Nerves

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Las fotos y los artículos no demoraron ni treinta minutos en infestar la sección de noticias. Para su fortuna, el hecho de que Yoongi regresara a hacer personalmente un donativo a su vieja escuela y de paso mostrarse un rato en la feria que habían organizado para el evento, únicamente subió un poco más su reputación como una persona amable, humilde y de buen corazón.

El director de la escuela apareció de un momento a otro. Algunos profesores de esos años también. Llegaron más estudiantes, más personas y por ello, de igual forma creció la seguridad: Al principio solo pude visualizar a Dani vestido de civil y después, reconocí cinco sujetos más proporcionados tácticamente alrededor de Yoongi.

Volvimos a ser ese pequeño grupo de tres pero él y yo no cruzamos más de cinco palabras. Después de todo, debía entender que ese era mi lugar si no quería causarle problemas.
Durante toda la tarde, para la mayoría de las personas Minhyuk era recordado como el mejor amigo de Yoongi en aquellos años y yo... Una que otra persona lograba describirme como "Ah.. ¿No eres tú la chica que se paseaba con ellos?". Y no lo malinterpreté, a esas alturas, mi peor miedo era comenzar a ser relevante de alguna u otra forma.
Afortunadamente la madurez de las personas se denotaba en cuanto se acercaban a él, y muy lejos de hostigarlo, hacían un pequeño comentario agradable y se volvían a cualquier otra cosa menos a Yoongi.

Supongo que fue más consideración y autocontrol que otra cosa.

Y el mejor momento... El mejor momento fue cuando arrastramos a Minhyuk a la improvisada casa del terror que habían montado en el auditorio y Yoongi compró todos los boletos para que exclusivamente ingresáramos los tres. Mientras mi hermano caminaba casi acuclillándose frente a nosotros, Yoongi tomó mi mano de forma que no me quedara atrás. Creo que ese fue nuestro momento especial. Ambos lo notamos porque, los gritos, los lamentos y otros sonidos que salían más de Hyuk que de la misma casa, pasaron a segundo plano a cada mirada o sonrisa rápida que nos dábamos sabiendo perfectamente lo que significaba.

Cuando el día terminó, un pequeño cólico apareció en mi vientre. Me sentí totalmente absurda cuando caí en cuenta de que ese malestar era generado por Yoongi alejándose de nosotros. Sin embargo, cuando llegó a su camioneta estacionada a medio metro de la entrada posterior del recinto, justo cuando Dani le abrió la puerta y él alzaba un pie para ingresar, volteó el rostro hacia nosotros con cierta confusión y dijo:

— ¿No van a subir? Los llevo.

Minhyuk soltó una enorme sonrisa, dio un ligero golpe en mi brazo izquierdo y se apresuró a caminar bajo la lluvia mientras yo le seguía el paso. 

— Gracias. — Sonreí hacia Yoongi cuando la puerta se cerró a mis espaldas. 

Me senté en el lugar opuesto a él y Minhyuk. 

Jamás había subido a la parte trasera de las camionetas. Por lo general, el personal viajaba en vehículos más grandes y sencillos o cuando no había otra opción, mi lugar era como copiloto, nunca con ellos. Así que imagino, para Yoongi fue absurdo ver mi rostro fascinado ante las comodidades que brindaba el amplio espacio con asientos de piel, equipo de sonido y minibar con toda bebida a nuestra disposición.  No pasaron ni treinta segundos cuando la camioneta arrancó y Yoongi amablemente dio una instrucción:  

 — A casa de Miah, por favor. 

— ¿Cómo es que Dani sabe la dirección? 

— ¿Tú crees que la dirección de tu apartamento es lo único que investigan cuando entras a trabajar en la agencia? — Respondió

— Oye no la espantes. — Interrumpió mi hermano con una suave sonrisa. — Yo conocí a Dani hace unos cuatro años. Sabe que eres mi hermana. 

Perfect ~ MYG ✔️Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora