Ochako había regresado a su hogar por ese fin de semana, sin embargo sus días de visita terminaron rápido por lo que volvió a tomar el autobus y regreso a su "hogar" en casa de los Midoriya.
Al llegar toco el timbre como si fuera una completa desconocida.. porque en realidad así se sentía en parte.. se desconocía a si misma.
Hisashi: ¡Hola! Nos hubieras llamado , Izuku te habría recogido.
Ochako: No es necesario, no quiero molestar.. a demás viajar en bus es divertido.
Hisashi: Sabes que no molestas.
Inko: ¡Hola linda!Ya te esperábamos con ansias.
Ochako: HolaQ yo también los extrañe.
Hisashi: Ocha.. El miércoles tendremos una cena de negocios, habrá mucha gente, espero que no te moleste.
Ochako: ¿Molestarme? ¡Como creen! Es su casa... no tengo derecho a nada.
Inko: Tú nos vas a acompañar.. eres parte de la familia.
Ochako: Voy a mi cuarto..
Ellos sólo asintieron y se acomodaron en el sofá. Ella subió tranquilamente las escaleras, ya lo de la semana pasada no era más que un mal recuerdo y trataba que lo mal que la había pasado no se notara en lo absoluto. Pudo oír un estornudo que se escuchó posiblemente en toda la ciudad.
Ya en el pasillo vio como Izuku caminaba lentamente, con un pañuelo en su nariz, totalmente abrigado y con una cara terrible.
Izuku: Achúúú ¡Mierrrda! Esto es lo que último que me faltaba, sólo a mí me pasan este tipo de mierdas.
Hablaba sin percatarse de que ella lo observaba divertida. el chico se paró sobre la patineta y sin darse cuenta se dio un gran resbalón.
Ochako se acerco a él para ayudarlo a levantarse, extendiendo su mano.
Izuku: ¿Eres... un ángel?
Bromeó, ella sonrió.
Ochako: No... soy la muerte y vengo a llevarte.
Izuku: ¿La muerte, eh? ¿Qué tal si la pasamos bien rico antes de que me lleves?
Ochako: ¡Ja! Aún estando enfermo no te cansas de molestar.
Refunfuño mientras se acercaba un poco y ponía su mano en la frente del chico.
Ochako: Estás ardiendo.
Izuku: Todo es tu culpa.
Ochako: ¿Quieres que te ayude? Pues deja las bromas.
Izuku: Vale.
Respondió algo resignado, mientras se levantaba despacio, ella caminaba junto a él, hasta llegar a su habitación.
Ochako: Será mejor que te acuestes ¿Si?¿tú mamá no sabe que estás enfermo?
Izuku: ¿Eh? No quise molestarla, de seguro ni lo sospecha. Además, está en su momento romántico con papá, el sueño de las mujeres*bostezó* No quiero arruinarlo.
Ochako: Voy a hacerte un té y...
Izuku: ¿Por qué no sólo te quedas aquí?
Ochako: No puedo, tengo que bajarte la fiebre.. ya regreso.
Luego de unos minutos ella estaba de vuelta, le puso algunos paños húmedos.
Ochako: Ahora bebe esto.
Izuku: ¿Sabe feo?
Ochako: Sólo bébelo ¿De acuerdo? Es por tu bien
Izuku: No voy a tomar esto, debe saber horrible, no necesito de esto para...
Ochako: ¡QUE TE LO TOMES DIJE!
La expresión de Izuku era indescriptible, nunca había visto a su amiga así.
Izuku: Ya que lo pides tan... dulcemente.. Apuesto a que sabe rico..
El chico tragó saliva y bebió sólo un poco.
Izuku: ¡sabe a diablos! ¿me quieres envenenar?
Ochako: Bebelo. Si se te ocurre vomitar..el vómito sabe aún peor.
Izuku: ¿Dónde está la chica dulce y tierna?
Ochako:Era necesario, estás enfermo.
Izuku: Eres cruel cuando quieres.
Ochako: Contigo es necesario, es como tratar con un bebé.
Izuku: ¿Me llamaste bebé? No te aproveches de que estoy enfermo.
Ochako: ¡B-e-b-é! Con esto será suficiente.. voy a mi cuarto.
Izuku: Yo me quedo contigo cuando te da la miedocitis aguda.
Ochako: Que tú mismo ocasionas... voy a mi cuarto, si me necesitas me llamas.
Izuku: ¡Que buena amiga!
Ochako: ¡Verdad!
Respondió mientras salía y se metía en su habitación.
Izuku: ¡Oye Bizcochito!
Ochako: ¿Qué necesitas?
Izuku: ¿Puedes vestirte de enfermera sexy?
Ochako: No es chistoso.
Izuku: Igual no bromeaba..
Ochako: ¿Quieres que te baje la fiebre de un baldazo de agua fría?
Izuku: ¡ME VOY A DORMIR! BUENAS TARDES.
Izuku se durmió con una amplia sonrisa en su rostro. Ochako leyó un rato, trató de ocupar su mente en otras cosas y trató de olvidar por completo lo ocurrido en la fiesta de la semana pasada. Ya no tenía sentido buscar explicaciones inexistentes, lo que sentía no era cualquier fantasía que desaparecería fácilmente.
Ni siquiera cuando la chica estaba enamorada de Bakugou se sentía de esa forma, era justo ahí cuando en su cabeza una duda crecía ¿Realmente estuvo en algún momento enamorada de ese muchacho? ¿Qué había sido aquello? Tampoco podía negar que existía la posibilidad de haber estado enamorada de uno y ahora del otro, pero bueno, las 2 cosas eran totalmente diferentes, eran 2 situaciones opuestas.
Cuando estuvo "loca" por el pelinegro la resignación e indiferencia había aniquilado toda esperanza, por lo que el supuesto amor recibió una buena dosis de realidad, con Bakugou no había posibilidad alguna y fue así que Ochako descubrió que no era inteligente desvelarse por alguien que ni siquiera la miraba, alguien al cual no conocía, una imagen ajena a su realidad.
Ahora bien ¿Izuku Midoriya? pues al principio era un gran amigo, alguien con quien pasarla bien, reír un buen rato. El problema es que pasaban mucho tiempo juntos, después de todo vivían en la misma casa y bueno, las cosas pasaron de atracción a amor, pasaron la línea en un pequeño descuido.
Ella si conocía a Izuku y lo adoraba, parecía que con el paso de los días le gustaba más. Entonces ¿terminaría resignándose como sucedió con Katsuki Bakugou? ¿O... no? ¿Habría siquiera una posibilidad de que él...?
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Vivir contigo
RomanceOchako Uraraka y su mejor amiga Yaoyorozu Momo lograron ingresar a la prestigiada escuela UA, sin embargo había un problema ¡Ambas vivían muy lejos! Para su suerte Ochako fue recibida en la casa de la mejor amiga de su madre Inko Midoriya. Sin emba...
