¿Idol? ¡Idol! (Parte 2).

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—Estoy harta —Susurró Orihime.
—No llevas ni media hora practicando —Le dijo Ulquiorra sentado a su lado con un teléfono en las piernas.
—Yo creo que te está quedando hermoso, Orihime-chan —Halagó Nelliel sosteniendo una tableta.
—Me arde la cara —Se quejó.
Desde que empezó con el maquillaje, Aaroniero le decía cada cinco minutos (o menos) que corrigiera errores, a lo que ella obedecía, desmaquillaba su rostro y hacia lo que le decían. Pero su piel comenzaba a irritarse.
—Te aseguro que te está quedando... —Nelliel trató de animarla, pero, dejó de hablar al escuchar la voz de Ulquiorra.
—Siguiente —Interrumpió Ulquiorra colgando el teléfono. Nelliel dictó los números a Ulquiorra.
Un rato después de que iniciara Orihime con su trabajo, llegaron Ulquiorra y Nelliel a hacerle compañía, mientras ellos buscaban a una maquillista de reemplazo. Nelliel dictaba los números y Ulquiorra marcaba.
—...Te está quedando idéntico —Terminó su frase Nelliel.
—Siguiente.
—¿No pueden encontrar a nadie todavía? —Preguntó Orihime.
—¿Qué no escuchas cuantas veces he colgado? —Contestó él marcando los números que dictaba Nelliel.
—Que humor —Susurró —Pero, es extraño, a esta hora ya debiste conseguir a alguien.
—Nuestros maquillistas son personas ocupadas —Respondió Nelliel —Debemos de conseguir personal un mes antes para no tener problemas... Como hoy. Normalmente ellos ya están ocupados con otros proyectos.
—Y al parecer hoy es un día agitado para todos, no solo para nosotros —Añadió Ulquiorra colgando el teléfono.
—¡Muy bien! —Felicitó Aaroniero a Orihime —Pero, las cejas deben ser más delgadas.
—Sí —Contestó desanimada.
Aaroniero se fue y Orihime empapo un algodón con desmaquillante y lo froto sobre sus cejas.
—Solo son detalles —Le dijo Nelliel tratando de darle ánimos.
—Detalles que harán que se me caiga la cara.
—Quiero ver eso —Dijo Ulquiorra. Orihime le enseñó la lengua.
—Ulquiorra-sama —Lo llamó Nelliel preocupada —Ese fue el último número, creo que es hora de que llames a Victoria.
—No, eso jamás. Felicidades, mujer, vas a maquillar a Dina.
—¿Por qué no quieres llamar a "Victoria"?
—Nada importante —Esa respuesta negativa, Orihime empezaba a saber que significaba.
—Nell-chan —La llamó haciendo la mueca más tierna que podía, así ella no se resistiría a contarle.
—N—no sé nada —Respondió nerviosa.
—No vale la pena que lo sepas, concéntrate en lo tuyo.
—Ya supéralo, eso fue hace años —Le dijo Nelliel cruzando los brazos.
—Yo quiero saber —Insistió.
—Victoria fue la exnovia de Ulquiorra-sama.
—¡Jamás fuimos novios!
Nelliel rodó los ojos.
—Fue la ex cita de Ulquiorra-sama, y terminaron en malos términos.
—Esa bruja quería que diera en adopción a Daniel.
Orihime se burló.
—Más bien, tú no entiendes las bromas, Ulquiorra —Le dijo aguantando la risa, pero, al ver la seriedad de las personas frente a ella, se detuvo.
—Victoria no bromeaba —Aclaró Nelliel.
—¿Eh?
—Ella en verdad quería dar en adopción a Daniel —Añadió Ulquiorra —Ella y Daniel peleaban mucho, tanto así que, semanas antes de ir a España a trabajar en una película, me ofreció acompañarla, claro, sin Daniel. Investigó sobre orfanatos e inició los trámites sin mi consentimiento.
—¡Por Dios! ¡Esa mujer está loca!
—Claro —Dijeron ambos.
—Pero —Dijo Nelliel —No le llamarás por asuntos románticos, más bien por trabajo, ella es una mujer de negocios, no perdería una oportunidad así.
—Supongo que tienes razón — Ulquiorra sacó su celular —Solo espero no arrepentirme de esto.
—Pon el altavoz —Dijo Nelliel acercándose a Ulquiorra, Orihime la imitó al verla.
