Orihime miraba al frente sin poner atención realmente a lo que había en esa dirección.
Suspiró bruscamente.
Recargo su mejilla en su palma y volvió a suspirar.
-...Y después fuimos a un rio, Pesche quería meterse a nadar, pero Dondonchakka lo detuvo y le dijo que se pusiera a pescar.
-Sí... -Fue lo único que respondió al relato.
-Me estás escuchando, ¿verdad?
-No.
《Ni siquiera está poniendo atención 》Pensó Nelliel y sonrió nerviosa 《¡Esta mujer está en las nubes!》
-¿Algo te molesta?
Nada. Ni una sola palabra.
《¡Un momento! ¿Eso... Eso es baba?》
-Ah, tienes hambre.
-Ulquiorra y yo nos besamos y no se ha dignado a hablar de eso.
Nelliel abrió los ojos sorprendida y se levantó de la silla.
-¡Ulquiorra-sama y tú se...! ¡No me lo creo!
Pero Orihime ni siquiera la escuchó.
-¿Será que me odia?
-¡Cuéntame todo!
-Tal vez lo hizo para no hacerme sentir mal... ¡Pero ahora me siento peor! -Se llevó las manos a la cabeza y se sacudió el pelo ansiosa -¡Tonta, tonta!
-¡Orihime-chan! -La tomó de los hombros y Orihime gritó -¡Háblame!
-¿S-sobre qué? -Preguntó llevándose la mano al pecho.
-Del beso con Ulquiorra-sama.
-¡¿Cómo lo sabes?! ¡¿Él te lo dijo?!
-No, tú lo dijiste, hace un momento.
-N-no puede ser -Nelliel asintió dando veracidad a sus palabras. Orihime se encogió en la silla -Mátenme. No tenías que saberlo, lo siento, pero quería mantenerlo en secreto. Soy una idiota.
-Explícate.
-Creo que solo fue un impulso -Dijo cruzando los brazos -Pero, las cosas con él han estado tensas. Dice que no hay ningún problema, pero a penas me dirige la palabra. Supongo que está molesto.
-P-pero el correspondió, ¿no? - Orihime asintió -Entonces no deben tener problemas.
-Prefiero olvidarlo.
-¿Eso quiere decir que si te gusta? -Recibió una mirada lastimera -Entonces eso supone un problema, ¿verdad? -La pelinaranja asintió -¿Quieres que hable con Ulquiorra-sama?
-No, muchas gracias. L-lo dejaré pasar.
Nelliel la tomó de la mano.
-Haz lo que creas mejor, pero tampoco te cohíbas.
-Él no ha dado señales de que yo le guste, tal vez pierdo el tiempo.
-¿Has intentado confesarte?
-Lo besé, Nell-chan, eso es más que suficiente para que lo entienda, él no es idiota. Regresaré a mi oficina.
-¡Ánimo!
Sí, sin duda era el ánimo lo que le faltaba.
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Dio una gran mordida a su emparedado.
-¿Cómo va todo con Renji-kun? -Preguntó luego de tragar.
-Podría ir mejor, nii-sama lo tiene como esclavo -Contestó una pequeña mujer pelinegra -Poco a poco deja de tener tiempo para mí.
-Ya verás que cuando se gradué podrá estar disponible para ti -Le dio ánimo una segunda mujer, igualmente pelinegra, solo que más alta.
-Además, ya sabes como es Byakuya-sama, no lo dejará en paz hasta que alcance la perfección.
-Eso me preocupa, mi Renji no es nada perfecto.
Orihime y Tatsuki rieron.
-Vaya, vaya, que gran esperanza tienes en él. Cambiando de tema, Orihime ¿qué hiciste en Halloween que no quisiste salir con nosotros?
-¡Es cierto! Ichigo estaba un poco deprimido por tu ausencia.
-B-bueno, salí con unos compañeros de mi trabajo. Cuando ustedes me pidieron salir, yo ya había organizado una salida con ellos.
-Así que nos cambias -Dijo Rukia de la forma más dramática posible.
-N-no, claro que no, Kuchiki-san.
-¿Y por qué no nos los presentas?
