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-Se desconoce la identidad de sus verdaderos padres ya que fue abandonado en plena calle y una vagabunda lo llevó hasta el centro de menores. La familia Seok lo adoptó a sus dos meses, es todo lo que se ¡lo juro!- Hablaba el enfermero mirando con terror el cuchillo en manos de un chico con ojos rojos.

-Interesante- Lanzó el cuchillo directamente en la frente del hombre de bata blanca y se fue. Observando desde un tejado, con un cigarro en su boca, todos los coches de policía y ambulancias situarse al rededor del hospital.

-¿Donde estabas?- Murmuró Taehyung medio dormido al escuchar la puerta abrirse. Acostado en la cama; giró un poco su rostro, mirando a Jungkook.

-Duerme- Respondió secamente.

Cogió su teléfono y salió al balcón.

-¿Park?- Dijo apoyando su mano libre en la barandilla. -Sí, lo tengo- Se mantuvo en silencio unos segundos, escuchando al otro lado.
-La recompensa es enorme. Sí, ahí estaré. Nos vemos- Colgó y suspiró dejando que el aire frío golpeara su rostro y mirando la luna que iluminaba la oscuridad de la noche.

-Jungkook...- Escuchó débilmente detrás de él. Se giró y vio a Taehyung caminando hacia él, con su pelo revuelto, su cara todavía de dormido y una camisa enorme y blanca que le cubría poco menos de las rodillas.

-¿Que haces despierto?- Preguntó recorriendo con sus ojos las delgadas piernas del rubio hasta su rostro, antes de volver a centrar su mirada en el paisaje oscuro.

-No puedo dormir- Se abrazó a si mismo y avanzó hasta quedar a su lado. - Tengo 20 llamadas de mis padres y 6 de Namjoon- Suspiró - Quiero verlos, Jungkook.

-Deberías dormir, mañana será un día ajetreado- Colocó un cigarro en sus labios y expulsó el humo.

-¿Que vas a hacer conmigo?- Preguntó

Pero no respondió, volviendo a dar otra calada, esta vez más profunda.

Taehyung suspiró, imaginándose lo que era obvio; nada bueno para él.
Soltó una risa nostálgica.


-Todo es demasiado irreal ¿sabes?- Dijo quitándole el cigarro a Jungkook para dar una profunda calada- Todavía sigo pensando que despertaré en algún momento- Expulsó el humo

-No puedes despertar de la realidad-
Y vaya si tenía razón.

Taehyung lo miró y el íncubo le devolvió la mirada -Aquí acaba ¿verdad?- Preguntó sin dejar de mirarle. Había escuchado perfectamente la conversación con ese tal Park.

-Eso parece-

Taehyung comenzó a llorar, cubriendo sus ojos con sus manos y sintiéndose jodidamente enfadado, no quería, no quería morir o lo que fuera
¡No quería!

-Hijo de puta...- Susurró mirando al suelo.

-¿Perdón?- Jungkook se puso más serio.

-¡Eres un hijo de puta!- Gritó empapado en lágrimas -¡TE ODIO! ¡VOY A MATARTE! ¡TE MATARÉ, MALDITA SEA!

Sus ataques de ira eran sorprendentes y eso era algo de lo que Jungkook ya se había percatado. Era un adolescente jodidamente inestable, inseguro y con mucha rabia acumulada, y sí, una de las razones es obvia; estaba lidiando con cosas que ni siquiera sabía que existían. Pero más allá de aquello.

ÍNCUBO [KØOKTÆ]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora