Narra Camila
Había esperado toda la mañana por Lauren, había hasta pensando en mandarle un mensaje para saber si estaba bien, estaba horriblemente preocupada, como nunca antes. Creí que a lo mejor había tenido otra discusión con su padre o que la conversación con Taylor había salido mal aún así no lo hice. No la llame y tenía la esperanza de que ella apareciera.
La mañana transcurrió mas lenta de lo normal y como no si lo único que hacía que mis mañanas fueran menos tediosas era Lauren, la sonrisa de Lauren, la voz de Lauren, las bromas de Lauren, los mensajes de Lauren, la puta presencia de Lauren me arreglaba un día y ahora todo eso se puede ir a la mierda y todo por mi culpa, todo mi por mí y mi gran boca que no pudo contenerse.
Para la hora de almuerzo seguía sin saber de Lauren y había decidido perder la dignidad por ella y eso quería decir que la tendría que llamar si o si.
-Hola – miré hacía al frente.
-¿Qué haces acá? – le pregunté a Dinah.
-¿Podemos almorzar juntas o no?
-¿Por qué? ¿Qué paso?
-Tengo que hablar contigo.
-Ok
Caminé con Dinah unas 4 cuadras lejos del instituto hasta que llegamos a un restaurante, pedimos el menú del día y solo nos tocaba esperar que nuestra comida llegara
-¿Qué te paso? – pregunté preocupada.
-Hoy… hoy me llamo alguien.
-¿Quién?
-El papá de la ojitos me llamo.
-¿Michael?
-Si
-¿Por qué?
-¿Te acuerdas de la fiesta de tu tío?
-Oh… esa fiesta – me acordé de Lauren, de su vestido, de nuestra conversación – si, si me acuerdo.
-Bueno… ¿te acuerdas que me dio una tarjeta para llamarlo?
-Si
-Bueno nunca lo llame y no lo hice porque después de eso paso lo de tu viaje a las cabañas en donde supimos porque la ojitos tenía todo esos moretones cuando llego a nuestra casa casi desmayada, resulta que me quiere cómo imagen de su nuevo perfume.
-¿Qué? Dinah eso es….
-Es un sueño hecho realidad, lo sé – Eran pocas las veces que había visto seria a Dinah y esta era una de esas – no puedo aceptar
-Si puedes Dinah.
-No ¿Qué pasa si el quiere algo mas? Hay muchos rumores de que el siempre termina teniendo una relación con sus modelos y yo no quiero ser una de esas. Estoy saliendo con Alfredo y no… no puedo.
-No tienes porque salir con él pero podemos hacer algo.
-¿Qué cosa?
-Sacar información para poder pudrirlo en la cárcel – Dinah solo me miraba.
-¿Estas demente verdad? ¿volviste a fumar marihuana verdad? Dios que te dije Camila…
-Para – sonreí –podría ayudar en muchas cosas que estés cerca de él.
-Lo sé – dijo mirándome – no puedo creer que le hiciera eso a todas sus hijas
-Si… - dije mirándola – creo que deberíamos irnos, tengo una clase aun.
