24 - Angustia

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Se estiró con pereza en la entrada de su hogar. Era muy temprano y Kagome ya estaba terminando de tomar sus cosas para ir a la Universidad. Tenia una gran distancia hasta ese enorme edificio, así que InuYasha la trasladaba en su espalda todas las mañanas en las que no trabajaba con Miroku. Desayunaban a la casa de la madre de Kagome, tal como la mujer se los había pedido desde el primer día en que dejo la casa, y luego la llevaba hasta la Universidad. Con esto disminuían el tiempo de movilización al menos a la quinta parte, permitiéndole tener una vida completamente normal a pesar de vivir tan lejos, tanto en tiempo como en distancia.

- ¿Ya estás lista? -masculló InuYasha desde la salida.

- ¿Has visto mi celular? -preguntó Kagome revolviendo el lugar.

-Ni siquiera sé para qué sirve esa cosa -respondió InuYasha ceñudo.

-Te dije que es para hablar con las personas a distancia -respondió la voz molesta de la chica- ¡No lo encuent-Aquí esta!

InuYasha rodó los ojos, pronto la chica tomo su bolso al hombro y salía de la casa guardando el aparato.

- No te enojes, pronto debo comprarte uno - sonrió la chica dándole un beso en la mejilla.

- Para qué querría esa...

La frase de InuYasha quedó perdida en el aire cuando ambos sintieron la fuerte presencia de un demonio. Kagome dejó caer su mochila y tomó su arco que se mantenía listo dentro de este, tensándolo en dirección a la presencia. Un youkai rubio con bella armadura azul bajaba desde los cielos lentamente con la mirada fija en ellos.

-Buenos días, amo InuYasha -saludó el youkai con una reverencia. -Perdone mi aparición tan repentina.

- ¿Quién eres tú? -exclamó InuYasha ceñudo por su forma de dirigirse a el.

Su espada transformada y lista, preparada para cualquier indicio de ataque. Kagome, unos pasos atrás de su esposo, apuntaba con una flecha cargada de energía espiritual a la cabeza del demonio.

- ¡Siempre tan irrespetuoso InuYasha! - gritó de pronto una voz conocida.

Jaken apareció a la espalda del youkai sacudiendo su báculo contra la pareja. Tenía una venda en la cabeza y se veía más pálido de lo habitual.

- ¿Jaken? -preguntó Kagome bajando levemente el arco -¿Qué sucedió? - observo a su alrededor comprobando que estaban solos -¿Qué le sucedió a Rin?

La voz de Kagome salió exigente, pero su marido logró identificar el nerviosismo oculto. La miró de reojo observando su rostro angustiado. Si Jaken estaba en la aldea el único motivo posible era para acompañar a la joven humana, por lo que si ella no estaba presente, nada bueno había sucedido.

- Vaya... Veo que es un muy perceptiva -asintió el inu youkai -Mi nombre es Kinshu. General Kinshu del ejército Inu youkai a cargo del amo Sesshomaru, así como también lo fui de su padre, Ino no Taisho.

- ¿Qué quieres? -dijo ceñudo InuYasha bajando su espada -¿Y dónde está Rin?

- Rin fue secuestrada, InuTonto -respondió Jaken con tensión en su voz.

- ¡¿Qué?! -gritaron ambos tan conmocionados que ignoraron su forma de dirigirse a InuYasha.

-Iré a ponerme mi traje - exclamó Kagome corriendo hacia el interior de su cabaña.

 CONTINUANDO (INUYASHA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora