Asher:
Se que cometí un error, soy consciente de eso.
Se que debí decírselo y se hubieras evitado muchas cosas, sobre todo que su amiga ahora mismo se encuentre en el hospital producto de una terrible paliza que su esposo le proporciono.
—¿Qué estas diciendo, Asher?. —Pregunta Samanta, con una voz temblorosa. —¿Cómo es eso que tu sabías?
Sus cejas se juntan.
—¿Estas diciéndome que de alguna forma tu lo sabias y no me has dicho?. —Ahora su tono es malhumorado. —¿Es eso, Asher?
—Samanta.
—Respóndeme.
Joder, la he cagado.
—Quise decir que tenía sospechas y muchas de ellas para mi eran bastante obvias
Ella me observa en silencio.
Trago saliva y recuerdo esa noche.
—Cuando te traje ebria a casa después de que te enterarás sobre Patrick, le vi las marcas de moretones.
Ella se levanta de golpe. —¿Y no se te ocurrió comentarlo?
—Samanta…
—Te dije lo de Patrick al día siguiente y por si no quedo claro y creo que si, te hice saber que odiaba que me ocultara cosas.
Guardo silencio.
—Has tenido todo este tiempo y no has podido.
—Pasaron muchas cosas. —Le interrumpo. —Entre nosotros y …
—¿Y qué? Esto era muy importante, de haberlo dicho..
Ella se calla a tiempo, aunque ya lo sabía.
—Lo lamento.
—Eso no sirve de nada, mi amiga está en un hospital, Asher.
—Samanta…
Ella niega y sus ojos se llenan de lágrimas.
—¿Me culpas por esto?
Samanta guarda silencio y tiene toda la razón para culparme.
—No, no lo hago.
Abro los ojos.
—No te culpo porque yo también la he descuidado y soy una pésima amiga por no darme cuenta.
—Samanta, no eres una pésima amiga.
—Si lo soy. —Su voz se rompe. —Eliza está postrada en la cama de un hospital porque ni yo, ni las chicas, que se supone que la amamos nos dimos cuenta.
—Sammy…
Ella limpia sus lágrimas.
—Creo que…
Sus siguientes palabras me hacen entrar en pánico.
—Necesito estar sola ahora.
Abro los ojos, pero trato de calmarme
.
—Vendre mañana entonces.
Ella niega y el pánico termina por apoderarse de mi pecho.
—¿Estas terminando lo nuestro antes de empezar?
Sus ojos vuelven a lagrimear ella niega con la cabeza.
—No estoy terminando nada, Asher.. solo.
—¿Solo que Samanta? . —Necesito saber.
—Necesito unos días.
Abro los ojos.
—Necesito espacio, solo unos días lejos de ti.
Joder.
—¿Lo puedes entender?
No respondo, mis puños se aprietan.
—Asher. —Insiste. —¿Puedes entenderlo?
Con un nudo, respondo. —Si, lo hago.
Hola.
Dígame..
¿Creen que Samanta hizo mal?
¿A quién apoyan? ¿ A Samanta o Asher?
Los leo.
>> Yiemir.
ESTÁS LEYENDO
Rosas para una Mujer Desesperada
RomanceSamanta Smith tiene una vida peculiar, vive sola acompañada de su único gato Felix, quien también parece odiarla. Tiene amigas y un buen trabajo, pero... Samanta Smith jamás a recibido rosas. Tampoco chocolates. Y así mismo jamás a tenido citas. Sa...