—¿Quién habla? —Contestó una voz masculina.
—Habla Ulquiorra Cifer, de "Las noches records", quiero hablar con Victoria Ramírez.
—En un momento lo comunico con ella.
Escucharon un pitido.
—¡Cariño! ¡Ulquiorra-kun! Después de tanto tiempo te arrastras hacia mí, te dije que ibas a hacerlo.
—Preferiría estar muerto antes de rebajarme ante ti. Te llamo porque tengo trabajo para ti.
—Que aburrido, ¡pff! Dime, ¿qué quieres que haga?
—Una maquillista canceló de último momento, y era la encargada de la cantante, puedes hacerte cargo, ¿no?
—Si, puedo, pero, no voy a hacerlo.
—¡¿Qué?! —Susurraron Orihime y Nelliel.
—Escucha, no te ofendas, pero, aspiro a trabajar en lugares más prestigiosos, tu estúpido sellito discográfico no está a mí altura.
—¡Jodete, zorra! —Grito Nelliel quitándole el celular a Ulquiorra y colgó —Al final no la necesitábamos, ¡mira que preciosidad! ¡Orihime es perfecta para este trabajo!
—Tienes suerte, mujer.
—G-gracias —Respondió apenada —¡Un momento! —Exclamó ofendida —¡¿Después de esforzarme tanto iban a mandarme al diablo si conseguían maquillista?!
—Más o menos —Respondió Ulquiorra.
—¡Son unos hijos de puta! —Se levantó enojada y caminó con rapidez hacia Aaroniero —¡Terminé! ¡Es lo mejor que pude hacer y es lo más parecido posible!
—¡Es perfecto! —Contestó él sin notar su enfado —Para el segundo maquillaje harás lo mismo, pero, con colores oscuros. Lo trabajaremos otro día, por ahora, puedes desmaquillarte y arreglarte, Harribel-sama no tardará en llegar con Dina-sama.
A Orihime se le bajó el enojo al escuchar la aprobación de Aaroniero.
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—Se solicita la presencia de todo el personal en recepción —La voz de Nelliel resonó en todos los altavoces de la empresa —Repito: Se solicita la presencia de todo el personal en recepción.
Orihime se secó las manos y se miró al espejo.
—Supongo que Dina-san está a punto de llegar —Se dijo frotando sus párpados para eliminar residuos de maquillaje.
Se puso lápiz labial y sonrió satisfecha.
—Ultima llamada: Se solicita la presencia de todo el personal en recepción.
—Un segundo, Nell-chan —Susurró aplicando rímel en sus pestañas —Apenas me dio tiempo de desmaquillarme. Bien, no quiero hacerla esperar.
Botó todos los papeles sucios de maquillaje al cesto de la basura y salió corriendo del baño.
En la recepción, todos caminaban de un lado a otro, buscando su sitio, mientras que Nelliel gritaba las últimas instrucciones.
—¡Grimmjow! ¡¿Dónde carajo están tus Fracciones?!
—¡¿Y yo qué sé?!
—¡Búscalos! ¡Nnoitra, estarás a lado de Grimmjow!
Sintió una mano tomarla del brazo. Empezó a ser arrastrada entre la multitud.
—Andando —Reconoció la voz de Ulquiorra, quien era él que la llevaba.
—A penas te veo —Le dijo siguiéndolo con esfuerzo.
—Lo mismo puedo decir.
Poco a poco Nelliel acomodó a todos en dos filas, donde, al frente se encontraban los Espadas, y detrás de ellos estaban sus respectivas Fracciones. Nelliel se acomodó a lado de Ulquiorra.
—Cuanto orden —Susurró Orihime.
—Aizen-sama lo organizó así, quiere impresionar a Dina —Le respondió Ulquiorra.
Pronto llegaron Aizen, Gin y Tõsen, quienes se posicionaron a la cabeza de todos.
—Me alegra verlos a todos —Habló Aizen —Antes de que llegue Dina-san, quiero darles las gracias a todos, han organizado de maravilla los preparativos, y he visto cooperación por parte de todos. Los felicito, de todo corazón, quiero que se den un fuerte aplauso por todo su esfuerzo —Los aplausos comenzaron haciendo vibrar el recinto. Aizen levantó una mano en señal de silencio —Es la hora.
Apache y Mila Rose abrieron las puertas de par en par, dejando pasar a Harribel, tras de ella, entraban Dina y Henry, después entraron los músicos seguidos de Sung-Sun y por último, tres guardias de seguridad.
