Los primeros días son difíciles, pero con el correr de las horas intento actuar normal.
Luego de descargar lo necesario, me prometí dejar de pensar en aquellas cosas que me hacían mal.
Mi matrimonio estaba arruinado sí, no tenía dudas, se había acabado. Pero sabía que aun me quedaba mucho por enfrentar.
Aun no había hablado con él. Me había llamado y enviado mensajes pero los borraba sin verlos y rechazaba cada llamada.
También intento hablar con mis padres, pero no tuvo éxito. Mis padres estaban al tanto de toda la situación, no podía esconderles nada.
No después de aparecerme en su casa en busca de consuelo.
Por supuesto que ellos me recibieron con sus brazos abiertos, haciéndome sentir que no estaba tan sola como creía.
No aquí, al menos.
Juancho también llamo, me escribió disculpándose una y otra vez. Pero tampoco respondí. Nos merecemos una charla, pero no estoy lista. No todavía.
- Estaba pensando que podrías visitar el lago, antes te gustaba mucho
- ¿Un lago en pleno invierno? – bromeo
- De pequeña te gustaba mucho – me reta.
- Bien – digo levantando las manos como rendición – iré mas tarde.
- Tu bufanda universitaria esta en el recibidor por si te hace falta.
- Entendido. Pero a la vuelta, quiero mi chocolate caliente – digo besando la mejilla de mi mama al pasar por su lado.
- ¡Llévate mi auto! – grita desde abajo.
Podría acostumbrarme a los cuidados de mis padres sin ningún problema.
Podría.
Si es que tengo que mudarme a algún otro lugar.
Claramente no puedo volver a la casa que compartía con Samuel.
Pero no he pensado donde vivir aun.
Con Mariana cubriendo mi ausencia podría tomarme los días necesarios para encargarme de todo.
Que increíble es la vida, hasta ayer lo tenía todo y hoy prácticamente no tengo nada.
Incluso donde vivir.
Camino por la grava hasta llegar al puente.
Frente a mí, el casi congelado lago del cual hablaba mi mama.
Me asombra que aun recuerde como llegar aquí.
A mi padre le gustaba traerme cuando era pequeña. Yo jugaba sobre la orilla, inventando personajes y creando historias sobre un príncipe que me rescataba en un barco enorme.
Quizá es eso lo que hoy me haga falta.
No es una mala idea.
Mi celular suena como lleva haciéndolo toda la mañana.
Aquella canción preferida que utilizo como tono de aviso esta comenzando a hartarme.
Saco las manos de los bolsillos decida a rechazarla cuando leo el nombre de María José en la pantalla.
Por alguna razón, no dudo en contestar.
- Hola, Poché.
- Hola, Calle – dice en un noto que no logro descifrar
- ¿Sucedió algo?
- No... Bueno si. O bueno... yo... - suspira – yo me entere de lo que sucedió. Siento llamar pero realmente necesitaba saber cómo estabas.
Se entero.
Estoy completamente segura que fue Juancho.
- Está bien. En realidad no se como estoy. Los primeros días me sentía furiosa, estaba enojada por haber sido tan idiota y no darme cuenta.
- Se querían... - susurra.
- No estábamos bien hace mucho tiempo...
- Realmente lo siento. No sé que mas decir...
- Está bien, Poché! Estoy bien... solo necesitaba pensar. Alejarme de tanto alboroto. Mi cabeza ya no lo soportaba.
- Juancho está muy preocupado...
- Hablare con él en cuanto regrese. Creo que no es bueno tener una charla por teléfono con él.
- ¿Realmente estas bien?
- Si no lo estoy lo estaré. Por cierto, ¿como están?
- Bien. A diario me recuerda que está dentro de mí. Quizá sea boxeador o muy buen bailarín – bromea.
- Me muero de ganas de ver esa panza – digo sin pensar.
- ¿Regresaras?
- ¡Por supuesto! Si prometes guardar el secreto te diré que estoy en la casa de mis padres, en Florida.
- Creo que puedo guardar secretos – se ríe – me tranquiliza saber que estas con tus padres. De seguro te cuidan muy bien.
- Mi madre lo hace. También me habla mucho del bebe, muere de ganas de conocerte
- ¿En serio?
- Cree que es conveniente que te de algunos concejos en cuanto al embarazo.
- Debe apurarse si quiere llegar a término. Estoy al fin del segundo semestre – se ríe.
- ¿Porque no vienes? – digo sin pensar
- ¿Ir? ¿Yo?
- ¡Si!
- No creo que sea buena idea...
- Porque no? mi madre va a matarme si no te conoce pronto! Oh, espera, ¿has viajado en avión?
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En sus ojos (Terminada)
FanfictionLo había intentando todo. Soñando con un cuento de hadas desde que era pequeña. Graduarme, ir a la universidad, casarme con el hombre que me acompaña desde la secundaria, tener un buen trabajo. Una casa, y un perro que me reciba cuando llegue. Lo te...
