- Entonces que sois - dijo Dulce terminando la comida.
- Nada - Anahí se encogió de hombros - amigos y compañeros de trabajo.
- Pero os habéis acostado...
- Cuatro o cinco veces - Dulce abrió los ojos - el viernes tuvimos tiempo libre - Dulce soltó una carcajada.
- Eres increíble. ¿Y él sabe que no sois nada?
- Yo marco el ritmo en realidad, le dije que no me presionara.
- Wow hermanita, nunca pensé que fueses así con un hombre.
- Sigo sin confiar... sólo estoy disfrutando de mi juventud.
- Y me alegro. Solo, no juegues con los sentimientos de los demás - Anahí asintió.
- Si jefa.
Solo había estado una semana sin ver a Lucas pero le parecía que había crecido y estaba enorme. Sonrió al ver lo bien que comía y recordó que tanto ella como Dulce habían sido pésimas a la hora de las comidas. A una le gustaba solo la lechuga y a la otra solo el tomate, una adoraba los garbanzos, la otra los odia, una comía pollo, la otra solo ternera... sus padres estaban hartos.
- Papá y mamá estarían orgullosos de Lucas - sonrió Anahí recogiendo las cosas.
- ¿Por?
- Come de todo y sin quejas. No como nosotras.
Ambas rieron recordando y después estuvieron un rato más hablando de su maravillosa infancia antes de que Anahí se fuese a casa. Le encantaba comer con su hermana, pero luego, al llegar a casa, se sentía sola durante el resto del fin de semana.
- Entonces por fin tienes una novia - dijo Danny a su hermano sonriente.
- No estoy tan seguro - Alfonso lo miró fijamente - es complicado.
- ¿Alfonso Herrera tiene problemas con las mujeres? Cuéntaselo a otro, mentiroso - rió su hermano.
- No, escucha - se acercó más a él - tiene un hijo, el padre está muy presente, tanto, que su hijo dice que la quiere mucho... y... hace unos años tuvo serios problemas con uno de sus novios...
Su hermano estaba impresionado, y más sabiendo que Alfonso nunca se había complicado por una mujer. Si alguna mujer le gustaba, se acercaba, pasaba un rato con ella y, en cuanto el asunto se ponía serio, su hermano se iba lejos. Cuando colgó el teléfono Alfonso dudó en llamar a Anahí o no, era tarde, pero desde que se despidieron en el aeropuerto no había sabido nada de ella.
- ¿Si? - la voz de Anahí sonó pesada.
- ¿Te he despertado?
- Mejor. Al parecer había encontrado una postura perfecta en el sofá que ahora no me resulta tan perfecta - maldijo en voz baja - ni cómoda - se quejaba mientras se incorporaba.
- Me alegro de salvarte entonces - sonrió un poco.
- ¿Alfonso? - dijo después de un rato en silencio - ¿sigues ahí?
- Si, si... - idiota, pensó - es solo que me he quedado pensado.
- ¿En qué?
- ¿Quedamos mañana? Podíamos ver una película o... ir a cenar... lo que te apetezca.
- Mmmmm no... no puedo - dijo bajito - he quedado con Maite y con mi hermana para hacer unas cosas...
- Oh, no importa - Alfonso no quería terminar la conversación - ¿Como estaba Lucas?
- ¡Enorme! - dijo ella divertida, le encantaba hablar de su sobrino - pronto me va a dejar enana.
Estuvieron hablando un rato más hasta que a Anahí empezó a bostezar ya en la cama. Alfonso miró el reloj, iba a ser media noche, llevaban hablando cerca de dos horas y ninguno se había dado cuenta. Alfonso sonrió al darse cuenta de que Anahí quería seguir hablando incluso con el susurró de voz que le quedaba pero le obligó a colgar antes de quedarse hablando solo.
- Te llamaré mañana, no te preocupes - sonrió él - buenas noches Annie... - susurró.
- Mhm - contestó ella con los ojos ya cerrados - buenas noches Poncho.
Y después colgó. Alfonso no se movió durante un rato largo, era la primera vez que la llamaba Annie, y ella era la primera vez que lo llamaba Poncho. Sonrió al notar que le gustaba como sonaba Poncho en la boca de Anahí y miró su teléfono con ganas de llamarla de nuevo solo para oírlo.
- Agh odio los viajes - se quejo Anahí el lunes a media mañana - tengo miles de cosas atrasadas solo por la semana pasada...
- No se te ocurra quejarte - Maite la señaló - si no hubieses ido a ese viaje nunca te hubieses tirado a Alfonso.
- ¡Maite! - le tiró una goma - estas fatal - sonrió.
- Pero tú estás estupenda, dime ¿cuando habéis quedado?
- No hemos quedado más Maite... no te metas.
- Pero habéis hablado todo el fin de semana...
- Si.
- No lo entiendo. Amiga, si yo tuviera a ese hombre para mi, lo esposaría a la cama y no lo dejaría salir en los próximos 100 años. Que digo 100, en los próximos 1.000 años.
- Para - dijo Anahí completamente roja.
- ¿Anahí? ¿puedes venir un momento?
La voz de Alfonso sonó desde el otro lado de la puerta. Anahi se puso mucho más roja que antes mientras se levantaba e iba hacia el despacho de Alfonso bajo la atenta y divertida mirada de Maite, que estaba intentando controlar su risa. Cerró la puerta a sus espaldas y fue hasta el escritorio donde Alfonso aún no había apartado la vista de la pantalla. Cuando estuvo frente a él, la miró por primera vez y sonrió.
- Creo que deberías hacer caso a Maite - soltó tranquilo y Anahí abrió mucho los ojos.
- ¿Nos has escuchado? Lo... lo siento Alfonso... yo...
- Tranquila - rió él - solo te daba una sugerencia.
- Ay por favor... que vergüenza - dijo Anahí sin saber dónde mirar.
- Ya, tranquila - si mirada era divertida - era una broma, en realidad quería decirte que Tomas llamó, enviara el contrato firmado la próxima semana, para que estes pendiente.
- Claro, si. Ya... ya me voy.
- Espera - Alfonso se levantó - Annie... - Anahí sintió como le temblaban las piernas cada vez que él la llamaba así.
- ¿Si?
- ¿Tienes hoy a Lucas? - Anahí no entendía bien la pregunta.
- ¿Cómo?
- Sal a cenar conmigo. Por favor...
¿Por qué nunca se podía negar? Estaba frente al espejo, mirando el vestido que había decidido ponerse por fin. Ajustado, rojo, por encima de las rodillas y con algo de escote. Le quedaba perfecto. Se lo había comprado para una fiesta a la que al final no fue, así que estaba estrenándolo. Lo tenía hace cerca de dos años, y, aunque había dicho que iría a esa fiesta, seguramente el miedo que sentía por encontrarse con Manuel la había hecho retroceder. El timbre sonó, sacándola de sus pensamientos. Miró el reloj, tenía que ser Alfonso.
- ¿Qué haces aquí?
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Sálvame
FanfictionHace tres años la vida de Anahí cambió y ahora parece que su vida dará otro cambio totalmente distinto. -TERMINADA -
