Narra Lauren
La fiesta paso demasiado rápido y no podía dejar de pensar en lo que había sucedido dentro de ese cuarto, Camila estaba compartiendo con sus amigas y ni bola le daba a Brad así que no me preocupaba.
-¿Qué miras? – de la nada Dinah apareció a mi lado y me asustó.
-Eres… casi me matas Dinah.
-¿Se te paso el enojo ojitos?
-Si – dije mirándola – y lamento haber sido tan insoportable solo… solo no estaba acostumbrada a lo que estaba sintiendo en ese mismo momento.
-¿Celos? – dijo mirándome mientras bebía de su vaso – no tengas miedo en decírmelo yo siempre voy un paso delante de la flaca.
-¿La flaca? ¿De quien hablas?
-De Camila.
-Oh – la quedé mirando – no es tan flaca.
-¡DIME QUE NO ACABAS DE DECIRLE GORDA A MI AMIGA PORQUE TE JURO QUE SOY CAPAZ DE MATARTE! – sonreí.
-Creo que como ya estas un paso delante de camila y creo que de mí ya sabes que sería incapaz de tratarla de esa forma.
-¡DIOS QUE HERMOSO! – Me abrazó y me estaba ahogando entre sus pechos.
-Dinah…
-¡NO LO PUEDO CREER, TE JURO QUE LAS APOYO, LO ÚNICO QUE QUERÍA ERA QUE SE DIERAN CUENTA QUE SE MUEREN DE GANAS LA UNA DE LA OTRA!
-Dinah… me estas…
-Le dije a Camila que tu le gustabas pero ella no me creía, debería hacerlo porque soy como su subconsciente y nunca me equivoco.
-¡DINAH ME ESTAS AHOGANDO! – grité.
-Oh… lo siento – se alejó – ya es segunda vez.
-A la tercera me matas – nos reímos – todo esto fue tu idea ¿verdad?
-¿De que hablas? – se hacía la tonta.
-De Dianna y Brad – ella sonrió – lo sabía.
-Pero tu amiga Vero ayudo, ella también lo notó. A todo esto esa chica me cae genial es como si fuera yo pero mas enana, no sé si me entiendes.
-Créeme que ella es mas enana que tu por todos lados – nos miramos y explotamos en risa – lo siento tenía que decirlo.
-No te preocupes ojitos – me abrazó por el cuello y la agarré de su cintura – realmente me gusta la relación que tenemos, es como si nos conociéramos desde siempre – la miré.
-Es raro, pero me gusta – le sonreí.
-¿me dirás que pasó en ese cuarto?
-Creo que será mejor que hables con ella, tu y yo tenemos cosas en común pero no creo que sea buena idea a lo mejor ella querrá contarles.
-A lo mejor, quien sabe – las dos miramos a Camila – iré a bailar con ese trasero – fruncí el ceño - ¿Qué pasa? OH!... CLARO me odias porque puedo bailar con mi amiga y tu solo podrás mirar – me sacó la lengua – adiós ojitos – se fue moviendo el trasero hasta llegar a donde estaba Camila mientras que yo caminé hacía donde estaban mis amigas.
-Apareciste – dijo Vero abrazándome – ¿Qué pasó ahí dentro? – nos soltamos y noté que todas me miraban – lo siento pero me obligaron a contarles cuando te vieron entrar al cuarto.
-No te vimos entrar, esta idiota comenzó a saltar como estúpida y no entendía porque – dijo lucy – entonces creo que por culpa de la emoción lo dijo.
