Pasaron días desde aquel incidente en el bosque, habíamos intentado huír de los hombres armados, corriendo por las rutas y calles hasta caer rendidos, pero nos rodearon, tenían planeados nuestros movimientos, a pesar de que derribamos algunos de los hombres.
"Estamos perdidos" exclamó Melania al ver la situación, yo sólo suspiré.
Unos segundos después apareció Ares entre sus guerreros, dijo que intentaban localizarnos porque quería acompañarnos y ayudar. Por supuesto, los muchachos y yo, lo tomamos todo con pinzas, podría ser una trampa grande, pero ví algo sincero en su rostro, por lo que suspiré y asentí, a lo cual Jacob se molestó, estamos peleados desde entonces, ya que luego de que el Dios de la Guerra agradeciera, llegó Apolo, al parecer con las mismas intenciones, y también le dí el permiso de acompañarnos.
Ahora estamos todos caminando con dirección al Olimpo, Melania y Yannick discutiendo entre ellos dos por quién derribó más guerreros, Apolo y Ares detrás, observando el mundo mortal con una pizca de disgusto en sus ojos mientras comentan juntos lo que opinan de ciertos aspectos sociales humanos, y adelante estamos Jacob y yo, el cual no sonríe en absoluto, y mantiene distancia de mí.
-Jacob... -Susurro bajo. No quiero perder mi amistad con él por una pelea sin sentido, menos si Apolo y Ares están involucrados.
Él sólo niega lentamente con la cabeza mientras observa el frente, sus ojos se cristalizan bastante y cierra sus puños con algo de fuerza.
-Por favor, escúchame... Yo no quer...
-¡¿Por qué están aquí entonces?! -Grita, interrumpiéndome y mirándome con furia.
Los cuatro detrás nuestro se detienen y frenan sus conversaciones, todos están mirando a Apoloson con algo de sorpresa.
-Los necesitamos para garantizar más nuestra seguridad, no quiero que les pase nada, a ninguno de ustedes -Retengo mis lágrimas lo mejor posible, detesto hacer que esté molesto o triste.
-Yo no confío en ellos, menos en el estúpido ese, no entiendo cómo tú si puedes -Dirije su mirada hacia Apolo, quien sólo se limita a hacer un gesto y sonreír con malicia.
-Jacob... -Tomo su mano, pero éste safa de mi agarre.
-A ver, APOLO -Exclama recalcando sarcásticamente el nombre de la divinidad -¿Qué es lo que haces aquí? -Levanta ondas del suelo con ira, sus ojos se tornan violetas al igual que su poder, que rodea al que Hiere de Lejos lentamente.
-Salvar a una joya de la muerte, que luego voy a disfrutar, voy a mostrarle lo que es el verdadero placer, no el falso que ofrecen las miedicas debiluchas como tú -El Dios de la música ríe con malicia.
-¡VEAMOS DE QUÉ ESTÁS HECHO, COBARDE! -Un golpe de parte de Apoloson llega al rostro de su padre.
-¡¿Quieres ver?! -Lo toma del cuello y presiona con fuerza -Ahora observa y siente cómo te destruyo asqueroso mortal.
-Si soy asqueroso... -Toma su rostro con sus uñas, haciendo sangrar al Dios con fluidez -Es por ser tu hijo, imbécil -Susurra con el aire que le queda.
-¡YA, BASTA! -Golpeo el suelo con mis manos encendidas, generando una leve explosión, no lograba resistir mucho ante Apoloson sufriendo -¡No los traje aquí para pelear! -Me acerco a ambos y los separo. Primero le lanzo una mirada furiosa a Jacob, quien mira a su padre con odio, luego me dirijo a Apolo de forma amenazante, saco un cuchillo de mis botas, las cuales había conseguido hace unos días, y lo coloco en su garganta -No lo vuelvas a tocar ¿Oíste? Y si te traje aquí, es para que ayudaras, jamás estarás conmigo sexualmente, hijo de Zeus, así que ve olvidándote de esa absurda idea, y deja al hijo que tú abandonaste antes de que naciera en paz -Exclamo furiosa pero en una voz baja.
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Smeart', Tartar Princess
De TodoLa mitología griega está llena de relatos de héroes, Dioses, y también mestizos, compuesta por peleas, traiciones, engaños, lujuria, incestos, y muchas cosas más que la hacen realmente increíble y misteriosa. Los tres Dioses tenían el acuerdo de n...
