- ¿Y no pueden hacer nada? ¡Es la vida de mi hija!- Isabelle.. Sabemos que Melanie está en una fase muy avanzada, ¡Pero para esto no hay medicamentos que valgan!- El doctor Méndez puso su mano en el hombro de Isabelle, ella se apartó.- Déjeme.-
Marta estaba dormida, por la noche había tenido un par de pesadillas y no había dormido muy bien, así que Pablo no la despertó, le dio un beso en la frente y abandonó la habitación.
-Buenos días chicas.- Pablo sonrió.- ¡Hola Pablo!- Érike estaba muy animada esta mañana.- Hola..- Gina no tanto.- ¿Qué es lo que pasa, Gina?- Gina los miró a ambos con indiferencia.- No es nada.- Érike la miró con ternura y se apresuró a decir.- Es porque te has enterado de que me trasladan, ¿verdad?- Pablo miró fijamente a Érike.- ¿Te trasladan?- Sí.. Y yo tendré que irme con ella.- Gina levantó a la cabeza y una lágrima se deslizó por su pómulo.- Hermanita, yo..- No importa Érike, necesitas trasladarte, aquí no te pueden proporcionar la atención que mereces.- Gina besó la frente de Érike, se secó las lágrima y dijo:- Voy a la cafetería, ¿queréis algo?- Te acompaño.- Pablo sonrió.- No.- Dijo fríamente Gina, seguidamente cerró la puerta y se fue.
- Melanie, ¡cariño!- Melanie puso una gran cara de sorpresa, de inmediato acudió a los brazos de Marta.- ¿Qué tal estás?-¡Bien! Pero ya no tengo fuerzas ni para dibujar.- Melanie agachó la cabeza.- ¿Ah, que quieres pintar?- Marta tubo una idea.- Espera un momento aquí, ¿vale? No te muevas.- Marta fue de habitación en habitación preguntando quién tenía pinturas y lápices de color, todo el mundo le ofreció y Marta estaba muy agradecida. Cogió un gran trozo de papel, de unos cuatro metros de largo y otros cuatro de ancho, y lo colocó en el suelo, llamó a Brian, un grafitero de la quinta planta, que padecía bulimia.- Brian, necesito que hagas el dibujo más alucinante de tu vida, quiero que ponga Melanie en grande.- Brian sonrió.- Dame 5 minutos.
- ¿Qué haces cielo?- Esperar por Marta, mamá.- ¿Y dónde esta?- Ha dicho que esperé aquí, que me vendrá a buscar.- Marta se asomó por la puerta.- ¿Preparada?- Sí.- Melanie lo exclamó con énfasis.- Ven..- ¡Dios mío! ¿Es para mí? Claro qué es para mí, tiene mi nombre. ¡Qué bonito! ¿Puedo pintar ya? Gracias Marta, te quiero.- Melanie miró a Marta con ternura.- Ve.- la pequeña corrió a coger los colores y a empezar a pintar aquel enorme dibujo. Marta vio a Brian en las escaleras, se acercó.- Gracias Brian, eres el mejor.- Nada, cariño.- Besó la mejilla de Marta, y se fué. Marta regresó a su sitio juntó a Isabelle.- Esclerosis múltiple.- ¿Qué?- Marta puso cara de sorpresa.- Melanie tiene esclerosis múltiple, se quedará paralítica para siempre.- Isabelle rompió a llorar. Los ojos de Marta se inundaron de agua, pequeñas lágrimas empezaron a deslizarse por sus pómulos, que ahora ya no estaban sonrojados.- Gracias.
Marta caminaba por el pasillo, dándole mil vueltas al tema de Melanie, entonces chocó con Gina.- Oh, lo siento, yo..- no te preocupes.- Gina le sonrió.- Me llamo Gina.- Yo Marta.- Se dieron dos besos mutuamente.- Iba a la cafetería a por un café, ¿quieres acompañarme?- Claro.- Marta sonrió.
- ¿Y porqué estás aquí?- Mi hermana.. Tiene cáncer.- Oh lo siento muchísimo.- No te preocupes, es algo natural, yo ya no le tengo miedo.- Marta sonrió.- Y dime..¿Tienes novio?- Sí, es adorable, le quiero mucho, y tú..¿tienes?- No.. Pero hay un chico.. No sé me está empezando a gustar mucho, es tan atento, tan cariñoso, tan amable y a la vez sencillo, tan perfectamente perfecto..- Oh, el mío es exactamente así.- Ambas se miraron y es sonrieron, suspiraron y dijeron: Oh, Pablo..- Sus miradas se cruzaron de forma inesperada.
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Para siempre.
Novela JuvenilSu relación es complicada. Diversos problemas irrumpen en sus vidas. Es la historia que te hará creer en las historias de amor. ¿Serán capaces de olvidar?
