21. Enfermo🐾 [2]

3.4K 460 142
                                        

La semana laboral había empezado como de costumbre, demasiado rutinaria para su gusto, solo que esta vez habían pasado dos días en los que Hyungwon no le dirigía la palabra, solamente comía lo que él le servía y volvía a estar como si él mayor no existiese.

Exactamente la culpa había sido de ambos, aquel fin de semana fue una montaña rusa de emociones en la que ambos cometieron errores, dijeron cosas sin saber y algunas sabiendo demasiado.

— Buenos días, mi pequeño. — Hoseok, más dulce que otros días, saluda al menor que aún se encuentra acostado, con los ojos somnolientos y apenas despertando, mientras que por su parte, el ya se estaba alistando para ir a trabajar.

Nuevamente, sin respuesta, ya se estaba volviendo costumbre, una costumbre que no deseaba que siguiera.

— Por favor, dime algo.

— Déjame dormir. — Volvió a taparse la cabeza con aquella gran cobija blanca de la cama de Hoseok.

Hyungwon era quien estaba enojado y por eso mismo, esos dos días sin dirigirle la palabra lo había mandado a dormir a la sala, Hoseok solo para mantenerlo tranquilo, claramente fue a dormir al incómodo sofá, tanto así deseaba arreglar las cosas.

— Bueno, al menos ya me hablaste. — Mostró una sonrisa, la cual el minino no pudo ver.

— Yo no te estoy hablando. — Renegó aún cubierto por la cobija.

— Lo estás haciendo, — Sus hombros crecieron de orgullo.— ya tengo el desayuno listo para ti.

— Ya vete. — La voz del mayor se había vuelto demasiado molesta para el.

Tal vez, solo tal vez, habían sido todas aquellas mentiras que le había dicho con esa misma voz, o incluso aquellas acciones que él juraba y perjuraba que habían sido un error, se había disculpado una y mil veces, pero no dejaban de dar vueltas en la mente del minino.

No, no es fácil olvidar que alguien más parece estar enamorado de su dueño, aquel chico que le pertenece, no solo porque viven juntos, sino porque él lo dice y lo exige.

También puede ser que, incluso cuando le había confesado sus posibles sentimientos, Hoseok había decidido pasarlos por alto, pasando por encima de ellos para correr hacia un par de curvas sobre un vestido y tacones, labios rojos y bastante pronunciados, dejarlo solo casi dos horas en una fiesta con completos desconocidos para ir a besar a aquella chica.

Hyungwon se regañaba, tratando de minimizar sus sentimientos, una persona sensible siempre agranda los problemas y él estaba seguro que no era así, era mucho más fuerte que eso, él sabía que estaba en un momento difícil y Hoseok había sido su salvador, por eso se sentía tan aferrado a él, o al menos así quería verlo.

Pero le era imposible seguirse regañando cuando una amplia espalda y unos brazos musculosos le estaba dando un espectáculo mientras se estaba cambiando.
Porqué aún con su orgullo intacto, se asomaba entre las cobijas para poderle divisar mientras el mayor se desviste y deja ver su cuerpo a la perfección.

— Hyungwon, te estoy hablando. — Aquella voz rompió sus pensamientos, ya bastante impuros.

— ¿Qué quieres? — Su orgullo volvió a subir las cobijas.

— Te pregunté si quieres salir a cenar conmigo hoy.

— No quiero nada de ti. — Su voz se volvió más aguda de lo normal.

Cat |2Won|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora