The Waldorf Hilton, London
Elizabeth POV
La verdad es que he estado nerviosa desde que salimos de New York, pero recibí un regaño enorme por parte Taylor, pues ya estaba pensado en cancelar el viaje que planeé con Harriet. Me quería quedar con Taylor, lo que recuerdo que me dijo fue algo así: ( aquí es cuando pienso aplicar algunos eufemismos, pues no pienso repetir las palabras tan soeces de la rubia.) "¿Qué está pasando contigo? Parece que es una relación poliamorosa, tú te vas a ir con Harriet y pasarán unos días increíbles llenos de; voyerismo, sexo y muchos orgamos. Lo necesitas, amor. Hazme el favor de complacer a mi pobre cuñada, porque la tienes en una sequía que se logra percibir a kilómetros, que no logres notar el rostro lleno de excitación en ella ya no es problema mío. Yo estaré bien. Haz lo que te digo: Fuck her... " Y la llamada terminó ahí porque a Taylor le encanta ser muy expresiva, y escucharla decir todo eso me ponía los malditos nervios de punta. Volteó a ver el rostro de Harriet, de mi Harriet, pues desde hace 2 semanas que es mía y yo soy suya, pero al parecer ella no se había percatado que desde hace meses le pertenecía. No puedo evitar sonreír por estar en London, quiero que nuestros días sean perfectos, pues es lo que ella se merece: Alain Ducasse restaurant, Heinz Beck y Marcus Wareing. Harriet me consiente demasiado, y quiero que viva la mejor experiencia en London, aunque creo que sí será un problema salir del hotel, pues muero por estar con ella, hace días que deseo estar con ella, pero me he estado conteniendo para así poder explotar en un magno orgasmo, es solo que verla me pone tan... ¿saben que? olvidenlo, cuando recien despierto suelo hablar de más. Observo la hora y ya hemos dormido más de 10 horas, pero Harriet tiene la habilidad de hibernar , puede dormir hasta 12 horas y aún así despertar con sueño, cosa que me parece increíble, pues antes madrugaba para poder salir a correr, ella dice que es mi culpa: "¿Crees que voy a salir de la cama cuando te tengo a un lado mío? sería la mayor estupidez que podría hacer" Yo solo rio ante sus pretextos, y bueno, saber que no quiere desayunar por dormir más, me molesta un poco, parece que sigue sin entender lo importante que es el desayuno, y ni hablar de las veces que se enferma y ni se inmuta en tomar algo o abrigarse correctamente, ella parece una niña de 5 años. El caso es que ella y yo estamos en London, juntas. Harriet duerme sobre su abdomen, y parte de su cabello cubre la mitad de su rostro, ambas manos bajo su mejilla derecha, me da pena tener que despertarla, pero tenemos que salir por algo de cenar, pues llegamos a las 9:00 de la mañana al hotel y aun seguimos metidas en la cama.
-Ya es hora, Hats.-Susurro con cariño mientras quito el cabello de su rostro y lo pongo detrás de su oreja.-Harriet.-Susurro otra vez.
-5 minutos más.-Murmura con una carga de sueño.
-No, mi amor. Ya es muy tarde.-Vuelvo a susurrar. Ella sonríe y es que ama le diga "mi amor". Su ojos se abren y están un poco hinchados por tanto dormir, pero me da una sonrisa que logra derretirme, aun sigo sin entender ¿por qué es tan jodidamente linda?
-¿Ya es hora?-Balbucea con esa voz ronca y llena de sueño. Yo asiento y me sigue sonriendo de una forma torpe: Al parecer aún tiene mucho sueño. Se restriega la cara con la palma de sus manos, un suspiro sale de ella. Me observa por unos segundos donde me pone un tanto nerviosa, sé que está a punto de decirme algo.-Soñe contigo.-Sonríe, pero el rubor decide saludar
-¿Y qué fue lo que soñaste, Hats?-Con su dedo índice me dice que me acerque a ella. Me acerco y me besa, es un beso profundo. Harriet se vuelve sobre su espalda, y sus manos en mi cintura hacen que quede sobre ella. Dejo caricias en la mejilla de Harriet con mi pulgar, mientras mi mano izquierda asciende por su abdomen. Me separo de ella para verla a los ojos y alzo mi ceja izquierda esperando un respuesta por su parte. La veo fruncir el ceño confundida y no puedo evitar reír, sé lo que quiere, pero primero jugare con ella. Me apoyo sobre mis rodillas para quedar a horcajadas sobre ella. Pongo mis dos manos sobre su torso y lo recorro hasta llegar a su pecho, sé que está esperando a que la toque, pero desvió mis dedos al primer botón de su camisa Carolina Herrera ( Que fue uno de los regalos que le dí hace unas semanas ) Deshago el primer botón mientras mi mirada sigue fija en la de ella, segundo botón fuera, sonrió mientras muerdo mi labio inferior tratando de provocarla más, tercer botón fuera, y observo cómo el pecho de Harriet está rojo, cuarto botón fuera y un suspiro sale de ella, quinto y último botón fuera "gracias dios" quito su camisa y la aviento. El bralette de Harriet deja muy poco a la imaginación y ver sus pezones erectos hace que una sonrisa aparezca en mi rostro.-¿Amor?-Una sonrisa aparece en el rostro de Harriet y lleva sus manos a las mías para ponerlas sobre sus senos. Los acarició sobre la tela, bajo mis manos al inicio del bralette y lo subo para dejarlo en completa libertad, Harriet alza sus brazos para terminar de sacar el bralette. Acarició sus pezones entre mis dedos y veo como Harriet se está dejando llevar por mis caricias, pero las detengo para yo poder quitar mi suéter quedando solo en mis sostén ( como raro: color negro ) Harriet me toma de la cintura para poder sentarse conmigo encima. Se acerca a mí para volver a besarme, mientras sus manos me recorren hasta llegar a mi espalda para desabrochar mi sostén, y no puedo evitar gemir en su oído cuando sus boca baja a uno de mis pezones. Me siento demasiado excitada y sé que estoy demasiado mojada por culpa de Harriet: y su maldita lengua. La tomo de la espalda y la abrazo, apretandola mas contra mi, cuando deja una suave mordida en mi pezon es imposible guardarme ese glorioso gemido.-Harriet.-Le susurro en su oído. Me separo de ella y hago que se acueste. Me muevo para poder quitar su pantalón junto con su tanga (Harriet las está usando mucho últimamente, porque sabe lo provoca en mí) también me deshago de mi jens, Harriet me observa completamente sonrojada. Me dejo caer completamente sobre ella: Me encanta sentir la suavidad de su piel, sentir como nuestras pieles rozan, y sentir la rigidez de sus pezones con los míos, me vuelve completamente loca. Harriet me toma por mi cuello para acercarme a ella y poder unir nuestros labios: Umh...me encanta cuando profundiza nuestros besos, y cuando decidí usar su lengua, jamás imaginé que besaba tan bien. Siento como su entrepierna se empieza a calentar por el roce en mi muslo. Detengo abruptamente el beso y ella me ve sin entender nada.-¿No quieres ir a cenar?-Su reacción me hace reir.
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Your last love (SIN CORREGIR)
RomansaLa vida nos golpea a cada uno de nosotros, nos lastima, nos hiere, nos rompe, nos derrumba. Ese era el pensamiento que tenía Elizabeth Dashwood sobre la vida. La muerte de su novio había acabado con ella. Llega un día en que aparece esa persona que...
