Ese día firmamos los papeles del departamento que Deku-kun consiguió, estaba ansiosa por contarle a mis padres y a mis amigas. Un nuevo paso para nosotros comenzaría a partir de ahora..
Hay cosas en la vida que pasan por una razón, aunque en ese momento no sepas cuál es. Cosas como que un niño de cara traviesa, ojos verdes y pelo oscuro te eche una mirada desde muy pequeños y con solo ver que te gustan los bizcochos ya ponga un apodo secreto, un niño que desde pequeño te hizo suya sin saber que eras suya.
Suya para molestarte , para cabrearte, para hacerte reír, para amarte y para protegerte. Suya.. soy incapaz de entender qué he hecho para merecer a alguien como Midoriya Izuku. Para una chica como yo, que ha pasado tanto tiempo deseando que los demás la quisieran igual que ella los quería a ellos, resulta casi incomprensible saber que tengo a un hombre a mi lado cuya devoción es tan poderosa que a veces siento que se me parte el corazón en dos. Somos jóvenes, a punto de cumplir los diecinueve, y la gente nos dice que la vida es mucho más que encontrar a tu media naranja en el instituto.
Los que no nos conocen se muestran negativos, no creen que sobrevivamos a la universidad porque las parejas que se conocen en el instituto raramente superan los cuatro años siguientes. En la universidad creces, descubres quién quieres ser el resto de tu vida.
Cuatro años de libertad, de vivir la vida de otra manera totalmente distinta, una sucesión de primeras veces que hasta entonces no conocías. Se supone que algo así te hace cambiar, te hace plantearte quién eres y qué quieres de la vida. La persona con la que te ves con dieciocho años, cuando te gradúas del instituto, puede que no sea la misma que te tome la mano cuando acabes la carrera y estés preparada para salir al mundo real.
La idea resulta bastante inquietante porque no sabes cuándo tendrás ese momento en el que te percatarás de que tus prioridades han cambiado, de que tú has cambiado. Puedo pasarme los próximos tres años aguantando la respiración, esperando a que Izuku se dé cuenta de que no soy la persona con la que se ve compartiendo el resto de su vida.
O puedo confiar en él, confiar en el chico que entró en mi vida este año y se ha convertido en el hombre que mataría dragones por mí. Me ha cambiado para siempre, a mejor, y todos los días consigue que lo quiera un poco más. Cada día hace algo que me anima a creer que las cosas pasan por algo, que la gente entra en tu vida por un motivo y que, quién sabe, quizá las almas gemelas sí existen.
Porque cuando encuentras a ese alguien, a esa persona en la que piensas a diario cuando no estás con él, que te llena el corazón de felicidad cuando está cerca, tu vida mejora en todos los aspectos, es más fácil porque sabes que al menos hay alguien que estará feliz cuando tú lo estés, que estará triste contigo, que te ofrecerá su hombro para que llores, te abrazará para que te sientas querida y te animará cuando lo necesites.
Y mientras marco las casillas en mi cabeza y me recuerdo a mí misma la suerte que tengo de haber encontrado a esa persona, soy consciente, no sin cierto orgullo, de que, después de todo este tiempo , también he conseguido convertirme en esa persona especial para él.
Me doy la vuelta para mirarlo y, a pesar de que las luces están apagadas y lo único que le ilumina es la luz de la luna, veo la determinación que se desprende de su expresión. Estira un brazo hacia la mesilla de noche, abre el cajón de mi madre.. lo cual me resultó bastante extraño.
De repente, estoy totalmente despierta. Me reincorporo e intento controlar el latido desbocado de mi corazón.
Izuku: Date la vuelta, Ocha.
Ochako: ¿Qué?
Mi voz suena susurrante, ansiosa.
Izuku: Por favor, date la vuelta.
Me pongo de rodillas sobre la cama, de espaldas a Deku. El colchón se hunde bajo su peso cuando se acerca. Con una mano me aparta el pelo del cuello y yo le ayudo recogiéndolo en una coleta .Y entonces algo frío cae sobre mi pecho y no puedo reprimir un grito de sorpresa. Porque alrededor del cuello tengo una fina cadena de plata y lo que cuelga sobre mi pecho es un anillo. A pesar de la oscuridad, veo el diamante de corte princesa reflejando la poca luz que entra por la ventana. Un anillo de diamantes.
Ochako: Deku-kun...
No puedo respirar, me he quedado sin palabras. Ni siquiera puedo moverme, la impresión me ha dejado petrificada. Sus brazos me rodean y, de pronto, me doy cuenta de que estoy temblando y a punto de llorar.
Izuku: le prometí a tu padre el día que lo conocí que esperaría como mínimo hasta que tuviéramos veintiuno para dar el paso, pero quiero que sepas que este anillo no es mío, es tuyo, y cuando estés segura de que ha llegado el momento, te lo pondré en el dedo.
Doy media vuelta y me lanzo sobre él, sus labios en sintonía con los míos. Pongo en ese beso hasta la última pizca de amor que siento por él y, mientras lo empujo hasta que cae de espaldas sobre la cama ,acaricio el anillo que descansa tan cerca de mi corazón.
Ochako: Cada día que pasa, me enamoro un poco más de ti . Cada día que paso a tu lado es mejor que el anterior. Eres fuerte, tienes el corazón más grande y compasivo que he visto en mi vida, me quieres como nunca nadie me ha querido. Eres mi héroe, el amor de mi vida, el cavernícola de mis sueños.
Al oír esto último, se le escapa la risa.
Ochako: Y si de algo estoy segura en esta vida, es de que quiero pasarla a tu lado.
Me siento encima de él y le sujeto la cara con las dos manos.
Ochako: Me tienes ganada, Izuku Midoriya , tendrás que soportarme el resto de mis días, y esto..
Le respondo acariciando el anillo que parece que pesa una tonelada, pero que, al mismo tiempo, me tiene flotando en las nubes.
Ochako: esto es todo lo que podría pedir en la vida. Así que te prometo una cosa: aunque tengamos que esperar dos años más, cuando quieras hacerme la pregunta, cuando creas que estamos preparados, tú pregúntame y mi respuesta siempre será sí.
Ya no tengo miedo, ya no necesito aferrarme a lo nuestro como si mi vida dependiera de ello, porque durante este año he aprendido y he vivido. He madurado y Deku también. Ahora vivimos más libres, amamos con más fuerza y, lo más importante, confiamos tanto el uno en el otro que si de algo podemos estar seguros es de que el amor que compartimos, y que tanta suerte hemos tenido de encontrar, es tan fuerte, tan poderoso, que sobreviviría al mismísimo apocalipsis.
¿y sabes que es lo mejor? vivir contigo.
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Cierre de la temporada, como me lo pidieron va a haber una cuando mi pequeño cerebro piense como armarla :3 gracias por leerlo hasta acá <3
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Vivir contigo
RomansaOchako Uraraka y su mejor amiga Yaoyorozu Momo lograron ingresar a la prestigiada escuela UA, sin embargo había un problema ¡Ambas vivían muy lejos! Para su suerte Ochako fue recibida en la casa de la mejor amiga de su madre Inko Midoriya. Sin emba...
