II. personas importantes.

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el aire de cordobés chocaba contra los rostros de la rubia pareja. Enrique viajo hasta Argentina por un evento y obviamente no dudó en llevarse a su novia y compañera, además ¿qué mejor guía turística que su chica?

habían acordado que después del evento de Enrique irían al pueblo donde la ojiverde creció así podría presentarle a su familia y amigos, pero además de esto sus ansias de viajar se debían a que su pipi como le llamaba ella a su sobrino cumplía años. Hace mucho no lo veía y lo extrañaba en demasía.

Enrique sonreía al verla feliz llegando a su lugar de origen, no iba a negar que estaba algo nervioso porque conocería a las personas importantes de la vida de Victoria pero de igual forma también lo hacía sentir halagado.

Victoria no paraba de hablarle el como su sobrino llegó a iluminarle la vida entera, era la luz de sus ojos verdosos y el motor de su noble corazón.

finalmente llegaron a su destino, y cuando empujó el pequeño portón de su casa y unos pequeños piecitos venían corriendo hacia la rubia. Ella se agachó y de un salto cargó al pequeño que estaba frente a ella, lo abrazó con fuerza y dejó varios besos en su cara.

ahí estaba su razón de ser.

— ven, vamos. —le habló Victoria a su pareja, mientras con una mano tomaba la mano de su chica con la otra jalaba la enorme valija.

el corazón le golpeaba el pecho, quería llevarse bien con la familia porque es algo importante en una relación. Él se veía estando al lado de vicky de por vida así que es importante que todo salga bien.

cuando entraron a la casa la mamá de la rubia la abrazó y le dio un beso en la mejilla, hace mucho no veía a su primogénita.

—má, te quiero presentar mi novio. —habló con un poco de nervios. La señora miró al rubio por un momento y luego lo saludó.

—un gusto, Enrique. —habló el rubio sonriendo a labios sellados.

—un gusto, yo soy Lorena—contestó.— si gustan pueden sentarse estábamos por merendar. —avisó.

primero fueron a dejar sus cosas a la habitación que era de la rubia y luego volvieron a la mesa. El nerviosismo que Enrique sintió al presentarse ante su suegra se fue cuando empezaron hablar y las risas se hicieron presentes, el ambiente ya no era tenso y parecía como si ya tuvieran confianza suficiente para hacer cualquier chiste.

—Nico —llamó vicky a su sobrino, lo sentó en sus piernas— mirá, él es tu tío kike. —dijo riendo, Enrique la miró.

—con que me diga tío basta. —contestó el rubio riendo.— ¿cuántos años cumples, Nico? —habló dirigiéndose al niño que lo miraba con atención. Finalmente levantó tres deditos.

—bueno dale Nicolás, ve con tu mamá que ya casi empieza tu cumple y te tenés que poner guapo. —le hablaba mientras lo llevaba con la madre de la criatura.



[...]

la música infantil sonaba por toda la casa y criaturas jugando eran parte del paisaje. Nicolás reía por las cosquillas que su tía le hacía, Victoria amaba hacelo reír porque era música para sus oídos.

—juguemos. —le dijo a su tía, pero esta no tenía muchas ganas de patear una pelota a decir verdad.

—te vas a sudar todo jugando a la pelota. —le dijo, el nene le hizo un puchero.

—ven, yo juego a la pelota. —habló Enrique, el nene sonrío y fue corriendo por el balón.

ahora teníamos a Enrique pateando un balón junto con el cumpleañero, dejó que Nicolás metiera un gol y el pequeño festejó a lo grande. Enrique lo alzó y dio una vuelta con él haciéndolo reír.

la ojiverde quería tatuarse esa imagen, sus dos amores más grandes compartiendo y riendo. Ya lo tenía todo.

avisaron que cantarían el clásico feliz cumpleaños, la rubia cargaría al nene para que apagara las velitas.

—vení Nico —lo llamó pero el negó con la cabeza. Corrió hasta las piernas del barcelonés.

—¡tío! —lo llamó estirándole los brazos. Enrique se hizo el fuerte pero un par de lágrimas quisieron salir cuando escuchó como lo llamó.

—¿ahora lo preferís a él? ¡yo soy tu tía Nicolás! —le reprochó el nene solo río y escondió su carita en el cuello del rapero.

—ya ves, soy su tío favorito ahora. —decía el rubio con aires de grandeza. Llevó a Nicolás hasta la mesa y luego de cantar la típica canción lo acercó para que apagar las velas.

ver a Enrique con su motor le llenaba en alma y el corazón.

almas reflejadas ; khan ; bnet ; gazir Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora