"Si fueras dueño de tu tiempo, entonces yo respiraría tu mismo aire"
Jungkook se muda de departamento con el fin de volver a re hacer su vida, pero no cuenta que en su nuevo edificio será acosado por su nuevo vecino de al lado.
ADVERTENCIA:
MINI...
Una semana después regresamos a las clases normales, hablé con la señora del hotel para que el regresara su cuarto a Yoongi, no vivimos juntos ya que es muy pequeño pero a veces dormimos juntos, más que todo cuando no tenemos tareas, la vida sigue y necesitamos obtener el titulo universitario para poder comprar una casa para ambos.
Ingresamos a las instalaciones tomados de la mano sin importar lo que las otras personas fuesen a pensar. Estábamos juntos en esto y eso era lo mejor.
Nos dirigimos a la oficina del profesor Kim tocando la puerta dos veces hasta que escuchamos un leve "pase" desde el otro lado.
-Buenos días, profesor Kim, venimos a tomar su consideración.
-Eso es bueno, saben que aquí en la institución no nos gusta que pierdan las buenas oportunidades. Ustedes han estado con nosotros desde hace meses, sería un desperdicio que tiren la toalla a mitad del camino.
-Muchas gracias, profesor.
-Pasen que sus clases, más tarde enviaré a su correo los proyectos para reposición, escuché que su compañero Hoseok también está dispuesto a recuperar como ustedes.
Cierto, lo había olvidado por completo, Hoseok había faltado a clases, al menos tenemos un amigo que nos va a apoyar.
Ambos asentimos y nos dirigimos a clases, al entrar al salón casi todos volvieron a vernos pero sólo dimos un leve apretón de manos antes de soltarnos e ignoramos todo a nuestro alrededor.
Tae me sonrió al igual que Hoseok y también pude ver que Jimin quien hablaba plácidamente con Taemin frente a su pupitre. El me miró por un instante pero ligeramente hizo como si no me conociera, definitivamente era mejor así y agradecí internamente.
Parecía que el mundo estaba cambiando y todo se debía a el, Min Yoongi.
El me sonrió hermosos desde un banca y yo le guiñé un ojo esperando a que la maestra empezara con la clase.
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Estábamos en la cafetería viendo a los del equipo de fútbol entrenándo a unos cuantos metros, pues la cancha estaba también llena de las porristas quienes recitaban sus sílabas formando oración mientras dejaban ser sus traceros abultados pero rápidamente quien se ganó mi atención fue la hermosa figura de mi novio sentarse frente a mi tomando su leche con chocolate sonriendo hermoso.
-La vista es preciosa - dije sosteniendo mi barbilla en la palma de mi mano, mirándolo con cara de idiota enamorado.
-Tu eres precioso- susurró empezando a comer de sus galletas de vainilla.
-Verte así solo me dan ganas de hacértelo aquí en esta mesa.
-No me importaría, pero tampoco quiero ir a prisión por exhibicionismo.
-Aún si nos encarcelan lo haremos en la celda ¿Qué dices?
-La oferta es tentadora... y aceptaría sin lugar a duda, si no estuviera en mis cinco sentidos.
Tomé su mano por encima de la mesa sosteniéndola mientras sentía como mi corazón latía a mil por hora y entonces me armé de valor y le dije.
-Cuando nos graduemos, prométeme que te casarás conmigo.
El casi se atraganta con la leche chocolatada, pero rápidamente empezó a recuperarse viéndome fijamente.
-¿Enserio lo deseas?
-Lo deseo.
-Entonces así será.
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Lo mejor que te puede suceder en la vida es encontrar a alguien que esté contigo cuando más lo necesites, alguien que entienda lo que te pasa con solo una mirada, alguien quien en lugar de hacer preguntas solo se limite abrazarte muy fuerte, alguien que te haga sonreír incluso con ojos llenos de lágrimas.
Yo ya había encontrado esa persona, una que tenía la piel más blanca que la nieve, sus lindas piernas esbeltas, ojitos de gato, sonrisa gumosa, su cabello lacio y rubio que daba a blanco, esa persona tenía nombre y apellido; se llamaba Min Yoongi.
-¿Qué tanto haces ahí?
-Sólo espera, ten paciencia. Ahora sí, puedes abrir los ojos.
El quitó las manos de sus ojos y observó el rico pastel de caramelo y ponía frente a sus ojos.
-¿Y ésto qué es?
-Es por nuestro aniversario, llevamos un mes juntos amor. Compré una película y palomitas- en ese momento escuché cuando el microoondas hizo una sonido indicando que ya estaban, fuí a la cocina llenando un tazón, tomando dos sodas de mi pequeña nevera y nos sentamos a ver la película.
"Ver" por que ese sólo fué un dicho cuando la manta que se suponía que teníamos para darnos calor la reemplazamos por nuestro cuerpos volviendo a sumergirnos en un mundo lleno de éxtasis y placer entregandonos si ninguna restricción.
La vida nos estaba dando una nueva oportunidad para poder amarnos y eso era lo que iba hacer, no iba a desaprovechar escribir una nueva historia en un papel blanco junto a Mi Querido Acosador.
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