—Es un gusto tenerte de nuevo, Dina-san —Habló Aizen haciendo una reverencia, todo el mundo lo imitó, a excepción de Orihime, que fue la última en inclinarse al ver que todos lo hacían. Harribel la miró con furia.
«¡Demonios! » Pensó Orihime apenada.
—Tú nunca cambias, Aizen-kun —Habló Dina —Tus recibimientos parecen dignos de una reina.
—Eso es lo que eres —Se acercó y le dio un beso en el dorso de la mano.
—Me halagas. Es un gusto verlos nuevamente a todos.
—Creo que podemos empezar a trabajar —Dijo Gin —¿Ustedes que piensan?
—Estoy emocionada de hacerlo —Contestó Dina.
Orihime miraba embobada a Dina.
«Dios mío, es tan hermosa »Pensaba al verla dar su discurso (sugerencia de Aizen) ante los presentes.
Dina era una mujer morena de pelo negro, y ojos color miel, a su lado estaba Henry, el segundo vocalista de la banda, era un hombre alto de piel clara y cabello rubio.
Ulquiorra la miró, estaba tan concentrada en observar a Dina, que ni cuenta se dio de que era momento de regresar a las oficinas. Pensó en dejarla ahí parada, y reírse de ella, pero, Nelliel arruinó sus planes.
—¡Orihime-chan! —Le gritó y chasqueaba los dedos frente a ella.
—¿Eh? —Respingó saliendo de su trance.
—Es hora de trabajar.
—¡Ah, claro! Andando entonces —Se dirigió a la oficina que compartía con Ulquiorra, mientras él la seguía —¿Qué haremos ahora, Ulquiorra?
—¿A qué te refieres?
—Dina-san está en una junta, ¿no? ¿Qué haremos mientras ellos terminan?
—Yo qué sé, Nelliel no me mandó nada.
—A mí tampoco, supongo que solo queda esperar.
Ulquiorra le dio la razón.
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Ulquiorra escuchó un suave golpeteo, busco por todos lados y su mirada se centró en la mano de Orihime, ella no dejaba de tamborilear mientras hacía muecas de diversión frente a la pantalla de su laptop.
—¿Nerviosa?
—¿Eh? —Despegó la mirada de la laptop y pausó el vídeo de risa—Un poquito, llevan más de una hora en junta, empiezo a sentirme ansiosa.
—Hmp.
—Me preguntas y luego me ignoras, genial.
—De nada.
—¡Orihime-san! —La llamó Szayel entrando a la oficina —¡Es hora! —Orihime tragó con fuerza.
—¿Y—ya?
—¡Por supuesto! —Se acercó a ella y la tomó del brazo —No te preocupes, todo saldrá bien.
Szayel la llevo a la sala de vestuario, donde había muchas personas (al parecer eran extras), y los miembros de la banda esperaban junto a Aizen y Aaroniero.
—Dina-sama —Habló Szayel —Te presento a Orihime-san, ella será la encargada de tu maquillaje.
—Es un gusto, Orihime-san —Extendió la mano hacia Orihime —Eres nueva, ¿no? No recuerdo verte aquí antes.
—T-tengo poco tiempo de trabajar aquí.
—Es nuestra trabajadora más reciente —Habló Aizen —Lleva dos meses trabajando para nosotros.
—Es una sorpresa, siempre que vengo hay algo diferente, en este caso, alguien. Bien, espero llevarnos bien.
—Yo también lo espero.
—Hoy solo trabajaremos en pruebas —Comenzó a explicar Szayel —Quiero que se midan los vestuarios y haremos pruebas de maquillaje. Será sencillo. Mañana empezaremos con los ensayos. Orihime-san, de ese lado están los maquillistas con quienes trabajaras —Señaló a un grupo conformado por dos mujeres y un hombre —Ve con ellos. Dina-sama, revisemos tu vestuario.
—¡Sí! —Contestaron ambas a la par, se miraron confundidas y sonrieron.
—Nos llevaremos bien —Le dijo Dina antes de seguir a Szayel.
Orihime agitó la mano en signo de despedida y se acercó a los maquillistas.
—¡Hola! —Saludó entusiasmada, los presentes la miraron de pies a cabeza.
—Tú no eres Samantha —Le dijo el hombre cruzando los brazos.
—No, yo soy Orihime.
—¿Y Samantha?
—¿Quién es ella? —El joven se golpeó la frente con la palma.
—Samantha es quien se encarga del maquillaje de Dina-sama.
—¡Ah! —Se rascó la cabeza apenada —Ella canceló de último momento.
—¡¿Qué?! —Exclamaron los tres.
—Yo la supliré.
—¿Y de qué academia vienes? —Preguntó una de las mujeres.
—¿Academia? Pues... Fátima's Makeup.
—No la conozco.
—Pues está en los límites de Karakura, cerca de la preparatoria No. 12.
—Espera —Habló el hombre —¿Me estás diciendo que asististe a una Academia de maquillaje común? ¿De casualidad no está en la autopista que conecta a Karakura con Hueco Mundo?
—¡Exacto! —El hombre se volvió a golpear la frente.
—No quiero sonar descortés, pero ¿en serio puedes hacerte cargo de este puesto? Me refiero a que, somos maquillistas profesionales, cursamos una carrera universitaria en esto, tú solo tomaste cursos, ¿cómo pudieron darte este puesto?
Orihime boqueo ofendida.
—Aaroniero-kun aseguró que estaba capacitada, si no estás conforme, menciónaselo.
—Dudo que pueda trabajar con ella, Louis —Habló la tercera mujer.
—Si Aaroniero-sama lo dice, no podemos hacer nada más. En fin, espero que sepas lo que tienes que hacer, ¿o acaso tendremos que "llevarte de la mano"?
—Sé que hacer, gracias.
Se dio la vuelta con toda la dignidad que tenía, y caminó a una esquina a esperar órdenes.
—No te ves muy animada —La voz de Ulquiorra la hizo levantar la mirada.
—Mis compañeros de trabajo son insoportables, más insoportables que tú y Grimmjow.
—Y tú decías que ya habías visto todo.
—Yo también me equivoco, Ulquiorra.
—Y que lo digas.
—¡Basta! Por cierto, ¿qué haces aquí?
—Aaroniero me escribió diciendo que estabas muy sola, dijo que viniera a hacerte compañía.
—¿En serio? —Preguntó arqueando la ceja, ¿acaso se burlaba de ella?
—Sí —Le mostró su celular con el registro de mensajes, en efecto, tenía un mensaje de Aaroniero:
"Orihime está muy solita aquí :c Ven a verla :D"
Orihime tomó su teléfono sorprendida.
—Ese sin duda es el motivo más inútil para usar un teléfono de la que he escuchado.
—Yo creo que la llamada de esta mañana lo fue más.
Orihime rio.
—¡Sí! Lo olvidaba, al menos no funcionó.
—¡Escuché a Ulquiorra-kun! —La voz de Dina resonó en uno de los vestidores —¿Está aquí? —Salió sujetando con fuerza su corsé a medio amarrar, y arrastrando la falda de su vestido.
—Dina-sama —Salió Szayel del vestidor con la parte superior del vestido en las manos —Vuelve aquí.
—No puede ser —Susurró Ulquiorra.
—¡Ulquiorra-kun! ¡Hola! —Lo saludó sonrojada e hizo una reverencia —Esta mañana no pude saludarte, pero, te escuché hace un momento y pensé que era mi oportunidad —Habló con tanta rapidez que apenas se podían distinguir sus palabras.
—Pudiste venir después, veo que sigues ocupada —Respondió él sin ninguna pizca de emoción. Orihime entrecerró los ojos.
—S-si... Tienes razón, solo quería aprovechar la ocasión.
—Creo que tienes que regresar —Señaló el vestidor —Szayel te espera.
La mirada de Dina se entristeció.
—C-claro, nos vemos luego, Ulquiorra-kun —Se dio la vuelta visiblemente desanimada y caminó hacía Szayel.
—Por favor, Dina-sama —Habló él tomándola por los hombros —No vuelvas a hacer eso.
—Lo siento —Se disculpó apenada.
—Esa mujer es un dolor de cabeza —Susurró Ulquiorra, e inmediatamente notó que Orihime lo miraba molesta —¿Qué?
—¡¿Por qué hiciste eso?!
—¿Qué cosa?
—Ella solo quería saludarte, ¿qué te costaba responderle?
—Le respondí, le dije que tenía cosas que hacer antes que perder el tiempo saludándome.
—¡¿Qué?! ¡Eso fue cruel!
—Lo que tú digas.
—¡Ulquiorra! No puedes hablarle de esa forma tan déspota.
