Capítulo 3

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Intento llamar a Samuel para contarle la noticia pero no logro comunicarme.

Mejor, le daré la sorpresa en la cena.

Ahora queda lo más difícil.

Camila.

- Dime que es mentira.

- No. Ella me llamo para verse conmigo. Me pareció lo más conveniente, somos las partes involucradas y fue decidido por ambas.

- Daniela, ¿mi opinión acaso no cuenta? ¡¡Te dije que esperaras!! Hay muchas cosas por cumplir. ¡Demasiados papeles y protocolo!

- Es por eso que me busco. Camila, se siente incómoda hablando de esa forma contigo. Confirme lo me habías contado, es completamente humilde, confía en cada palabra que escucha.

- Es por eso que está embarazada.


A veces mi amiga es imposible.

- Necesitaba hablar conmigo tanto como yo con ella, solo fue eso.

- Dime cuanto.

- ¿Cuanto qué?

- ¿Cuanto pidió?

- No hay dinero involucrado –
digo exasperada.

- ¡Oh, vamos! Le ofrecí una importante suma y dijo que iba a pensarlo. Estoy segura que si te contacto es porque busca más.

- Esta equivocada, quise hablar de dinero con ella y la respuesta que obtuve fue que prefería que ese dinero sea guardado para los estudios el niño. Qué opinas de eso?

- Que va a pedirte una buena suma cuando menos lo esperes.

- Bueno, a mí me dice otra cosa y voy a confiar en eso. Hablare con Juan, quiero que el la atienda.

- Juancho?

Asumí que eso iba a sorprenderla. Ella lo conocía muy bien, éramos compañeros en la secundaria, y al egresar el se había metido a la escuela de medicina. Seguimos siendo mejores amigos hasta el día de hoy, él me había ayudado demasiado en todo este proceso de intentar quedar embarazada.

- Si. Me hare cargo de sus controles y todo lo que necesite durante el embarazo. Tanto ella como el bebe.

- Daniela, te estás apresurando.

Ella estaba molesta, solo en ese caso me llamaba por mi nombre.

Pues yo también lo estaba.

- No, Camila, esta vez déjame manejar esto a mí. A partir de ahora hablare directamente con ella, sin intermediarios. Te mantendré al tanto para que puedas redactar los papeles de adopción en cuanto ella este segura. No quiero presionarla, necesito que este cómoda y segura.

- Como tú digas. Solo, después no digas que no te avise.

Eso no iba a pasar.

Había algo en María José, en su mirada, que me inspiraba confianza. Y pensaba guiarme por mis instintos.



********


- Está bien, Paula. Me hablaste de dónde vives, de las marcas y locales de ropa que te encantan. Ahora me gustaría saber qué relación tienes con tu familia.

- Mmm bueno, hablo mucho con mi padre.

- En serio?

- Si, cada vez que le pido dinero para mis gustos.

Esta chica es completamente imposible.

- Y tu madre?

- Me regaña diciendo que soy una consentida. Creo que mira demasiadas telenovelas.

No puedo evitar pensar en María José.

Esta niña que viene solo por el hecho de mostrar que tiene dinero, busca un psicólogo porque cree que "está de moda".

Y María José, trabajando y estudiando para ser alguien en la vida. Teniendo que dar a su bebe a alguien más porque ella no puede darle una vida digna.

Injusticias de la vida, verdad?

- Bien Paula, terminamos por hoy – sentencio.

Entre la niña Galindo y el señor Flemmings van a volverme loca el día de hoy.

Decido tomar un largo baño al llegar a casa. Necesito relajarme.

Pongo música tranquila y me entrego completamente a la relajación. Canto inconscientemente algunas canciones que escucho de fondo.

Mi madre me enviaba a clases de canto y piano de pequeña. Gracias a ellas descubrí el poder de la música. Lograba relajarme llevándome a lugares inpensados.

- Pero que precioso recibimiento – dice mi esposo al llegar.

- Se te antoja entrar?

- Es una pregunta?

- Anda, ven – lo invito.

No tarda en despojarse de su ropa y situarse detrás de mi para yo recostar mi espalda en su pecho.

- Me hiciste mucha falta hoy.

- Si? – pregunta abrazándome mas fuerte.

- Necesitaba esto – suspiro – necesito contarte algo.

- Dime.

- Conocí a María José.

- María José?

- Te mostré sus datos ayer – digo girándome para mirarlo – se comunico conmigo y decidí encontrarme con ella.

- Camila estuvo de acuerdo?

- Camila no se entero hasta luego del encuentro.

- Dani... – me regaña

- Hable con ella y le deje en claro que me encargare a partir de aquí. Deberías haber visto a esa chica, ¡Está completamente asustada! Tenemos que ayudarla.

En sus ojos (Terminada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora