las tres chicas caminaban mientras iban hablando, iban para el apartamento de los varones generalmente ellos iban hasta el suyo pero esta vez las cosas cambiaron un poco.
mientras tanto en el apartamento de los varones corrían para todos lados terminando de ordenar, si no fuese porque ellas iban ni se hubiesen esmerado en ordenar tanto, no es que vivieran alrededor de basura pero hoy habían limpiado hasta abajo del lavamanos.
los dos mayores habían tenido que decirle a Gabriel que por favor ordenara su pieza en general y no sólo la cama como él acostumbraba, el menor de los varones era el más desordenado. Escucharon el llamado a la puerta y Gabriel corrió para dejar la escoba y la basura en el lugar correspondiente.
se dieron una última mirada entre los tres y Enrique abrió la puerta recibiendo con un cálido abrazo a cada una de las chicas y un beso largo a su novia. Valentina saludó a Javier y luego abrazó con cariño y calidez a su novio.
la morocha y la rubia saludaron al menor de los varones y después fue a los brazos de su chaval como le decía ella. Dejó un beso en los labios del madrileño y se sentaron para empezar la charla de siempre. No les aburría en lo absoluto tener esa rutina, podían hablar los seis juntos de cualquier tema y no les cansaba.
hoy acompañaban la charla con un par de tragos, aunque le medían la bebida a los menores no querían ver cómo tenían que volver a lo de la noche anterior.
— yo opino a que juguemos un quién quiere ser millonario —decía Gabriel— así vemos que tan inteligente sois. —decía Gabriel viendo a las chicas.
—yo estudio comunicación social y estoy por recibirme, me han felicitado por mi trabajo. —habló la rubia viendo al menor.
—yo fui mejor promedio los doce años de escuela y colegio y llevo las mejores notas. —le siguió la morocha.
— yo pinto, canto y bailo, me han felicitado por mi trabajo en escritura y redacción. —añadió la castaña.
—¿ya ves Gabriel? te humillaste solo. —decía Javier con diversión mientras se acomodaba para sentarse con la morocha en el sillón.
—sí ya me di cuenta —dijo apenado— ¿jugamos o qué?
—¿y el que pierda que hace? —preguntó Valentina.
—por cada respuesta incorrecta se va una prenda. —decía la rubia tranquilamente, todos se quedaron en silencio y la miraron— ¿qué? ay chicos por favor, si ya Valeria y Javier durmieron juntos, y yo he venido a quedarme acá. No se hagan.
—sí pero solamente dormimos —decía Javier— pero bueno, no sé yo juego si Vale juega. —la anteriormente mencionada río y negó con la cabeza.
—¿sí? —dijo mirando al madrileño— bueno, yo juego. —contestó Valeria.
todos cedieron y empezaron a jugar, por parte del madrileño y la morocha se esforzaban por no tener que sacar una sola prenda de sus cuerpos, todos estaban dando su mejor esfuerzo.
para este punto del juego los varones estaban sin camisa a Enrique fue quién más le costó sacársela estaba totalmente rojo, y de las mujeres dos de tres igual, estaban esperando a que la morocha perdiera para que todos estuvieran a mano.
—¿cuál es el número del yodo en la tabla periódica? —preguntó Sánchez en dirección a Vargas.
—cincuenta y dos —contestó la morocha— ¡no! —gritó cuando se dio cuenta que se equivocó.
—¡jaaaaaa! —gritó Valentina— dale mamita sácate la remera que ya caíste. —con las mejillas ruborizadas se sacó la blusa y tragó grueso.
luego de un par de rondas más y terminaron la partida, de quitarse las camisas no pasaron. Quién estuvo por sacarse el pantalón fue Victoria pero Rico paró el juego habiendo que todos rían.
—nosotros nos vamos a dormir —avisó Bonet tomando la mano de la de hebras cenizas. El alcohol había hecho que el sueño les llegara más rápido.
cada uno se fue a las habitaciones con sus parejas. La morocha se puso de pijama una camisa de Bonet y se acercó al balcón para recibir algo de aire, sintió unos brazos que rodeaban su cintura y unos labios en su mejilla.
—Vale —la llamó para que se gire a verlo— desde que llegaste entendí muchas cosas de lo que la gente decía sobre el amor, no comprendía bien porque la gente quería tener pareja, hasta que llegaste tú y no quería hacer nada más que estar a tu lado —decía mientras la veía a los ojos— te quiero cerca para siempre... ¿quieres ser mi novia?
todo aquello fue dicho tan de pronto que por un momento se le olvidó el frío que estaba sintiendo, cayó en la realidad y volvió en sí.
—claro que quiero, ice man.
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almas reflejadas ; khan ; bnet ; gazir
Fanfictionuna leve brisa corrió e hizo que seis almas perdidas se encontraran con sus reflejos ideales, de ahí en adelante aprendieron a bailar juntas al mismo ritmo pero con diferentes pasos.
