El tiempo pasaba y por fin Hyunwoo tenía días de tranquilidad.
El mutuo arreglo con la empresa había sido concretado exitosamente por lo que iba y venía, tenía viajes constantes por lo que podía mantener la mente ocupada de todo lo malo que había sucedido hace tan solo un mes.
Su vida dio un giro de 360º, más aún cuando Changkyun apareció en ella, cada vez que viajaba se daba la oportunidad de verlo, las pláticas con él eran realmente gratas y le alegraban, le levantaban el animo que yacía en los suelos cuando lo conoció.
Hoy era el día, Hyunwoo estaba muy seguro de que sentía algo por el y la mejor parte, era mutuo, no tenía que luchar contra un homofóbico. Ya lo habían platicado anteriormente, ambos sentían atracción el uno por el otro, claro que iban a ser cautelosos ya que el padre de Hyunwoo no aceptaba las relaciones homosexuales, aunque Changkyun le expresaba que no había nada de malo que lo supiese, que no debía tener miedo, inclusive le invitaba a marcharse lejos y hacer su vida aparte, querer sin miedo al qué dirán pero siempre ha habido algo que le detiene, su trabajo, no podría simplemente empezar desde cero en alguna otra ciudad.
Después de la tempestad viene la calma, ¿no es así? Changkyun era su calma después de su tempestad llamada Kihyun.
Su emoción estaba a más no poder, preparó una velada hermosa para poder pasarla con Changkyun, después de su horario laboral iba a pasar por él y le iba a invitar a uno de los restaurantes más lujosos de la ciudad, aprovechando que el menor era quien le visitaba en esta ocasión.
Desde que el día empezó llevaba una amplia sonrisa en su rostro, luciendo más feliz de lo habitual, tuvo que asistir a la compañía para poder supervisar algunos planos que eran prospecto para el nuevo proyecto, lo que más le alegraba es que el proyecto lo iba a dirigir completamente, una pequeña parte de él trataba de recuperar un poco de admiración y cariño de su padre, necesitaba hacer bien el proyecto y tener un poco de su apoyo.
Todo estaba marchando mejor que nunca.
Dio un gran sorbo a su café mientras su fino calzado se escuchaba resonar en las paredes de aquel largo pasillo donde continuaba repasando una y otra vez sus planes de hoy.
Pero su felicidad no duró demasiado, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo y piel emblanqueció en cuanto pudo divisar aquella silueta, maldijo.
No supo dónde esconderse, incluso sus manos comenzaron a sudar creando así que el café cayese de su diestra, creando unas pequeñas manchas en su perfecta camisa blanca por cierto planchada a la perfección.
— ¿Pasó algo? Déjame ayudar a limpiarte. — Preguntó Kihyun.
Este decidió sacar un pequeño pañuelo de su bolsillo y enseguida empezó a limpiar las pocas gotas de su camisa.
Cómo es posible que pueda hablar sin una pequeña pizca de vergüenza, después de todo lo que le había causado, se preguntó Hyunwoo, permaneciendo aún helado y sin poder reaccionar, incluso mordió su labio inferior para contener cualquier palabra altisonante que pudiera salir sin pensar, inhalaba y exhalaba lentamente para mantenerse tranquilo.
— Todo bien, solo resbaló de mis manos, — Tosió un poco antes de continuar.— no tienes que preocuparte, la mandaré a la tintorería. — Habló refiriéndose a su camisa.
— Ha pasado un tiempo, me alegra verte. — Kihyun dibujó una pequeña sonrisa en su rostro lo cual le hizo enojar aún más.
— No tengo tiempo para hablar, tengo una junta en pocos minutos.— Mintió, ni siquiera había alguna junta ese día pero necesitaba una excusa para salir corriendo de ahí.
Antes de que sus pies pudiesen reaccionar para comenzar a caminar, una mano le detuvo, entonces volvió a maldecir.
— Espera, necesitamos hablar pero, vamos a un lugar donde no nos vean.
No pudo creer que en ese momento sus pies habían respondido bastante bien para seguirle a la pequeña sala de juntas que había cerca, notó que Kihyun había puesto seguro en la puerta creando que sus nervios crecieran.
