- Es agotador tanto niño - dijo Alfonso riendo - no sé como tú hermana y Ucker lo consiguen... estaban bien con Lucas ¿por qué otro? - rió.
- Solo son tres, no te quejes tanto - rió Anahí - además, las gemelas son hermosas.
- Si y unas diablas - Anahí le sacó la lengua - dos años y son como un terremoto que arrasa con todo - ambos rieron.
Después de la pedida de matrimonio de Anahí y Alfonso su hermana Dulce había anunciado que estaba embarazada de casi tres meses, así que, ahí estaban, celebrando el segundo cumpleaños de Alma y Luna.
- No sé cómo interpretar eso - dijo divertida - ¿no estás preparado para esa presión? - le sacó la lengua.
- Contigo estoy preparado para todo.
- ¿Seguro? - asintió acercándose a su boca - es bueno saberlo - susurró justo antes de besarlo.
- ¿Por?
- Por nada - sonrió - cuando conociste a Lucas estabas encantado con él.
- Porque es un sol de niño - rió Alfonso - me quiere más que a ti incluso - se hizo el interesante.
- Seguro - rió - seguro...
En ese momento apareció Lucas a su lado, sonriente, aunque sin alguno de sus dientes que hay se habían empezado a caer. Los miró divertido y los abrazó a los dos.
- Dice mamá que vengáis - se separó - las enanas tienen que cortar la tarta.
- Mmmm tarta - dijo Anahí sonriente - eso si que no me lo pierdo.
Las niñas estaban junto a sus padres y frente a las tartas. Cada uno sujetaba a una delante de su tarta. La de Alma de chocolate y la de Luna de vainilla. Ella probaría las dos, de eso estaba segura. Alfonso llegó y se colocó tras ella, abrazándola por detrás y Anahí descansó sus manos sobre las de él.
Todo había ido genial. Habían esperado a que su hermana diese a luz para poder estar todos juntos en la boda. Anahí había conocido a la familia de Alfonso poco antes de la fecha, pero había sido una más desde el primer minuto. La querían tanto o más que a Alfonso y este a veces se ponía celoso en broma cuando su madre le prestaba más atención a ella que a él.
- Es la única chica ahora mismo en la familia hermanito - le había dicho Danny a Alfonso - acostúmbrate a que mamá la malcríe.
Anahí se moría de ganas por contar su pequeño secreto. Pequeño porque todavía no se notaba, pero pocas horas antes de la fiesta de cumpleaños había ido al baño con una prueba de embarazo que había salido positivo. Tenía que ir a un especialista para confirmarlo 100% seguro, ya tenía cita, pero estaba tan feliz que le costaba mucho no decir nada a nadie. De momento se conformaba con las pequeñas caricias involuntarias que Alfonso dejaba en su abdomen aún plano sin saber nada de la existencia de su futuro hijo.
- ¡Bieeeeeen! - gritaron niños y adultos cuando las gemelas consiguieron soplar las velas.
- ¿Quien quiere tarta? - anunció su hermana sonriente seguida de una avalancha de niños diciendo "yo, yo, yo, yo".
Anahí se sentó con sus dos recién adquiridos trozos de tarta y sonrió orgullosa por el tamaño que tenían.
- ¿No es mucho? - sonrió Alfonso a su lado.
- Puedes agarrar alguna cucharada si quieres.
- ¿Alguna cucharada? - rió él - no puedo entender como seguís con hambre con todo lo que comimos hoy...
- Y a mi todavía me falta el postre - le miró con los ojos oscurecidos por el placer.
- Y ya lo estás comiendo.
- No me refiero a ese postre - sonrió coqueta y se acercó a Alfonso - me refiero a mi postre favorito.
- Mmmmm creo que puedo ayudarte en eso - rió antes de chocar sus labios con los de ella en un dulce pero sentido beso - quizás deberíamos terminar la fiesta antes.
Anahí soltó una carcajada pero en cuanto les fue posible volvieron a casa e hicieron el amor toda la noche. Al día siguiente Anahí salió casi a hurtadillas para ir al médico. Necesitaba confirmarlo cuanto antes para poder decírselo a Alfonso.
- ¡Enhorabuena! - le dijo el médico - efectivamente está embarazada de poco más de un mes y medio, aproximadamente - Anahí sonrió - le daré cita para empezar a hacer chequeo su controles para tener un embarazo sano y fuerte. De momento te recetaré esto, que te va a sentar muy bien.
Anahí volvió a casa feliz e ilusionada por la noticia. No había pensado mucho en como decírselo a Alfonso, pero sabe que en el momento encontraría el modo. Cuando abrió la puerta se encontró con Alfonso sin camisa en la cocina.
- Me abandonaste en la cama - dijo haciéndose el ofendido - sabes que no me gusta despertarme sin ti en mis brazos - la acercó a él - ¿Dónde has estado fantasmita?
- ¿Fantasmita? - dijo divertida.
- Porque vas de un lado a otro y nadie sabe cómo ni cuándo - rió - aún así te amo cada vez más - dejó un beso casto en los labios.
- Bueno, he estado en un lugar - sonrió - qué me han dicho una cosa que me ha puesto muy feliz - lo miró divertida - y es que...
- ¿Si?...
- Alfonso ¡estoy embarazada! ¡Vas a ser papá! - soltó emocionada - siendo si ayer creías que no podrías con tres - rio divertida.
- ¿Son tres? - dijo abriendo mucho los ojos y Anahí rió.
- ¡No! Por dios - se carcajeó - ¿tú crees que aquí me pueden caber tanto? De momento solo es uno, es pronto para decir.
Anahí sintió como Alfonso se relajaba. Tener uno a uno estaba muy bien, pero no se imaginaba con tres a la vez ¡ni siquiera tendrían manos suficientes para atenderlos a todos a la vez!
- Te amo mucho ¿sabias? - dijo feliz abrazando a Anahí y besándola con ternura - te amo.
- ¿Estás feliz? - rió ella emocionada.
- ¿Bromeas? Soy el hombre más feliz del universo ¡voy a tener un hijo! ¡Contigo! No podía haber elegido otro comienzo para mi vida.
- ¿Comienzo?
- Si amor - acarició sus mejillas - acabamos de comenzar la historia de nuestra familia - dijo enfatizando el nuestra - voy a ser el mejor papá del mundo ya lo verás.
- ¿Y seré buena mamá?
- He visto como tratas a tus sobrinos. Sabes ser madre hace casi seis años - dijo antes de volver a besarla - vas a ser la mejor madre de todos los tiempos, incluso mi madre te tendrá envidia de lo buena madre que vas a ser.
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Un final un comienzo... empieza la familia de Alfonso y Anahí ❤️
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Sálvame
FanficHace tres años la vida de Anahí cambió y ahora parece que su vida dará otro cambio totalmente distinto. -TERMINADA -
