Pablo entró en la habitación, las luces estaban apagadas y las persianas estaban bajadas, toda la habitación estaba totalmente a oscuras.- Hola.- ¿Quien es? ¿Marta?- Pablo no veía nada.- ¿Quién es Gina?- ¿Qué Gina? Marta, ¿de qué hablas?- Me despertaba y tú no estabas, me iba a dormir y tú no venías, iba a comer y tú ni te dignabas en venir conmigo.. ¿Y todo para qué? ¿Para tirarte a otra?- Aún que Pablo no lo veía, las lágrimas se deslizaban por la cara de Marta.- Marta, ¡no sé de que me hablas!- ¿Ah no? Bien, vayamos a la primera planta, habitación 9, ya lo preguntamos a Gina allí.- Pablo ya no sabía como justificar aquello.- Marta, yo..- ¡La besaste! ¡Me engañaste! ¡Yo te amaba Pablo! ¿Y todo para qué? ¿Para qué me engañarás con una cualquiera? Yo creía en tí.- Marta encendió la luz, sus ojos estaban todos emborronados y alguna lágrimas se deslizaban por sus pómulos.- Podrías habérmelo dicho, ¿sabes? Al menos así podría decir que fuiste sincero, y ni eso.- Marta abandonó la habitación, llorando.
- Soy gilipollas.- Pablo, no te culpes, tú no has hecho nada.- Debí haberle contado lo del beso.- Te besé yo y tú te apartaste.- Gina bajó la cabeza.- Gina..- Tranquilo, lo entiendo..- Ella no me cree, no me creerá, ¡Joder!- Pablo golpeó la pared con sus puños. Empezó a quejarse.- Pablo, ¿qué haces? ¿Eres imbécil?- Gina se acercó y cogió las manos de Pablo, las sostuvo un momento.- ¿Te duele?- Pablo se quejó.- Vayamos a junto el médico.
Marta dio un par de golpes en la puerta.- Adelante.- Abrió la puerta.- Oh, lo siento, yo esperaba que esta fuera la habitación de Gina.- No, espera, soy su hermana, Érike.- Marta asintió.- ¿Vienes por lo de Pablo, no?- Marta se hizo un hueco junto a la cama de Érike.- Mira Marta, yo no sé que Pablo te habrá explicado pero, créeme, Pablo nunca besó a mi hermana, nunca sintió nada por ella, sólo eran amigos, pero mi hermana fué estúpida y creyó en un amor imposible.- Marta la miró con inseguridad.- ¿Y cómo creerte?- ¿Crees que una persona en mis condiciones mentiría?- Marta sintió compasión.- Yo quiero a Pablo, pero no puedo perdonarle, me traicionó.- Marta, él jamás te traicionaría, es más, siempre te antepuso por todo.- Marta besó la mejilla de Érike.- Gracias..- Se acercó a la puerta y antes de abandonar la habitación dijo.- De todas formas.
- Hola Isabelle.- ¡Marta! Hola..- ¿Qué pasa?- Melanie, ya apenas tiene sensibilidad en las manos.- Isabelle miró a Marta y cogió su mano.- No sé que más hacer por ella.- Isabelle, lo siento.- ¿Y Pablo?- Pablo..- Marta soltó una pequeña lágrima.- Oh, ya veo..- Isabelle besó la frente de Marta.- No te preocupes, ¿eh? Los chicos vienen y van, mi marido me engañó con su secretaria, ahora yo estoy sola y estoy perfectamente.- Isabelle sonrió.- Además, tengo una hija preciosa.
- Melanie, cariño. ¿Cómo estás hoy?- No siento los dedos, y casi tampoco las manos.- La esclerosis avanza, sólo tienes un 18% de sensibilidad en las manos Melanie, en unos días no las sentirás.- ¿No podré volver a pintar?- Podrás cariño, claro que podrás, pero no por tí misma.- El Doctor besó la frente de Melanie.- ¿Qué te parece sí vamos a hacer unos juegos con los demás niños? Seguro qué te diviertes.- ¿Estará Clay, el chico de la quinta planta?- Melanie se sonrojó.- Mmmm.. Creo que sí.- ¡Bien!- Melanie sonrió.
- Hola Clay.- Melanie se sonrojó.- Hola Melanie.- Clay también.- Estás muy guapa.- Gracias.- ¿Qué tal estás?- Bien, gracias.- Melanie sonrió.- Esta noche..¿Puede quedar a tomar un helado?- ¿En dónde?- En la heladería de la calle Elden, nos llevará mi madre.- ¡Claro!- Clay besó la mejilla de Melanie y la cogió de la mano.
- ¿Hello? Digo.. Hola.- Myers se rió.- Hola Myers, soy..- ¿¡Magta?!- No exactamente, Marta puede que sí.- Ambos se rieron.- ¿Cómo me has reconocido?- Tú voz es difícil de olvidar.- Myers, ¿podríamos quedar a tomar un café y hablar.-Cuando quieras.- Esta noche, a las 11 y media, te veo en el sitio del otro día.
ESTÁS LEYENDO
Para siempre.
Fiksi RemajaSu relación es complicada. Diversos problemas irrumpen en sus vidas. Es la historia que te hará creer en las historias de amor. ¿Serán capaces de olvidar?