—No te hagas la ofendida.
—Eres una persona horrible —Cruzó los brazos visiblemente enojada —Es decir, ya lo sabía, pero, no creí que fuera tanto.
—Hay algo que no entiendo, ¿por qué te molesta? ¿En qué te afecta?
—Tienes razón, no me afecta en nada —Levantó los hombros —Es problema tuyo —Caminó hacia la esquina contraria. Ulquiorra la miró confundido.
—Qué mujer tan extraña —Susurró al verla tan molesta.
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Orihime corrió hacia el vestidor donde se encontraba Dina. Había escuchado que pronto saldría, así que, quería verla en primera fila.
Szayel salió del vestidor con las manos en la cintura y miró a todos los presentes frente a él.
—¿Por qué? —Preguntó.
—Queremos ver a Dina-sama, obvio —Contestó Aaroniero.
—Claro —Dijo Szayel rodando los ojos. Se movió un poco e inmediatamente salió Dina con un vestido tipo victoriano blanco, con una falda amplia de tul, y un corsé con detalles de flores rosas y hombros descubiertos. Todas las miradas se concentran en admirar tal belleza, incluida Orihime, que no dejaba de verla de arriba a abajo.
—Muy hermosa y todo —Habló Henry —Pero ¿Alguien se ha fijado en nosotros? ¡También tenemos puesto nuestro vestuario!
En efecto, Henry, vestía una camisa blanca, un ajustado chaleco y pantalones en color negro, y encima llevaba un saco que le llegaba casi a las rodillas color guinda. Los músicos llevaban pantalones negros y un abrigo hasta las pantorrillas, con capucha en color negro.
—También se ven bien —Contestó Szayel —Pero no más que esta belleza.
—No es para tanto, Szayel-kun —Respondió Dina.
Orihime se sonrojo al pensar que ella si había babeado un par de veces al ver lo apuesto que se veía Henry, incluso no podía decidir quién se veía mejor de los dos.
—Orihime-san —La llamó Szayel —Es tu turno, acércate.
—¡Sí!
Szayel guio a Orihime y Dina frente a uno enorme tocador, en donde estaban los músicos y los maquillistas.
—Bien, creo que todos ya saben lo que tienen que hacer —Habló Aaroniero acercándose —Pueden trabajar mientras que Szayel, Zommari y yo preparamos el estudio de grabación.
—¡Suerte, novata! —Dijo una de las maquillistas a Orihime.
—Idiota —Susurró Orihime.
—¿Pasa algo, Orihime-san? —Le preguntó Dina al oírla.
—¿M-me oíste? —Dina asintió —¡Olvídalo, por favor! No quiero que me veas como una persona descortés.
—No creo que lo seas —Contestó —Pero, me sorprende que no se lleven bien. Por cierto, ¿dónde está Samantha? Ella siempre de hace cargo de mi maquillaje.
—Canceló de último momento, me propusieron participar, y, aunque no acepté, aquí estoy.
—Ya veo porque no eres de su agrado —Soltó una carcajada —No suelen aceptar a otros con facilidad.
—Espero que no se repita todos los días. Bien, comencemos. ¡Ah! Antes de empezar, discúlpame si cometo algún error, no soy profesional.
—No te preocupes, es el primer día, lo entiendo.
—Es un alivio para mí que lo comprendas.
—Supongo que no es fácil para ti... Disculpa, Orihime-san.
—¿Pasa algo?
—Nada, es solo que me preguntaba, ¿nos hemos visto antes? Siento que te conozco, pero, no logro recordar de dónde.
—Bueno, me sorprende que lo digas, y sí, hace años nos conocimos.
—Lo supuse, pero, aún no recuerdo con exactitud, ¿en dónde nos vimos?
—En un bar al norte de Karakura, me invitaste un tarro de cerveza y luego subiste al escenario a cantar, en ese tiempo aún no eras famosa.
—Fue hace 8 años, ¿verdad? Empiezo a recordar, me acerqué a ti porque me dio curiosidad tu color de cabello, ibas con ese chico... ¿Kurosaki? Creí que eran hermanos —Se rio al recordar la cara de sorpresa de ambos pelinaranjas al creerlos gemelos.
—No creí que lo recordaras con tanto detalle. Cuando eso pasó, ambos nos pusimos rojos de vergüenza.
—Lo noté, después pensé que eran novios o algo así, y empezaste a ponerte nerviosa y no parabas de balbucear, te gustaba, ¿verdad?
