Marta se tumbó en la cama y emitió un breve quejido de cansancio.- Ai.- Suspiró fuerte, provocando que su pelo se le pusiera delante de los ojos. Parpadeó un par de veces seguidas y se incorporó. Su cuerpo estaba cubierto por una manta de terciopelo suave.
Pablo estaba en el banco de la parte exterior del hospital, observando como amanecía un día de pleno invierno; tenía frío, ya que esa noche había nevado, y toda la calle estaba cubierta por numerosas capas de algodón congelado, también conocido como nieve.
Abrió la boca, que reflejaba un profundo cansancio, eso, y que tenía una ojeras muy llamativas.- Un café con doble de azúcar.- El camarero se dio la vuelta, dispuesto a preparar el pedido de Sara.- O triple..- susurró ella.- Parece que no has dormido mucho eh.- Sara se sorprendió, creía haber oído esa voz antes, pero no le dio importancia y volvió a leer su revista.- Parece que ya no reconoces mi voz, ha pasado mucho tiempo.- Sara abrió los ojos, cuanto sus párpados cansados le permitieron, y miró hacia su lado derecho.- Eva..- Sí, querida sí.- ¿Qué hace usted aquí? ¿Ha venido a visitar a su nieta?- ¿A Marlene?- Sara asintió.- Oh no, he venido a revisar unos papeles, para comprobar que todo está en orden.- ¿Y sus padres, Marco y Ana?- Eva bajó y negó con la cabeza.- Ellos, fallecieron en un accidente de coche.- Sara derramó el café.- ¿Co..Como ha dicho?- Tartamudeó un poco.- Un conductor borracho arrojó su coche al lago y, no pudieron hacer nada por ellos.- ¿Marlene lo sabe?- Eva asintió.- Ya ocurrió hace 9 meses.- Dios mío, lo siento tanto..- Eva le acarició las mejillas pálidas.- Dejemos ya las cosas tristes.- Le sonrió.- Y dime, ¿qué tal las cosas con Marlene?- Sara la miró.- Su nieta no ha cambiado.- Eso no suena muy bien.- Es que no es nada bueno.- Anda que no conoceré yo a mi nieta.- Sara se mordió la uñas.- Nadie conoce a su nieta, ni si quiera ella misma.
- Érike Bassani, 1989 - 2014.- Pablo dejó caer una lágrima de la cual pendía una retahíla de ilusiones, que se iban tras la muerte de la que un día, fue su gran apoyo.- Te extraño pequeña, y mucho.- Sonrió, pero era una de esas sonrisas tristes. Marta se acercó por detrás, y acarició el hombro.- ¿Me puedes dejar un momento a solas con ella?- Pablo asintió, y se fue al coche. Marta suspiró.- Hola.- Volvió a suspirar fuerte.- Supongo que no se me dan muy bien estás cosas..- Sonrió, tristemente. Miró a su alrededor.- Pareceré una loca, hablando sola..- Se mordió el labio.- Siento mucho que te hayas ido de esta manera.- Marta pasó los dedos por el nombre grabado en la lápida.- Hasta siempre.- Se puso la capucha y se dio media vuelta hasta el coche.
Melanie estaba en una silla, completamente ida, como sí nunca hubiera estado viva.- Melanie, ¿me recuerdas?- Melanie movió el cuello hacia Marta tan rápido como pudo. De inmediato sus ojos se pusieron fijos en Marta, y sus pupilas se dilataron. Melanie intentó articular unas palabras; extendió el brazo encorvado hacia las mejillas sonrojadas de Marta.- M m m m.- No podía a penas mover los labios, sólo emitía sonidos nasales, como la m. Marta miró a Isabelle.- Mírala.- Marta sonrió tristemente.- Mi pequeña..- Marta.- Soltó por fin. Isabelle empezó a llorar de alegría.- Marta, ni si quiera yo he conseguido que hable, y tú..- Isabelle abrazó a su hija, y posteriormente a Marta.- Gracias.- susurró.
-..Destino Hospital..- Lo cortó.- Que sí venga, que soy yo, démela ya por favor.- Toma toma, Ais Ais los jovenzuelos de hoy en día.- El cartero le dió la carta.- Toma toma.- Gracias Luis, te debo una.- Luis le acarició la cabeza.- Métete dentro, no vayas a coger frío.- Luis se montó en la motocicleta.- Adiós Luis.- Gritó Pablo a lo lejos. Abrió su esperada carta con énfasis, provocando que el sobré se cayera en la nieves que se mojara.
Querido Pablo:
Desde qué llegué a Venecia todo es estupendo, pero mi italiano se ha perdido un poco. Intento comunicarme con la mayor fluidez, pero la verdad me cuesta un poco, echo de menos el castellano, aún que lo practico escribiendo de vez en cuando. Extraño tanto a Érike.. Me cuesta mucho mi día a día sin ella. Mis padres me han recibido con lo brazos abiertos, pero mi abuela dice que soy la culpable de la muerte de mi hermana; oh Pablo, estoy tan triste.. Todo va bien, por ahora, no te preocupes peque. Ya he vuelto a comer la pasta italiana, que deliciosa, por favor. Espero verte pronto, reúne el dinero necesario para venirme a visitar.
Spero che mi manca anche, bacio.
Te quiero.
Gina
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Para siempre.
Teen FictionSu relación es complicada. Diversos problemas irrumpen en sus vidas. Es la historia que te hará creer en las historias de amor. ¿Serán capaces de olvidar?
