Alpha 17-25

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Media: Mercy, por Shawn Mendes

Bueh, aprovechando que tuve golpe de inspiración y tiempo para pasarlo, aquí continúa la historia de Chris y Masumi. También he escuchado a aquellos que quieren que ya continúe con Víctor y Yuuri y los pocos que me han dicho que les gustaría ver qué más va a suceder con Seung y Jean.  Si todo sigue como hasta ahora para mí, es posible que pueda acelerar un poco el proceso de escritura para que así todos quedemos satisfechos con el rumbo de la historia.  En verdad los amo un montón por la paciencia que me tienen. Gracias!

Chris estaba apenas a unos centímetros de su cara

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Chris estaba apenas a unos centímetros de su cara. El suave olor de su piel era un aroma que lo intoxicaba. Era suave y dulce, le hacía salivar la boca mientras trataba de estar lo más quieto posible. Pero eso no era lo más grave.

Desde que apagaran los implantes de ambos había estado sintiendo el desprecio del omega casi como si fuera un veneno a través de la marca que había dejado en él. Chris no lo había marcado y según lo que habían explicado los doctores, era por eso que el omega no podía sentir la conexión con él. Pero él sí podía sentirlo y era normal que aquel desprecio le provocara dolor en el pecho y otras reacciones desagradables.

Sin embargo, ese día, Chris parecía haberse olvidado del asco que sentía por él lo suficiente como para que el olor dulce de su omega emanara en su dirección.

Sabía que aquello no era sino obra de los integrantes del grupo que entre todos habían logrado que Chris se relajara y fuera poco a poco abriéndose cada vez más. Estaba totalmente agradecido.

El problema era que todos esos detalles lo ponían a él en aprietos justo en ese momento.

No quería echar a perder el progreso que Chris había logrado con una estupidez. Además, sería humillante para él perder el control justo ahora. Volver a atacar al omega estaba fuera de cuestión, pero el esfuerzo que debía ejercer le estaba destrozando los nervios.

—¿Podrías quedarte quieto? —murmuró Chris con la libreta en la boca mientras intentaba tomar una medida.

—Lo siento —susurró, intentando nuevamente controlar su cuerpo.

Chris tomó las medidas de sus brazos, de su pecho, de su cintura y trasero, también el alto desde su hombro y el alto desde su cintura. El tiro, que era la medida desde la cintura hasta su entrepierna, la espalda, su brazo y muñeca. Ninguna medida quedó al azar.

—Listo, ya puedes respirar.

El omega le dio una pequeñísima sonrisa que no pudo evitar. Era claro que había notado cuán incómodo estaba. No dijo nada y salió de forma apresurada al baño, lugar en el cual se derrumbó apenas cerrar la puerta. Necesitaba calmarse, sentía que en cualquier momento podía atacar a Chris. Era la misma extraña sensación de aquella vez justo antes de perder el sentido y despertar tres días más tarde. No lo podía permitir.

Alpha17 (Victuuri)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora