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La noche se asentaba. La oscuridad predominaba. La mujer reía para sus adentros y se ocultaba bajo el extenso follaje, los setos frondosos eran un gran escondite para vigilar aquella lujosa estancia. Su cuerpo vibraba como si estuviera vivo, un estado puro de éxtasis emanaba de ella. Su cabello rubio era ondeado por la brisa fresca. Había pasado mucho tiempo que no cambiaba a su forma natural, aquella que había sido condenada al abismo, la que tuvo que vender para sobrevivir, la que ató a Los Poderes y la que fue vencida por un Guibbor miserable. Bufó molesta, porque no era tiempo de que los recuerdos de su humanidad le distrajeran de lo que había venido a buscar.

Ella estaba ahí con un propósito, no tenía nada que perder ya le había sido arrebatado todo cuanto amaba.

El crujido de las ramas ser quebradas le sacó de sus cavilaciones. Resopló indignada. No tenía que mirar atrás para saber que bufón del abismo estaba sobre ella.

— ¡Vuelve al sitio de dónde has salido!— pero al darse la vuelta solo el suave crujir del viento envolvió sus sentidos. Confundida miro en todas direcciones, espero un momento antes de seguir avanzando.

—Su cuerpo mortal está dentro de esa casa, pero ella no—se estremeció ante la voz y sus ojos escrutaron el sitio y no tan lejos divisó su forma corpórea, su pose relajada sobre el tronco de un viejo roble, de sus dedos emanaba fuego y sus ojos no se divisaban en la negrura de la noche, sintió la mirada airada de la mujer y la sonrisa del recién llegado se explayó — Oh, ¿no esperabas mi presencia? —preguntó el rufián. La mujer se tensó, era evidente que estaba perdiendo ventaja, que ya no estaba siendo útil.

Los Poderes eran incontables, eran muchos para formar un todo, siempre con un mismo objetivo, cazar y destruir, eliminar todo aquello que pudiera ser bueno o útil en las manos del Creador, pero el hombre que estaba frente a aquella mujer no era menor ni mayor a ella. Él también sabía muy bien el costo de despreciar algo tan puro como el aliento de vida, no sentía tristeza ni pena, entendía muy bien su lugar, se lo había ganado a pulso y ya que no podía ganar la redención, optó por ser el títere de seres horrendos, así como lo hizo ella, aún recordaba el día que la vio llegar, su vestido sucio, harapos desgarrados por las llamas que la opresaban y almas aglomerándose a su alrededor, el hombre sacudió sus pensamientos, nadie allá abajo se ayudaba, todos vivían su parte conforme al daño que habían hecho, todos esperando el día del juicio.

La mujer hizo un sonido bajo, en su diatriba mental él la había olvidado, rio con ganas.

—Siempre tan desesperada, llevo más de mil años en el trabajo que tú empeñas, deberías de trabajar más en la paciencia —dijo son sorna— acaso no es ¿una virtud?— su declaración fue dicha con una sonrisa ladina, tal aseveración oscureció el rostro de aquella mujer.

—No hay en nosotros virtud alguna, Absalón —él siguió jugando con las llamas entre sus dedos— y no llevas mucho tiempo aquí arriba como para creer que tú la tengas.

El rostro de Absalón se ensombreció y tajante respondió: —Y no volveré al abismo. Ella río, conocía la debilidad de aquel títere.

—Yo que tú borraría esa sonrisa —acució él— estás muy lejos de completar el trabajo, hay demás príncipes establecidos aquí, no tengo que regresar ahí para contar todo aquello que sé...

— ¿Y qué sabes? —preguntó ella con altanería. Él sonrió y su mirada desganada se posó en ella, se alejó de su postura relajada y deteniéndose frente a ella tocó sus finos cabellos, era una mujer muy hermosa, pensó para sí, pero la decisión que había tomado hizo mella en su rostro, un rictus de amargura parecía gobernarla.

—Sé que ella no está ahí, ¿Sabías tú eso, dulce Salomé?

La mujer se irritó al escuchar ese nombre.

—Conoces mi nombre, Absalón —dijo iracunda, ella odiaba ser llamada así, era torturada constantemente con su vida pasada, aquella que añoraba, que imploraba vivir de nuevo, no esa que vivía ahora, donde era la vil sirvienta de unos seres oscuros, perversos e implacables.

— ¿Y cómo te llamó? —Soltó él con voz fría— ¿Quieres que te recuerde el nombre por el cual te llamaban tus padres, las personas que te amaron y a las que amabas?

Ella lo miró con odio y siseó —Mientras me mires en este cuerpo, sí.

—Ni siquiera estando aquí, alejada de ellos, descansas...

—Juré que no lo iba hacer.

La ira se coló en esas palabras y Absalón soltó un suspiro cansino, esa mujer estaba llena de odio, de resentimiento, era el títere perfecto, la arpía para llevar a cabo la caída de un Guibbor. Levantando las manos le dijo — Como tú digas, solo no falles, no querrás volver —dijo él con pesar.

La altivez y el orgullo cubrieron el rostro de la mujer.

—He esperado mucho para este momento.

El hombre asintió y se dio la vuelta sin despedirse, ella imitó su acción y emprendió su marcha, deseaba poder encontrar una barrera, algo que le permitiera entrar, o que su disfraz ocultará tan bien lo que en verdad era pues estando en su forma humana, la arpía dentro de ella dormitaba, ocultando así la magia para los Nephilim, sin embargo su temor se acrecentaba al saber que en aquella casa se encontraba el Primero y no sólo eso se sabía de un desertor que era capaz de discernir muy bien aquello que estaba oculto.

—Oye, Katherine —la mujer se dio la vuelta con hastío— Ella...—el hombre titubeó, pensaba decirle que el cuerpo resguardado por el Clan de Guibbores ya había sufrido mucho, pero sería demostrar su debilidad. Negó con su cabeza — Ocúltate bien, solo así no terminarás como comida para el gran monstruo.



¡Hola gente bella!

Después de tantísimo tiempo he retomado la escritura, pido disculpas a todas aquellas personas que han estado pendiente desde el primer capitulo publicado, sé que muchos dejaron de leer, otros perdieron el interés, pero bueno, iré poco a poco, es algo que utilizo como un medio de distracción, yo no vivo de la escritura, así que van a ir teniendo capítulos de esta historia y de las demás que han estado pausadas por tanto tanto tiempo, gracias a los que siempre han estado ahí y a los nuevos que se suman a mi mundo de fantasía, así que esto y los capítulos siguientes son para ustedes.  Y si pueden, déjenme saber que les ha parecido la historia como tal. Un abrazo.

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⏰ Última actualización: Sep 30, 2021 ⏰

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El beso de un ÁngelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora