Ricky: Bueno, aquí es -dice mirando que la dirección de la casa sea la misma que la del trozo de papel-. ¿Tengo que pasar a recogerte o...?
Cher: Pues no lo se... Supongo que sí porque mañana tengo que trabajar de nuevo. Ahora son las... -saco mi móvil y miro la hora- cinco menos veinte. ¿Puedes venir sobre las nueve y media más o menos? -él asiente-. Bien, entonces nos vemos luego -abro la puerta y cojo la bolsa-. Adiós y gracias -le sonrío cuando cierro la puerta. Él inclina su cabeza como saludo y se va-.
Me giro hacia la casa y es una casa bastante grande y bonita. Me acerco a la puerta y toco el timbre. Me alejo un poco de la puerta y espero a que alguien abra. Me fijo en los alrededores mientras espero. Tiene un jardín muy bonito; recuerdo haberlo visto en algunos de sus videos. Escucho el sonido de la llave rodar en la puerta y giro mi cabeza hacia esta. La puerta se abre y aparece una Mahogany despeinada, en pijama y con una manta encima de su espalda. Su cara está algo pálida.
Mahogany: Cher -se sorprende-. ¿Qué haces aquí? -sonríe a medias-.
Cher: He venido a cuidarte -saco la bolsa de detras mío y la sostengo en el aire. Ella abre la puerta para que pase, petición que cumplo-. ¿Estás sola? -digo al ver que no hay nadie más-.
Mahogany: Sí, mis padres están trabajando y no vuelven hasta las once o por ahí -yo asiento comprendiendo-. ¿Quieres tomar o comer algo? -dice yendo hacia la cocina-.
Cher: No, no, no. De eso nada -la cojo por los hombros y la guío hasta el sofá del salón-. He venido hasta aquí para cuidarte y eso voy a hacer. Hoy tenemos tarde de chicas -abro la bolsa-. He traido dulces -los pongo encima de la mesa y ella sonríe- y chocolates -su cara se ilumina al verlos-. Pero primero, ¿dónde tienes el termómetro?
Mahogany: Encima de la mesa de la cocina -asiento y voy a buscarlo. Lo cojo y se lo pongo debajo del brazo. Cuando suenan los tres pitidos lo retiro y tiene 38.9 de fiebre. Madre mía-.
Cher: Espera aquí, no te muevas -vuelvo a la cocina de nuevo, cojo una olla y la lleno de agua fría. Busco un trapo y lo meto dentro de la olla. Vuelvo al salón y pongo la olla encima de la mesa, escurro el trapo y lo pongo en su frente-.
Mahogany: Está frío -se queja-.
Cher: Pero te irá bien -ella asiente y se estira para coger una de las bolsas de dulces. Yo le doy un golpecito en la mano-. Aún no -ella hace puchero y yo vuelvo a la cocina. Preparo una taza de agua hirviendo y meto una bolsita de té de hierbas medicinales para aliviar el dolor de cabeza. Ew, que mal huele. Pobre de Mahogany. Vuelvo al salón y le entrego la taza-. Tómatelo y después podrás comer todo lo que quieras. Te aconsejo que te lo tomes de un trago -suelto una risita al ver la mueca que hace cuando lo huele-.
Mahogany: Ya está -dice cinco minutos después soltando la taza encima de la mesa-. Ahora sí -coje un paquete de dulces y una tableta de chocolate y, sonriente, empieza a comerlos. Yo me levanto del sofá en el que estaba sentada y le refresco el trapo de nuevo. Ella me sonríe y yo le sonrío de vuelta. Se pone la tele y empieza a mirar Bob Esponja-.
Saco mi móvil y tengo un mensaje privado de Matt en WhatsApp. No puedo evitar sentir unas maripositas en mi estómago. Abro el mensaje.
Matt: Hey bonita, ¿cómo te va todo por ahí?
Cher: Muy bien. Tiene bastante fiebre y estoy intentando bajársela.
Matt: Ah, está bien. Si necesitas algo avísame que estoy con Tay y los Jacks.
Cher: Okay gracias. Ahora estoy algo aburrida pero supongo que empezaremos a hablar de chicos y tal hahaha.
Matt: Osea, de Crawford.
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Magcon - (Matthew Espinosa)
FanfictionMe llamo Cher, tengo 15 años y mi mayor sueño, por muy ridículo que suene, ha sido abrir mi propia cafetería en California. Una cafetería decorada por mi misma, donde se vendiese café (obviamente), té, muffins, cupcackes, magdalenas y todas esas cos...
