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EL CARTEL DE WESTERBORK
Continua narrando Ana.
Dos horas y media a según mis cálculos, es el tiempo que duramos en los camiones verdes recorriendo caminos raros. Muchas personas vamos en él y hay mucho mal olor por la acumulación de gente, me da el breve pensamiento a una nube de contaminación ambiental en el interior del camión. Luego llegamos a una estación de trenes de Amsterdam dónde muchos de estos van y vienen de distintas partes del país y el continente Europeo entero.
De los camiones en los que llegamos, primero bajan todos los judíos de uno de los tres camiones, Parece que los otros van más acumulados que el nuestro. Llego a notar por la cantidad de gente que bajan de ellos.
Hasta los momentos los únicos camiones que han llegado a la estación de trenes son los que vienen de la misma prisión que nosotros.
Veo la manera ruda en que los bajan a empujones de forma disimulada para que los Holandeses no se den cuenta de sus maltratos inhumanos hacía nosotros, eso pienso que sería la intensión de disimular. ¿Acaso los nazis están hechos de sangre fría? ¿Sangre azul? Nada me da la significativa respuesta a cómo los Nazis no pueden tener sentimientos para crear toda esta misera guerra, de pronto un nazi sube al camión y nos grita sacando los pensamientos de mi mente.
—¡Bajar todos Ahora! —Todos bajamos, y los ocho del anexo nos agrupamos para no perdernos de vista, Pin, Me a contado durante el camino aquí en los camiones, que viajaremos al campo de transporte de Westerbork de dónde Margot había recibido una citación en el año 1942 la cuál, fue la causa para escondernos en el anexo. Las vueltas que da la vida son increíbles. Ahora nos toca a los ocho ir a ese campo, del que hacia ya dos años y medio atrás estábamos huyendo, espero que nos reciban bien y sin tantos maltratos. Por lógica eso es obvio, Vayamos a donde vayamos siempre seremos maltratados por la guerra. Ser judío no es un privilegio, la estrella de David amarilla que marca nuestra ropa nos delata ante todos y nos hunde ante el mundo.
—Bien subiremos a ese tren. —Pin señala un tren grande color azul oscuro y con grandes ventanas por dónde puede entrar mucha luz solar. y con vagones de pasajeros. Arriba del tren tiene un letrero que dice:
"Norte de Holanda" y campo de Westerbork "sólo para judíos"
—Pero... —Habla mamá. —Han pasado dos años y un mes Otto —se refiere a Papá —. Esa citación que recibió Margot debe de estar muy vencida por el tiempo ¿crees que aún así nos acepten? —pregunta mi madre de forma dudosa.
—Bueno... —Pin calcula sus ideas para dar una respuesta coherente para ella. Incluyéndonos al resto. —Es nuestra única opción Edith, es Westerbork o es morir en las calles por los nazis.
Trago saliva gruesamente al escuchar esas últimas palabras que nos declara mi padre al resto del grupo en principal a Mamá, veo a Peter y Margot hacer el mismo gesto que yo al oír esas palabras, si quiera puedo considerar que eso sea trauma. Es un tipo de miedo al futuro que se nos avecina, seguimos caminando y paramos un rato ante las vías del tren mientras Pin y el señor Van pels compran los ocho boletos en un pequeño kiosco que hay en una esquina de la estación, Así llegaremos al campo que iremos.
Peter parece un poco preocupado, angustiado y hasta se le nota aburrido. Su rostro esta pálido y su mirada está perdida entre las vías del tren
—¿Cómo estás Peter? —Le pregunto poniéndome cerca de él intentando hacer una conversación con el chico de ojos azules que tanto amé en el anexo secreto ¡él me ayudo a sobrevivir al mal encierro!
—Algo angustiado. —Su mirada se nota triste, asustada y me trasmite decepción —no todos podemos resistir a todo cómo Ana... Eres toda una guerrera —me dice esbozando una sonrisa.
—No seas tan tierno en estos momentos Peter —le digo devolviéndole la sonrisa.
—Pienso que te hace falta mi estar a tu lado... Esos cuatro días en esa prisión fueron los más largos de mi vida. —contesta, me sonroja el hecho que admite sentir que yo lo extrañé, está en lo cierto.
—Los mios también Peter. La pobre Margot sufrió de un golpe fuerte en el cachete y parte de su ojo izquierdo. —Enseguida mira a Margot —Pero creó que ya está mejor. —Él asiente— Los Nazis pagaran por esto —le digo y luego llegan Pin y el señor Van pels con los ocho boletos en sus manos.
—Suban todos. —Dice Pin y nos da un boleto a cada uno de nosotros que luego de un rato se lo mostramos a un hombre que es empleado de la estación o algo así, en el vagón que subimos hay por fuera un pequeño letrero en el delantal de la puerta que dice: "solo para judíos" , hasta los Holandeses nos tratan como a un cero a la izquierda.
El vagón por dentro va un poco lleno, creo que habían más vagones para judíos y otros para holandeses y de otras razas superiores, hay muchos puestos me siento con margot y peter. un mesero que creo que es judío también se la pasa deambulando por todo el vagón ofreciendo café, té y galletas aparte de algo que necesite la persona, por obvias razones los ocho del anexo pedimos una gran ración de galletas y casi le sacamos de un golpe el termo de café para tomarlo muy rápido, estamos hambrientos y no es un secreto, es obvio, pasamos mucha hambre en esa prisión.
El viaje dura tres horas y media y llegamos al campo nuevo.
Unos doscientos o trescientos judíos estamos aquí ... Unos ya tienen días esperando para entrar a las afueras de la puerta de púas. Tirados, mientras que otros ya están adentro llevando una... "Vida normal" nosotros corremos con suerte de que llegamos el mismo día que abrirían las puertas, eso es lo que escuchamos entre susurros de las otras personas que más que todo
son judíos.
A las dos horas de espera abren las dos puertas de alambre. un hombre va a darnos la bienvenida al campo y al entrar a este puedo notar un cartel grande sobre la puerta que dice:
"bienvenidos a westerbork"
Ese es el cartel de Westerbork
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Besos y abrazos virtuales ;)
Luisfrank
Tatatatam
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ANA FRANK EN LOS CAMPOS
Ficción Histórica(BASADO EN UNA HISTORIA REAL)√ [Terminada] Ana frank, es una niña de origen judío que vive en el año 1944, en la antigua europa que fue dominada por el regimen nazi por mucho tiempo. Ella es judía por muy mala suerte. Sin embargo por esa raza que...
