Capitulo 39

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-¡No, no y no! ¿acaso estás loca? No pueden hacer eso, no te dejare – decía Lissa furiosa

-Lis tranquilízate por favor – decía Cristian preocupado por su esposa y su bebé

-No Cristian no me digas que me calme, mi mejor amiga está a punto de irse a una loca misión suicida, quizás a ti no te importe pero a mi si – sus palabras molestaron a Cristian sin embargo trato de ser paciente

-Lissa digas lo que digas la decisión ya está tomada – dije con seriedad

-¡Yo soy la Reina y si yo digo que no es que no! – gritó como nunca antes la había visto

-Me vale que seas la Reina – le ladre ya molesta – esto no es tu decisión, es la mía y tú no decides sobre mis decisiones

-¡Te acusare de traición si es necesario para mantenerte en la corte, pero no pondrás un pie fuera de este lugar!- la cosa se estaba poniendo cada vez más fea pero por alguna razón no podía evitar enojarme cada vez mas

-¡Hey! Deténganse de una vez – grito Adrián desde la puerta, venía acompañado de Eddie, Mikhail y de mi padre quien nos veía sorprendido

-¡Tú no te metas! – le grito Lissa a Adrián

-¿Se puede saber por qué discuten? – mi padre trataba de mediar las cosas

-Rose quiere salir de la corte para hacerse cargo de los Strigoi por su cuenta – Lissa en seguida trato de apoyarse en mi padre para que el interviniera y lograran mantenerme dentro de la corte

-Sobre mi cadáver – dijo mi padre – tu no pondrás un pie fuera de este lugar, a si tenga que amarrarte niña

-Mi madre está de acuerdo con nosotros incluso ella será una de las que nos acompañaran a la cacería junto con Alberta y Stan – su cara se distorsiono en furia y salió de la sala seguramente en busca de mi madre

-¡No puedo creer que estés de acuerdo con esto Dimitri! – le reprocho Lissa

-Es mejor que sea yo quien vaya con ella a que lo haga sola o con ayuda de alguien más – les echo una mirada rápida a Eddie y Mikhail quienes se pusieron tensos en seguida – además es mi esposa y jamás permitiré que le pase algo a ella y a mi hijo, en las buenas y en las malas fueron mis votos y este es el momento de cumplirlos – dejo sin palabras a Lissa y yo me sentía más segura que nunca a su lado.

-Lamento interrumpir – hablo Mikhail – quizás no es un buen momento pero solo quería avisarles que Sonya dio a luz hace un par de horas – por un momento toda la tensión se esfumo y fue remplazada con alegría, en seguida felicitamos a Mikhail y salimos de la sala para ir con Sonya y conocer a su bebé, no sin antes recibir una advertencia de Lissa para retomar el tema más tarde, al llegar no encontramos con Jill, Viktoria y Sídney rodeando a Sonya, por sus caras notamos que ya se habían enterado de todo el drama, pero decidí ignorar el tema y enfocarme en el bebé, quien resulto ser una hermosa niña, dhampir por supuesto, de cabello claro y piel blanca sus ojos no podían verse ya que los tenia cerrados, aun así ella era toda ternura, me sentía extraña, fue como la vez que vi por primera vez a Declan y entonces sentí un balde de agua helada, vi discretamente a Adrián y lo note, sabía que también podía verse algo diferente en su aura

-ustedes también pueden verlo ¿cierto? – hablo Sonya a Lissa y Adrián en específico con una sonrisa, se veía extasiada con el nuevo descubrimiento – no lo había pensado hasta ahora que la veo, está impregnada de Espíritu, quizás ella junto con su hijo – dijo esto a Dimitri y a mí – sea la clave contra los Strigoi, aunque su bebé es mucho más especial definitivamente

-su bebé es especial con el solo hecho de ser hijo de dos de los guardianes más letales y temidos de la corte – dijo Jill con admiración

-tienes razón Jalibait, aunque quizás aprenda a romper corazones antes que huesos – se mofo Adrián

Promesa de muerte Donde viven las historias. Descúbrelo ahora