—¿Kurosaki-kun? Sí, Pero jamás fuimos más allá de una amistad, lo prefiero así, nos llevamos bien aún.
—Me alegra, fuiste de las primeras personas en conocer mi música, es una sorpresa volverte a ver.
—También ha sido una sorpresa para mí saber que aquí grabas, incluso fue emocionante saber que vendrías hoy, Ulquiorra no me preparó para esto —Al escuchar el nombre ajeno, Dina se sonrojo y su mirada brilló.
—¿C-conoces a Ulquiorra-kun?
—Sí, trabajo con él, soy su fracción.
—¿Su fracción? Pensé que él no quería tener una —Su semblante se entristeció —Claro, debe ser porque eres bonita, él debió notarlo.
—¡¿Qué?! ¿A qué te refieres con eso? No, no, no, trabajamos juntos porque Aizen-sama lo quiso así, ni siquiera nos llevamos bien —Rio con nerviosismo y se rascó la nariz.
—¿En serio? Bueno, es un alivio escuchar eso —Se llevó la mano al pecho y suspiró.
—¿Un alivio? ¿Por qué... ¡Oh! Entiendo, Ulquiorra te gusta...
—¡Silencio! —Le tapó la boca —No lo digas en voz alta, por favor, no quiero que nadie lo sepa.
—¿Por qué? No tiene nada de malo que él te gus...
—¡Orihime-san!
—Bien, bien, bien, guardaré el secreto.
—¡Gracias!
—Aunque me pregunto, ¿por qué él?
—¡Es guapísimo! —Orihime aguantó perfectamente una carcajada al oír eso —Es responsable, trabajador, y tiene esa aura tan misteriosa que me vuelve loca. Simplemente es perfecto.
«Pff, ¿perfecto? Estás muy alejada de la realidad»
—Lo entiendo, es un buen partido para ti —O tal vez no.
—Solo espero que algún día él se fije en mí.
—¿Le has dicho lo que sientes? —Dina negó con tristeza.
—No he tenido la oportunidad, siempre está ocupado y jamás acepta algo que no sea trabajo... ¡Pero lo lograré!
Sin duda sonaba a Ulquiorra.
—¡Ánimo!
Continuó trabajando sobre el rostro de Dina, siendo varias veces halagada por Aaroniero y Szayel. También se divertía al escuchar las anécdotas que tenía Dina y las razones por las que se enamoró de Ulquiorra.
—¡Simplemente excelente! —Exclamó Szayel al ver el trabajo terminado de Orihime —¡Es mucho mejor de lo que imaginé! Sin duda convenceré a Aizen-sama para que te de una remuneración.
—¡¿Qué?! ¡No! No es necesario, yo solo hice lo...
—¡Calla! Te lo mereces.
Los maquillistas de antes chistaron al ver cuántos elogios caían sobre Orihime, tanto que ella quiso burlarse.
—Es magnífico, Orihime-san —La felicitó Dina.
—Debo admitirlo, mujer, te ha quedado bien —La voz de Ulquiorra sonó detrás de ambas mujeres. Ellas giraron a la par asustadas y sorprendidas.
—¡Ulquiorra! —Exclamaron, se miraron avergonzadas y se sonrojaron. Ulquiorra rodó los ojos irritado.
Orihime le dio un codazo a Dina para invitarla a hablar con él.
—¿Q-qué haces aquí, Ulquiorra-kun?
—Zommari me pidió que le ayudara con las luces —Levantó una extensión enrollada —Vi que Inoue Orihime había terminado y decidí venir.
—Entiendo, le ha quedado bien, ¿no crees?
—Eso dije antes.
—¡Cierto! Que tonta.
Los tres se quedaron en un silencio incómodo.
—Iré a arreglar lo que Zommari me pidió —Fue Ulquiorra quien lo rompió. Orihime se dio un golpe en la frente.
—¡Ah! Sí, sí, suerte, Ulquiorra-kun.
—Va a ser difícil acercarlos —Susurró Orihime viendo como Ulquiorra subía una escalera y Dina no dejaba de mirarlo embobada.

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Nuevo capítulo, aquí vemos por fin a Hime en acción, y descubrimos su nueva faceta como: Doctora Cúpido xD ¿Logrará hacer que Ulqui se fije en Dina? ¿O a caso se lo impedirá para quedárse con él?

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