Porque éramos amigos y a ratos, nos
amábamos;
quizá para añadir otro interés
a los muchos que ya nos obligaban
decidimos jugar juegos de inteligencia.
Rosario Castellanos
El fin de mes había llegado, Alex pasó por la oficina de su madre mientras la rubia la esperaba con sus maletas en el pasillo. La profesora de Historia apareció y le dedicó una amplia sonrisa y ambas caminaron hasta el estacionamiento. Ese día no llegó Mark por ellas, Piper había pedido que nada más le enviara un auto, antes de ir a casa acompañaría a Alex al terapeuta.
- Hablas demasiado, por eso no te quería traer - suspiró Alex con la rubia sentada a su lado en la sala de esperas.
- Alex, solo te hago conversación para que estés relajada, para mí es muy importante compartir esto contigo, cariño - Piper tomó la mano de Alex y le sonrió con sinceridad.
- Gracias por estar aquí, Pipes, gracias por estar en mi vida - Alex se recostó en el hombro de su compañera un rato, mientras tanto la rubia empezó a hablar con una señora que estaba sentada al lado de ella - es mi turno anunció, no hables demasiado - susurró en el oído de su compañera.
Piper la miró perderse en el pasillo y sintió conmoción, le parecía muy valiente como Alex trataba de salir adelante. Se sentía orgullosa de sus deseos de enfrentar sus miedos, pero también le dolía saber que ella tenía que pasar por eso.
- Tu novia estará bien, no llores - la señora de al lado le dio un pañuelo a la rubia, ella se sintió incómoda al saber que su conmoción se había notado, no quiso entrar en detalles y decir que no eran novias.
- Gracias - susurró - ¿usted pasará consulta también? - quiso tratar de no pensar en la situación de Alex.
- Mi hijo tiene TEA.
- Oh, es autista - Piper miró al niño y sonrió - ¿cómo es lidiar con una persona con una enfermedad mental? - preguntó de manera sensible. La señora solo le sonrió, no pudo contestar su duda ya que fue llamada para ser atendida.
Tragó saliva y bajó su mirada realmente estaba muy sensible de estar en ese lugar, sola, viendo pasar a muchas personas con padecimientos mentales. Alex no salía de su mente, tener claro que no lo merecía, recordarla llorando entre sus brazos y lo importante que había sido para su compañera el apoyo que ella le dio en ese momento la ponía peor. Pero ¿Cómo sería afrontar esa situación de una manera más cercana, más sentimental? ¿Cómo era vivir o amar a una persona con una enfermedad mental? se preguntaba la rubia.
- No es nada fácil - Piper se limpió una lágrima en su mejilla y se compuso al ver a una mujer sentada a su lado hablándole - disculpa, estaba sentada al frente leyenda una revista y escuché tu pregunta.
- Oh - Piper trató de sonreír por amabilidad - también tienes un hijo...
- No, mi mujer tiene trastorno de ansiedad, llevamos 5 años juntas y no es nada fácil - a Piper le interesó el tema y se acomodó a escucharla - tienes que amar demasiado a alguien para acompañarla en ese proceso, cambios de humor drásticos, euforia, depresión, infravalorarse - la rubia prestaba mucha atención a la experiencia de la mujer - pero, ¿sabes? Si logras ganar su confianza, en su mundo nada será más importante que tú, si una persona con trastorno de ansiedad te ama, debes amarla al tripe, ¿tienes idea de lo que es para ellos dejar en su mente y corazón tan perturbados un espacio privilegiado para ti? Eso vale oro - Piper solo tragó saliva con los ojos llenos de lágrimas.
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CONTIGO O ¿SIN TI?
FanfictionPiper Chapman, el demonio hecho mujer, se convierte en la colega, compañera de cuarto, amiga y amante de Alex Vause, pero una frase no sale de la cabeza de Alex: estoy contigo o ¿sin ti?
