IX - {Animals}

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Este capítulo es muuuuuuucho más extenso debido a que hay contenido +18. Disfrútenlo, almas pecadoras JAJAJAJA.



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El día había comenzado extraño, con 8cho llamándolo a su teléfono celular diciéndole que Auron no contestaba el suyo y que, como siempre pasaba por él, subiera hasta su apartamento para asegurarse de que estaba bien.

No fue necesario mucho más para convencer al de voz grave, claro está, por lo que para ese punto de la mañana ya se encontraba tocando por tercera vez el timbre del hogar del Omega.

Cuando se comenzó a preocupar por no obtener una respuesta, la puerta se comenzó a abrir lentamente.

— Pasa. — Dijo el de mechón teñido con timidez, asomando solo su cabeza, abriéndole camino al Alfa para que entrara.

Así lo hizo y una vez dentro no notó nada fuera de lugar, al contrario, estaba todo exactamente igual a cuando estuvo allí por primera vez. Levantó una ceja mientras se volteaba hacia su predestinado, notando que éste estaba en pijama aún.

— Sé que no le he cogido el móvil a 8cho, pero... Es que no quiero que me lleve a su casa con Lolito. Al menos no esta vez. — Comenzó a jugar con sus pies. Se comportaba y hablaba de forma extraña; más infantil y dócil.

— ¿Por qué te llevarían?

— Es que siempre lo hacen cuando llega mi celo. — Informó en un susurro y viendo hacia el piso.

— ¿Estás en...? — Abrió los ojos con sorpresa, ni siquiera se atrevían a acabar la pregunta. — Hostia puta.

— Sí, aunque am... Digamos que es algo complicado.

— Pues necesito que me expliques si no quieres que llame a 8cho y se lo diga. — No lo haría, pero al menos servía como amenaza.

— ¡Por favor, no! — Exclamó nervioso. — Vale, te lo diré.

Después de aquello decidieron continuar la conversación en la sala, cada uno sentado en un sofa, viéndose de frente y en completo silencio.

— Mi celo es complicado. —Habló Auron luego de tragar saliva. — Digamos que es una anomalía que sufren muy pocos Alfas y Omegas, y como yo soy muy sexy me tocó. — Se rio de sí mismo, mas su invitado no parecía divertido, solo se mostraba serio. Suspiró. — El punto es que es más doloroso, mis feromonas son más intensas, soy mucho más fértil, puede durar varios o pocos días y... En teoría me debería ser difícil controlar a mi Omega, y digo en teoría porque eso jamás me ha ocurrido, nunca necesité de nadie. Pero ahora que te conozco, siento que eso puede cambiar. — Desvió la mirada, prefirió centrarse en sus manos. — Ningún médico me ha podido dar una cura o al menos un alivio, pues son tan pocos los casos que es como si no importase. Saben qué es, pero ni siquiera sé si han buscado una cura... Cuando conocí a 8cho no sabía que era la pareja del alcalde, y cuando tuve mi primer celo en esta ciudad fue en la cafetería, antes de que fuera un maid cafe. Le expliqué exactamente esto mismo a él y me llevó a su casa con Lolito para mantenerme alejado de cualquier peligro. Incluso este piso le pertenecía a 8cho y me lo dejó en caso de cualquier problema, pues estando al lado de comisaría la policía llega en nada si los llamo. — Un nuevo suspiro abandonó su boca. Volvió su vista hacia adelante, mirando fijamente a Reborn. — La gargantilla ayuda a que mis feromonas no atraigan a los Alfas del edificio, pero me dijeron que no debo usarla durante mi celo, por eso no puedo quedarme solo. Además, desde la madrugada que los dolores han ido en aumento y a causa de eso me cuesta hacer cualquier cosa... Es por eso que no quise hablar con nadie; no quiero irme. Lamento si los preocupé.

Karmaland's Maid Cafe // RebornplayDonde viven las historias. Descúbrelo ahora