Capítulo-38

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+○+>Mi mami me ha traído de compras, dice que hoy voy a conocer a una de sus amigas y a sus hijos, así que me quiere comprar un vestido nuevo, mi hermanito se fue con mi papi, es mejor así, suele ser muy llorón.

-¿Qué te parece este cariño? -Me muestra un vestido fucsia con flores blancas.

-Uy no, es muy feo, voy a parecer una de esas niñas plásticas. -Le digo con mala cara, mi madre se empieza reír y sigue buscando, hago lo mismo, a lo lejos veo una niña con un vestido celeste, con lunares (motas) negros que llama mucho mi atención, halo un extremo de la falda de mi mami, para llamar su atención.

-Mami, quiero el vestido que tiene esa niña. -La señalo, la niña no se mueve, parece como si me está presumiendo su atuendo.

-¿Cuál niña? -Me pregunta algo confundida.

-La del vestido celeste. -Ella mira en la dirección en la que le sigo señalando, ella solo comienza a reírse.

-¿Por qué no vas y se lo pides? Quizá ella quiera dártelo. -Me dice con una gran sonrisa.

-Está bien, mami. -Como toda una niña buena, me le acerco, la niña no se mueve. -Hola, tu vestido es muy bonito. -La niña no me responde. -Quería saber si eres tan amable de dármelo, por favor. -Le digo con educación como mis padres me han enseñado, me quedo unos segundos esperando a que responda, pero ella se sigue sin moverse.

-Intenté ser amable contigo, niña, dame ese vestido ¡Ahora! -Le digo ya un tanto enfadada por su falta de diálogo, tomo de la mano a la niña, su mano es muy dura, la agito un poco para que reaccione, la agito aún más fuerte y el brazo se desprende de su cuerpo, me quedo paralizada, con el brazo de la niña en mi mano, comienzo a llorar desesperada. -Niña, lo siento mucho, no fue mi intención, te puedes quedar con el vestido, no importa. -Intento colocarlo en su lugar, pero nada, corro hacia mi madre llorando con el brazo de la niña. -¡¡Mami, mami, le arranqué el brazo a la niña, no fue mi intención mami, perdón!!

Ella toma el brazo de mis manos, se acerca a la niña y se lo coloca de vuelta, eso hace que deje de llorar, mi madre no puede evitarlo y se comienza a reír, no comprendo, ¿Le da risa que su hija le quitara el brazo a una niña por un vestido?

-¿De qué te ríes? -Le pregunto con el ceño fruncido.

-Oh mi amor, lo lamento pero no pude evitarlo -Se limpia una lágrima que le había salido por tanto reírse. -Esto es un maniquí, no es una niña, es una muñeca del tamaño de una niña para ponerle ropa. -Me explica.

-Ahh, entonces por eso no me respondía. -Concluyo, veo en una de las estanterías el mismo vestido que lleva el maniquí. -Mira mami, ahí esta el vestido.

Mi madre se acerca para tomarlo, me lleva a uno de los vestidores para probármelo, tal como lo imagine, me queda mejor que aquella niña, digo... que el maniquí; mi madre toma otros dos atuendos y procedemos a pagar en la caja.

Detras De Los Lentes De Sol... Donde viven las historias. Descúbrelo ahora