-A Nell-chan le gustaría, pero... Ulquiorra no es muy sociable.
-¿Ulquiorra? -Preguntaron ambas.
-Mhm, dudo que quiera venir.
Giró la vista hacia la avenida por inercia. Algo había llamado su atención. Buscó con la mirada, hasta que sus ojos se concentraron en una singular pareja.
La mujer se refugiaba en el brazo del hombre, mientras que él le sonreía y la tomaba de la mano.
Entonces Orihime entendió todo.
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Orihime entró a recepción con nerviosismo. Se frotaba las manos y su corazón palpitaba acelerado.
Nelliel la recibió con una enorme sonrisa.
-¡Buenos días, Orihime-chan!
-B-buenos días.
-Te noto preocupada, ¿pasa algo?
-Y-yo quisiera preguntarte algo, pero no sé como hacerlo.
-¡Vamos! Pregunta lo que quieras, trataré de responder.
Orihime inhaló y exhaló.
-A-ayer salí con algunas amigas, estaba todo bien, hablamos de un montón de cosas. De pronto, voltee a la calle y... los vi.
-¿A quienes viste?
-A-a ti y a... Ulquiorra.
-Oh...
-I-iban abrazados.
-Vale, lo he pillado... Bueno, no, ¿cuál es el problema?
-No me habías dicho que se gustaban.
-¿Ulquiorra-sama y yo? Nosotros no nos gustamos, ¿qué te hace creer eso?
-Tiene sentido, él solo confía en ti. Te deja abrazarlo y siempre están juntos.
-Yo no le gusto, y él no me gusta.
-Prometo que no me enojare, pero dime la verdad.
-Te estoy diciendo la verdad. Mira, él no es mi tipo.
Orihime la miró interrogante, pero parecía que Nelliel decía la verdad. Suspiro un poco aliviada.
-¿Entonces que chicos te gustan? ¿Tal vez como Grimmjow?
Nelliel soltó una carcajada.
-Intentémoslo otra vez. Ulquiorra-sama no es mi tipo, Grimmjow tampoco y ningún hombre lo es.
-¿Eh?
-A mí me gustan con más curvas -Dibujo en el aire una figura femenina con las manos.
-O sea que te gustan...
-... Las mujeres, sí.
La cara de estúpida que tenía Orihime en ese momento debió ser retratada para la posteridad.
Boqueó varias veces, buscando las palabras adecuadas.
-Es decir que... ¿actúe como idiota?
-Demasiado, pero te perdono -Sonrió -Y ahora que sabes que Ulquiorra-sama tiene el camino libre ¡tómalo y no lo dejes ir!
Como si eso fuera tan fácil... Pero Orihime no se rendiría.
-Tienes razón, ahora tengo que ir con él -Y subió las escaleras corriendo.
Lo encontró en el estudio de grabación.
-Ulquiorra, que bueno que te encuentro.
-¿Me buscabas?
-Sí, quería decirte algo... -Los nervios comenzaban a traicionarla -...Importante.
-Te escucho -El dejó de lado sus audífonos y giró su silla para verla.
Orihime tragó duro.
《Tal vez sí me rindo muy fácil》 Retrocedió un paso insegura. Pero ¡a Nelliel no le gustaría verla insegura! Dio dos pasos al frente y levantó la mirada.
-Aquí voy -Exhaló y retuvo la respiración -¡Tú me gustas! ¡Me gustas demasiado!
Ulquiorra no contestaba y Orihime comenzaba a impacientarse. Poco a poco bajo la mirada avergonzada.
《Eres una idiota》 Se regañaba por ser tan impertinente. Tal vez lo mejor era quedarse callada y esperar a que las cosas avanzasen por si solas.
《¡Pero que tonta! No hay ningún problema, las mujeres también pueden confesar sus sentimientos, ¿no? 》Sonrió con nostalgia al recordar como antes ya se había confesado a su ahora amigo Ichigo 《No es el fin del mundo si no es recíproco 》Dio la vuelta dispuesta a salir, tal vez Ulquiorra necesitaba tiempo, y sin duda ella se lo daría.
-Eso es todo lo que quería decirte, perdona si te interrumpí por nada -Abrió la puerta y salió.
