Narra Camila
-Soy una estúpida, después de esto Lauren no querrá volver a vermes. Es que ni siquiera se si lo siento solo estaba pensando y voy y lo mando ¿Hay alguien mas estúpida que yo? vamos díganlo están en confianza.
-No – respondieron Dinah y Sandra al mismo tiempo y de ahí se largaron a reír.
-No estoy para risas, es enserio – me senté al medio de las dos – ni siquiera me ha respondido el mensaje.
-¿Y que esperabas? De seguro la ojito ya compró un boleto de avión para la India así no te ve mas – Sandra y yo la quedamos mirando – es broma estúpidas pero de seguro está en estado de shock.
-Lo sé y es mi culpa – llevé mis manos a mi rostro – soy una estúpida.
-¿Quieres dejar de hacer eso? Quedaras mas idiota de lo que ya lo eres – dijo Sandra abrazándome.
-Deberíamos salir, por unas copas no sé. Nos haría bien.
-¿A quien le haría bien eso? – preguntó Dinah – Sigo sin entender lo tuyo con Brad de todas formas, tendrás que explicarnos eso.
-Dinah tiene razón – respondí mirándola.
-Pero ahora no quiero hablar de eso, quiero beber, emborracharme y olvidarme de él por esta noche aunque sea.
-¿Y por eso quieres ir a un bar? – dijo Dinah – que clase de chica eres Dios.
-¿Qué clase de chica eres tu que no quiere ir? – le pregunté a Dinah – quien eres y que hiciste con Dinah – todas reímos.
-Nada, solo creo que llego el momento de dejar de conocer a idiotas y quedarme en mi casa mirando películas malas, comiendo chatarra y bebiendo tragos hogareños con mis dos mejores amigas de todo el mundo.
-Te gusta Alfredo – asentí.
-No lo quería decir pero Camila tiene razón, te gusta ese idiota.
-No, claro que no. Como creen – Dinah se comenzó a ruborizar – dejen de mirarme – no dio la espalda.
-¡OH DIOS MÍO TE GUSTA! – grité saltando sobre ella – te gusta, te gusta. No te gustaba alguien desde…
-Ni lo nombres- dijo Dinah – y deja de saltar encima de mis piernas que no soy la ojitos.
-Dinah es jugar sucio – golpee su brazo – dudo que me responda el mensaje, dudo que hablemos hasta el lunes y creo que desde este momento comenzara a agonizar.
-¿Por qué eres tan dramática? A veces no sé porque no estudiaste teatro – dijo Sandra levantándose y noté que comenzó a hacer algunos tragos – si no saldremos a beber entonces beberemos acá y contaremos nuestros problemas ¿listo?
-¿Cómo cuando teníamos 10 años? – dijo Dinah y las dos sonreímos – no es mala idea – iré por algunas cobijas, como que bajó la temperatura.
