A pesar no haber contado ningún tipo de chiste, Izuku se despanzurro en el suelo y comenzó a reírse con tal fuerza que parecía que su hígado saldría por su boca en cualquier momento.
Ochako: ¿Acaso pregunte algo gracioso?
Izuku: Es que..
Se limpio las lagrimas producidas por su risa.
Izuku: tienes exceso de novelas y películas cursis bizcochito, te dije que esas cosas cursis te quemaban el cerebro.
Fruncí el seño, a pesar de que es cierto que exagere con mi teoría no era necesario reírse así y hacerme sentír humillada.
Ochako: No veo lo gracioso.
Izuku: Calmate.. te contaré todo. Empezando porque Eri no es mi hija, solo me he hecho muy amigo de Mindnight y aquí viene la verdad de todo. Desaparecí porque estaba en el aeropuerto, a dos horas de aquí. Me encontré con ella.. es normal que fuera todo un mal entendido.
Ochako: ¿mal entendido? ¿Llamas malentendido a dejarme tirada durante todo un día, uno de los primeros días que teníamos libres desde hacía siglos, para irte a jugar al super héroe? ¿A eso te dedicas ahora, Midoriya? ¿Es lo que te hace feliz? Porque, estúpida de mí, creía que estabas tan ocupado con las clases que no tenías tiempo ni de respirar ¿Qué se supone que debo pensar? ¿Por qué de repente te preocupas tanto por una mujer a la que no habías visto en tu vida? ¿Por qué cuando se trata de ella, actúas de una forma tan distinta que a veces ni te reconozco? Porque es que te miro y no tengo ni idea de quién eres.
Se me rompe la voz y caigo en la cuenta de que tengo las mejillas cubiertas de lágrimas. No quiero llorar delante de él, no quiero parecer débil. Solo quiero que sea sincero conmigo, pero ¿qué espero que me cuente si me ve comportarme de esta forma tan patética? Le doy la espalda, respiro hondo, intento tranquilizarme y me preparo para volver a intentarlo, pero cuando me doy la vuelta, está justo delante de mí, a un centímetro de mi cara.
Izuku: Me rompes el corazón.. calmate por favor.
Me tomo entre sus brazos, me atrajo contra su pecho eliminando el poco espacio que queda entre los dos. Esto siempre se nos ha dado bien, sin esfuerzo, casi de manera espontánea. Mis brazos le rodean el cuello, me muevo sin tener que pensar. Mi boca se abre a la suya. Se le escapa un gemido y desliza las manos por mi cuerpo .
Tiene unas manos mágicas, capaces de hacerme olvidar que estoy enfadada con él. Lo dejo que bese, que me deje sin sentido, porque lo he echado tanto de menos que, cuando nos desplomamos sobre la cama, ni siquiera me doy cuenta.
No deja de besarme ni un segundo, ni siquiera cuando sus manos tiran de mi blusa y las mías se deslizan debajo de su camiseta. Tiene la piel tan fría que me provoca un escalofrío. Entonces me doy cuenta de que no ha traído abrigo, solo una fina camiseta.
Una voz interior me dice que esto no es buena idea, que las distracciones no nos van a ayudar a solucionar los problemas. Le digo a la voz que haga el favor de cerrar el pico, que Izuku está bajando lentamente, cubriéndome el cuello de besos.
Ahora mismo, podrían decirme que Zayn ha vuelto a One Direction y me daría absolutamente igual. Madre mía, qué bien lo hace.
Izuku: Te he echado de menos .
Susurro contra mi piel. Le tire de la camiseta, intento arrancársela. Cuando se percata, levanta los brazos y se la quita por la cabeza, y de paso me enseña esos abdominales tan increíbles que tiene.
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Vivir contigo
RomanceOchako Uraraka y su mejor amiga Yaoyorozu Momo lograron ingresar a la prestigiada escuela UA, sin embargo había un problema ¡Ambas vivían muy lejos! Para su suerte Ochako fue recibida en la casa de la mejor amiga de su madre Inko Midoriya. Sin emba...