Se recargó en la pared y miró al techo.
《Hiciste bien, Orihime. No pasa nada》Comenzó a andar.
-¡Muj... ¡Orihime! -Abrió los ojos sorprendida. ¿En serio él la llamaba? ¿No era producto de su imaginación? Poco a poco giró la cabeza, temiendo que en el momento de centrar su vista él desapareciera.
-¿Sí? -Él estaba a mitad del pasillo, tan serio como siempre, con las manos en los bolsillos y su semblante atemorizante... Pero había más, ella podía distinguir cierto brillo especial en sus ojos.
-Para empezar, debes sentirte orgullosa por dejarme sin palabras -Comenzó a caminar hacia ella -Muy pocas personas lo han logrado -Orihime se rascó la nuca y soltó una risita.
-Te prometo que lo anotare en mi blog de logros -Ulquiorra asintió -¿Tienes algo que decirme?
-Sí -Levanto su mano y la posó sobre la mejilla de Orihime. Ella se acercó con lentitud y puso las manos sobre sus hombros. Acercaron sus rostros y cerraron los ojos. Su labios se unieron en un apasionado beso.
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Orihime miraba al frente sin poner atención realmente a lo que había en esa dirección.
Suspiró bruscamente.
Recargo su mejilla en su palma y volvió a suspirar.
-...Y Harribel-sama me gritó, jamás me había gritado antes.
-Mhm...
-¿Otra vez? -Preguntó Nelliel resentida.
-¿Qué significó para él? -Ella se veía abatida.
-No puedo creer que aún no arregles tus problemas con Ulquiorra-sama -Tomó las manos de Orihime y la chica parpadeo saliendo de su trance.
-¿Me decías algo?
-Un montón de cosas, pero dejémoslo para después, ahora quiero que hablemos de ti.
-¿De mí?
-Sí, respecto a Ulquiorra-sama.
-No hay nada importante sobre eso, es solo que a veces no lo entiendo.
-¿Por qué?
-Nuestra relación ha cambiado, y vaya que mucho. A veces no besamos, otras veces no dejamos de evitarnos. A veces me deja abrazarlo y otras veces no me deja acercarme a menos de 100 metros. ¿Y sabes que es lo peor?
-No, dime.
-¡Ni siquiera hemos formalizado! No sé si puedo llamarle para que salga conmigo o por el contrario lo tengo prohibido.
-¿Y ya has intentado hablarlo con él?
-¡Pues claro! Pero siempre cambia de tema. Es como si no quisiera aceptarlo.
-Es cierto que Ulquiorra-sama le tiene miedo al compromiso.
-Ese hombre no le tiene miedo a nada.
-Recuerda que él también es humano, y le teme a muchas cosas como tú y como yo.
-¿Entonces que tengo que hacer? ¿Darle más tiempo? Por supuesto que puedo, pero ¿cuánto?
-Sobre todo tiene que acostumbrarse a ti. Tiene que hacerse a la idea que ya no estará solo. Pero tampoco lo agobies.
-¡Una cena!
-¿Qué?
-¿Qué tal si le preparo una cena en mi casa?
-B-bueno, pensaba sobre salir regularmente con él, pero tu idea es mejor, así empezará a familiarizarse. Próximamente será su cumpleaños, puedes aprovechar la fecha.
-Genial, ahora tengo que preparar todo para el día.
-Ánimo.
Nelliel se levantó de la silla y la dejó sola en la cafetería.
Orihime sintió que su estómago se retorcía por el nervio, ¡tenía que prepararle una cena a Ulquiorra!
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Bueno, bueno, bueno, poco a poco estos dos empiezan a acercarse.
¿Qué creen que pasé en la cena 👀?
También me emociona que Orihime le festejara su cumpleaños jijiji
Espero que les haya gustado, ¡Nos leemos la próxima semana!
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Buscando Mamá
FanfictionMientras Orihime busca un nuevo trabajo para arreglar su destrozada vida, se encuentra con memorables personajes que la hacen sentir como si hubiera renacido, entre ellos, Ulquiorra Cifer, su amargado compañero, y junto a él, su adorable... ¿Hijo? ¡...
