda con el bebé.
Su voz comenzaba a sonar como un susurro, seguramente se estaba quedando dormido de nuevo. Me quedé largo rato acariciando su cabello y mirando el techo sin más. Respiré profundamente cerrando los ojos, esperando a que el sueño me venciera.
Desperté eso de las ocho de la mañana, Eve había comenzado a llorar nuevamente. Ilan se levantó al instante y se dirigió a su habitación. Por mi parte, me quedé en la cama, me encontraba algo cansado aún. Unos minutos después, escuché que volvía al cuarto, luego lo sentí sentarse en la cama.
—Te has despertado muy temprano, hijo, ¿es que no te cansas luego de despertarte toda la noche? —abrí los ojos al escucharlo hablar tan dulcemente con nuestro bebé—. Tu padre y yo queríamos dormir un poco más.
Sonreí sin poder evitarlo. De repente, me encontraba completamente despabilado. Me giré hacia ellos para mirarlos, Ilan y Eve se miraban fijamente el uno al otro, por lo que no me prestaban atención. Sin pensarlo demasiado, tomé mi celular y comencé a tomarles fotos, logrando la atención de Ilan.
—No me tomes fotos, Aidan. Ni siquiera me he lavado la cara aún —frunció levemente el ceño, pero no hice más que sonreír y tomarle otra foto.
—Te ves muy lindo recién despierto —solté una risita—. Y con nuestro hijo en brazos aún más —con esto último logré que me sonriera.
—Cállate, Zhang —volvió a mirar a Eve—. Y deja de tomarme fotos, al menos cuando apenas me levanto.
Sonreí acercándome a ellos. Crucé mi brazo alrededor de Ilan y miré al pequeño. Nuestra tranquilidad en la mañana duró muy poco, dado que mi celular comenzó a sonar por culpa de una llamada, solté un pequeño suspiro rezando que no fuera del trabajo. Tomé el dichoso aparato y miré la pantalla, era mi hermana.
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Broken Boy
Teen Fiction⚠️Mpreg⚠️ Un complejo de inferioridad, una cicatriz en el rostro, un maltrato continuo y él, el único faro de luz en la tiniebla de su vida. El único que es capaz de hacerle ver su belleza, de darle una nueva dirección a su vida, de darle una pequeñ...
