Pasaron algunos días, todo parecía estar bastante calmado, y por alguna extraña razón, nadie se había acercado a mí, ni siquiera para pedirme un lápiz, me sentía realizado, y ligeramente culpable. Tyler estaba algo renuente a hablar conmigo, pero como nadie había querido hacer el trabajo en equipo conmigo, Tyler se ofreció como el buen samaritano que es.
La verdad es que la juventud de ahora es muy sensible, el tipo que me molestaba ahora estaba yendo a terapia porque había intentado "suicidarse" con aspirinas.
La verdad es que no sé si debería de reírme o sentirme mal... obviamente no fue por lo que yo lo dije, eso sólo fue "la gota que derramó el vaso", él ya tenía muchos problemas, además de que tenía malas notas, una mala relación con sus padres y su novia había terminado con él. Pero no soy un monstruo, yo no lo sabía, si lo hubiese sabido le habría podido decir una simple frase y de hecho la pensé durante la noche: "Tu novia te dejó porque eres un pedazo de bastardo"
Eso hubiese sido increíble.
Pero lamentablemente no lo sabía, así que esa frase tendrá que quedarse en lo profundo de mi ser.
En fin, estaba en la casa de Tyler y él estaba distante, se supone que teníamos que hacer un resumen sobre la Segunda Guerra Mundial y también una historia donde fuéramos dos soldados, uno tendría que ser alemán, japonés o americano y cómo serían sus vidas, tenemos que ser lo más realistas posibles, pero también tenemos toda la libertad de hacer lo que queramos con nuestros personajes, lo cuál me daba alegría, porque tal vez haría que mi personaje fuera un rebelde.
Había pizza y no estaba la familia de Tyler en casa, y habían unas gomitas de cereza encima de la mesa en un tazón.
Miré a Tyler y apachurrándo una gomita entre mis dedos, le dije.—Mira Ty, voy a besarte.
—tomé la gomita y estaba apunto de besarla, cuando Tyler me dijo con su ligera voz y con un tono de molestia.—Josh, estamos trabajando ¿puedes dejar de ser tan pesado?
Después de eso me miró fríamente y me sentí como un idiota, me paré y me fui.
Estaba en el jardín tirado en el césped, como si estuviera muerto, viendo hacia la nada cuando escuché a Tyler.—Yo lo siento, no me siento bien, mis padres me odian Josh.
Tyler empezó a llorar, me levanté y abracé a Tyler.—No llores mi Tyler, todo va a estar bien.
— N-no lo entiendes Josh, es que me voy a ir al infierno, estoy condenado.
—¿Por qué dices eso?
—¡Porque me gustas Josh!
Tyler estaba llorando descontrolado y yo sólo podía abrazarlo fuerte.
—Tyler no creo que vayamos al infierno por amar a alguien.
—Entonces ¿Por qué todos dicen que así será?
—No lo sé Ty, la gente es muy estúpida y cruel, a veces incluso las personas que más te quieren te dicen cosas que no son verdad porque tienen miedo.
Tyler se tranquilizó un poco y aunque estaba cansado, aún así terminamos la tarea.
Era muy tarde, y estábamos muy cansados, Me quedé en el sillón y Tyler se fue a su cuarto. Ya entrada la noche tuve ganas de ir al baño, culpé a toda esa soda que bebí. Subí las escaleras y me sentí curioso de ver cómo dormía, entré a su habitación sin hacer ruido, Tyler estaba durmiendo de tal manera que parecía contorsionista, sonreí y me acerqué para taparlo. Cuando estaba tapándolo sentí que mis pies estaban chocando con algo, me agaché y me di cuenta que era una caja, cuando agarré la caja, se abrió y se cayeron todas las cosas, aunque no hacían tanto ruido, porque el cuarto estaba alfombrado. Cuando levanté las cosas y levanté algo que pesaba, no podía ver mucho, casi nada, sólo podía ver lo que me permitía la luz de la luna que entraba por la ventana.
Levanté el objeto pesado y cuando lo pude ver con un poco más de luz, pude ver que era un arma.
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Neon pieces
FanfictionTyler, sólo quédate conmigo, si estamos juntos todo va a estar bien.