— ¿Qué necesitas? — Hyunwoo preguntó, estaba a la defensiva.
Sabía que una persona como Kihyun era fría y calculadora, todo tenía un porqué y siempre buscaba un beneficio para el mismo.
— Lo siento, — Tragó saliva y continuó.— fui un tonto contigo, te traté muy mal y no supe valorar tus sentimientos, estos días que hemos estado alejados pude pensar las cosas, entonces empecé a extrañarte cada vez más y entendí lo que siento por ti.
El menor caminó acercándose hacia el, justo cuando se encontraban frente a frente, subió su mano para acariciar su mejilla mientras terminaba de hablar.
Cayó un balde de agua fría en el cuerpo de Hyunwoo, ¿Kihyun pidiendo perdón? ¿Era algo posible? Posiblemente estaba soñando, pero, sus caricias eran tan reales, frunció el ceño al cruzar las miradas.
— ¿Estás hablando en serio? — Preguntó un Hyunwoo totalmente desconcertado.
— Lo digo en serio, — Susurró el menor mientras se acercaba hacia sus cerezos.— tú... me gustas.
La parte racional de su mente se desconectó en cuanto sus labios se tocaron y comenzaron un lento beso, aún anonadado por el acto, sus manos no perdieron el tiempo para tomar las caderas ajenas y atraerle lo más posible.
Ambos labios se movían con torpeza, creaban unas cuantas succiones para poder degustarse el uno al otro mientras que las manos de Kihyun tuvieron que subir por sus hombros para poder atraerle ya que era un tanto más alto.
El mayor le acorraló contra la mesa y de inmediato se pudo sentar sobre la misma para colocar ambas piernas en sus costados.
¿Por qué se sentía tan diferente? Los besos con Changkyun eran cariñosos y lentos, este beso se llenaba de furia y enojo, inclusive se podía escuchar el chocar de sus labios, siendo ruidosos sin importar quien le viera.
Mejor aún si alguien le veía, seguramente se sorprenderían de que Kihyun el dichoso entre las mujeres justo ahora se encontraba abrazando su cadera con sus piernas para crear un rose de entrepierna.
Maldijo nuevamente, tenía tan poco autocontrol, pero, por Dios, Kihyun besaba tan bien que solo deseaba más y más, aunque sus pulmones exigieron un poco de aire, tuvo que separarse tan solo unos segundos, mientras que sus pocas neuronas funcionales trataban de coordinarse.
Esto está mal.
Ya era tarde, aproximadamente las 3:00 pm, Hoseok, estaba en su día de descanso por lo que decidió aún no levantarse de la cama, además, le era imposible levantarse ya que tenía el cuerpo desnudo de Hyungwon encima de él.
— Ya levántate Hyungwon, tengo que hacer la comida. — Soltó un bostezo después de terminar la frase.
— No quiero levantarme, es muy temprano. — Rió un poco mientras se removía contra el, creando un pequeño ronroneo.
— Deja de ronronear, — Despeinó un poco los cabellos del menor.— sabes que me gusta cuando lo haces.
— Por eso mismo lo hago.
Comenzó un camino de besos sobre el cuello del mayor mientras que acariciaba sus costillas, lo que crearon un poco de risas de su parte.
El timbre de la puerta comenzó a sonar, una, dos, tres veces, creando que ambos se extrañaran un poco pues ninguno esperaba algún tipo de visita.
— ¿Quién será? — Se preguntaron el uno al otro.
Hoseok tuvo que tomar una toalla y ponérsela al rededor del cuerpo para dirigirse hacia la puerta pues el timbre sonaba una y otra vez.
Al abrir la puerta, se encontró con Minhyuk.
— Hoseok, necesito tu ayuda.
|| Holaaaa, yo sé que es un poco corto el capítulo pero, les tengo una noticia, *redobles de tambores* nos acercamos al final, gracias a todos los que han seguido la historia, disculpen por mis pocas actualizaciones últimamente, espero que todos gocen de salud y que sus familias estén muy bien, saben que sus comentarios siempre son bienvenidos y los leo a todos, nos vemos pronto🖤✨
