No sé cómo, pero me quede dormida entre los brazos de Izuku, calentita y feliz como una perdiz, sin una sola preocupación en la cabeza. No hay nadie mejor que él cuando se trata de acurrucarse en la cama. Sus brazos te sujetan con tanta fuerza que es como si no quisieran soltarte nunca más.
No descansaba tan bien desde... bueno, desdela última vez que dormí entre sus brazos. Sin embargo, creo que no es el mejor momento para regodearse en la felicidad de nuestro reencuentro porque, a juzgar por la furiosa vibración de mi móvil, juraría que acabo de meter la pata hasta el fondo.
Me incorporo para consultar la hora y por poco le doy un codazo a Izuku en la cara.
¡Mierda! Si no salgo corriendo ahora mismo, cuando llegue al hotel Malefica y Jirou ya se habrán ido. Es Jirou la que me está llamando.. tengo un montón de mensajes suyos. Dice que me está cubriendo, pero que si en media hora no estoy en el hotel ya no lo hará.
Mi vestido está en el suelo.. lo recojo, me lo pongo y aprovecho la chaqueta para disimular que voy hecha un desastre. Me paro un segundo delante del espejo y sí, efectivamente tengo el pelo alborotado, con un mechón saliendo disparado en cada dirección. Intento peinarme con las manos, pero no hay nada que hacer. Se nota a leguas que me he estado revolcando con alguien.
Izuku: ¿Dónde está el incendio, bizcochito?
Deku se frota los ojos y estira los brazos de una forma que me hace babear.
Ochako: Me he quedado dormida y ahora Jirou cree que se acaba el mundo, y no le falta razón.
Me alegro de haber sido previsora y haber transferido al móvil la información y los documentos más importantes. Pienso enterarme de todo, hasta de si el perro de la nieta de nuestro cliente es alérgico a los cacahuetes.
Izuku: Pero ¿no odiábamos a la tal Jirou?
Pregunto aun confundido por recién despertar, pero no puedo concentrarme en lo que dice porque insiste en no ponerse la camiseta y mi mirada tiende a desviarse a su perfecto abdomen.
Ochako: Exactamente.
Me retoco el labial y por poco no me clavo el pincel del rímel en el ojo. Tengo que irme ya o me quedo sin trabajo, y preferiría evitarlo. Cojeo por todo el piso intentando ponerme los tacones y asegurándome de que no me he olvidado ninguna pieza de ropa importante.
Izuku se viste y me abraza justo cuando me dispongo a salir corriendo hacia la puerta.
Izuku: Tranquila, yo te llevo... a demás, si te vas así me siento un poco usado.
Ochako: ¿Usado?
repito, y me río
Izuku: Ya sabes que lo del "te toco y me voy" no va conmigo, no soy solo sexo.
Solté una fuerte carcajada.
Ochako: Oh creí que sabias que te usaba.
Bromee.
Izuku: Úsame lo que quieras, no pasa nada siempre y cuando que cuanto termines de trabajar, vengas conmigo a mi casa y no te muevas de mi cama hasta mañana.
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Vivir contigo
RomanceOchako Uraraka y su mejor amiga Yaoyorozu Momo lograron ingresar a la prestigiada escuela UA, sin embargo había un problema ¡Ambas vivían muy lejos! Para su suerte Ochako fue recibida en la casa de la mejor amiga de su madre Inko Midoriya. Sin emba...
