Capítulo 38.

3.8K 204 56
                                        

Matt: Puede ser -suelta una risa y yo frunzo el ceño-.

Cher: ¿No me vas a decir quién es? -digo incrédula. Él niega con la cabeza divertido-. No es justo, tú sabes quién me gusta -le reprocho-.

Matt: En realidad no -yo le miro sin entender-. Es decir, te gusta Crawford, -levanta un dedo- Justin -levanta otro- y Pancracio -entrecerrando los ojos y yo hago un gran esfuerzo para no reirme en su cara-.

Cher: Pancracio ya dije que era Justin.

Matt: Es obvio que no. Todos nos dimos cuenta -rueda los ojos-.

Cher: Bueno, si no os lo creéis es vuestro problema -me encojo de hombros-. Pero no me cambies de tema -le reprocho-.

Matt: No voy a decirte quien es -se sienta de frente a mi. Yo repito su acción-.

Cher: Al menos dime como es...

Matt: Pues es simpática, amable, guapísima, buena con todos, amiga de sus amigos... Me encantan sus abrazos o cuando me besa la mejilla de repente -me mira directamente a los ojos sonriendo. Esa chica de verdad tiene mucha suerte-. Me encanta el brillo que se pone en sus ojos cada vez que sonríe o cada vez que le gusta mucho algo. Me encanta su risa -sonríe. Puedo notar como mis ojos empiezan a cristalizarse-. Creo que lo que más me gusta de ella es que es ella misma. No finge ser otra persona. También que le da igual si la ven comer una hamburguesa o una pizza entera, o si va mal vestida. Odio cuando en su rostro no hay una sonrisa y sobre todo odio verla llorar -suspira-. Me rompe el corazón cuando la veo llorar. Me dan ganas de abrazarla y no soltarla nunca para que vea que tiene a alguien a su lado que la apoya en todo -en ningún momento ha roto su contacto visual conmigo. Dios mio... me duelen los ojos por las lágrimas que estoy reteniendo. Juro que daría lo que fuera para que sintiera eso por mí-. ¿Sabes? Nunca había sentido esto pero creo... -vuelve a sonreir- creo que me estoy enamorando -y eso era el último cuchillo que faltaba para clavarse en mi corazón. Bajo la mirada a mis manos y disimuladamente limpio una lágrima que resbalaba por mi mejilla simulando que rascaba mi ojo-. En fin, vamos a dormir que ya me ha entrado sueño -suelta una risita y se levanta-.

Imito su acción y, cabizbaja, sigo sus pasos hacia la habitación. Veo como se sienta en la cama dispuesto a acostarse. Sin decir ni una palabra me meto en el baño y justo después de cerrar la puerta no pude evitar derrumbarme como si mi vida se tratara de ello. Tapé mi boca con mi mano para que no se escucharan mis sollozos y, poco a poco, mi espalda fue resbalando contra la puerta hasta llegar el suelo. No os podéis imaginar lo mucho que me duele. Sabía que este momento iba a llegar algún día; pero no sabía que iba a llegar a conocerlo, a pasar casi todo mi tiempo con él y enamorarme más de él por cada minuto que pasaba a su lado.

Porque claro... ¿qué pinta un famoso con millones de chicas detrás conmigo, una más de todas? Exacto, nada. Sé que debo olvidarme de él porque como ha dicho él, a esa chica también le gusta y, por muy poco que me guste la idea, muy pronto empezarán una relación y yo no quiero ser la que esté por en medio de ellos. No debería estar ahora sentada en el baño de mi habitación llorando por Matt. Debo pensar en Crawford, me ha demostrado que le gusto y a pesar de que sabe mis sentimientos por Matt, está dispuesto a hacerlos cambiar. Y yo voy a ayudarle. Por muy duro que sea oír hablar a Matt de esa chica y ¡ni hablemos de cuando nos la presente...!

Me levanto del suelo y me miro al espejo. Tengo las mejillas y los ojos rojos por el llanto. Limpio mi cara para elimimar cualquier rastro que indique que he llorado y suspiro para calmarme. Me miro de nuevo al espejo y salgo a la habitación. Por suerte está la luz apagada y por lo que veo Matt ya está dormido. Voy sin hacer ruido hasta la cama y me tumbo. Y tras suspirar por última vez en el día, consigo conciliar el sueño.

Magcon - (Matthew Espinosa)Where stories live. Discover now