Narra Camila
Nunca han sentido que su vida es una mala pesadilla y que tarde o temprano van a despertar, no les pasa que quieren gritar pero nadie las va a escuchar… me encantaría empezar esto diciendo que soy feliz, que nunca fui mas feliz en mi vida que ahora pero les estaría mintiendo. Vi pasar mi vida en un segundo y me di cuenta que lo único bueno que había hecho en esta vida fue haberme enamorado de Lauren, la única vez que me sentí viva fue cuando teníamos nuestros encuentros clandestinos en mi oficina que nos llenaba de adrenalina, la única vez que valió la pena votar una lágrima que no fuera por mis padres fue por Lauren cuando ella lloraba porque era una hija de puta que no sabía como reaccionar ni tomar decisiones. La única vez que sentí dicha y plenitud era cada vez que terminábamos de hacer el amor o de los días llenos de detalles que ella se encargaba de prepararme, la única vez que sentí mas pena en mi vida sin contar el funeral de mis padres fue cuando termine con Lauren y ahora… ahora que la veía acostada en el suelo, sangrando y sin despertar.
Me gustaría contarles que escribo esto desde mi cama y que Lauren está a mi lado durmiendo plácidamente después de haber hecho el amor toda la noche, me gustaría decirles que se despertó cuando se me escucho teclear en el computador, que lo cerro y que se dispuso encima de mi cuerpo para volver a hacerme el amor, me gustaría decir que después de ducharnos juntas fuimos al cuarto de Michelle a despertarla con desayuno en la cama, me gustaría decirles que Michelle la acepta como mi pareja, que Lauren ayuda a hacer las tareas, que planeamos nuestras vacaciones, que pagamos las cuentas juntas, que vamos a dejar juntas a Michelle al jardín… me gustaría decirles que veo sus ojos color esmeraldas todos los días, el brillo de sus dientes cuando sonríe, que sus brazos me rodean cada vez que llega del trabajo o que me susurra al oído cada vez que llega tarde y yo me quedo dormida esperándola… me gustaría decirles todo esto pero la verdad es otra. La verdad es que llevo una semana durmiendo en el hospital, que veo poco a mi hija y que cuando lo hago tengo que aguantar las lágrimas cada vez que me pregunta por Lauren. Llevo una semana esperando que la chica de los ojos esmeralda despierte, que me digan que está bien, llevo una semana esperando que el amor de mi vida vuelva de su maldito coma.
-Toma- Alexa me paso un vaso de café.
-No quiero Alexa, gracias.
-No haz comido ni bebido nada – dijo Lucy – todas estamos mal ¿ok?
-Pero… Lauren no estaría ahí si no fuera…
-Si te vuelves a echar la culpa te juro que te golpearé – dijo verónica – lo que paso, te podría haber pasado a ti o a cualquier otra persona.
-Ustedes no la vieron – dije mirando hacia la puerta de su habitación – no la vieron volar, y… y rebotar en el suelo.
-Deja de pensar en eso – Allyson tomó mis manos junto a las de ella – recemos juntas Camila, solo tenemos que tener fe.
-¿Fe? Llevo una semana esperando que se despierte – comencé a llorar – Dinah no me habla y Taylor de seguro me odia.
-No te odia – dijo Allyson – ella… está en shock.
-Hola – Sandra había llegado – dejé a Michelle y James con la niñera.
-¿James? ¿y Dinah?
-Ella viene en camino con Alfredo ¿Dónde está Taylor? – preguntó mi amiga.
-Adentro – respondí nuevamente mirando la puerta de Lauren.
Narra Taylor
-Hola bonita – me senté en la pequeña silla que estaba su lado y agarré su mano izquierda ya que la derecha estaba con vías para que se alimentara y entregarles las vitaminas que necesita – Te sacaré una foto para que cuando la veas te rías, estas horrible llenas de cicatrices – reí con lágrimas en los ojos – Lauren… Lauren despierta por favor – llevé su mano a mis labios y comencé a besarla – te extraño como no tienes idea, extraño entrar a esa casa y escuchar tu risa. Esa risa que puede alumbrar hasta el lugar mas gris. Hermana… te dejé sola tanto tiempo ¿Cómo pudiste sobrevivir sin mi? ¿Cómo lo hiciste? Porque te juro que te veo así, con tubos, tan… tan… tan a punto de perderte y mi mundo se desmorona por completo. Recuerdo que cuando eras pequeña decías que querías ser feliz, que querías ayudar a las personas, que querías tener una familia y Lauren… Lauren eres la persona mas feliz y risueña del mundo, todos los niños que has ayudado hasta ahora son muy felices y tu familia… tienes que despertar, tienes que despertar y perseguir tus sueños como siempre lo has hecho, tienes que ser mamá, tienes que… tienes que despertar amor porque si te pasa algo te juro… te juro que no sabría cómo salir adelante – limpié mis lágrimas - ¿Quieres otra razón mas para despertar? – hice silencio teniendo al esperanza de que ella me respondiera o moviera la cabeza para un sí, pero eso no paso – estoy embarazada Lauren – comencé a llorar – serás tía por segunda vez, no sabes lo feliz que soy, no te imaginas lo feliz que me hace saber que llevo una vida dentro de mí y que estará llena de amor con sus tías locas ¿te imaginas a mi hijo aprendiendo hacer bromas con Verónica? ¿Aprendiendo historia con Alexa y Allyson? ¿Te imaginas que Normani y Dinah le enseñaran a bailar? – Comencé a reír – Lauren… tienes que conocer a tu sobrino(a)… Por favor Lauren… por favor no hagas que esta criatura tenga que llevar tu nombre en tu memoria – me acerqué a ella, acaricié su rostro suave… Lauren aún estaba suave, acerqué mis labios a su frente y la besé. Sentí como una lágrima cayó por mi mejilla y llegó hasta su frente; me alejé y la sequé – te amo Lauren Jauregui – susurré en su oído – eres una Jauregui y las Jauregui nunca se rinden – besé su mejilla y salí de su habitación.
