Seis

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Louis no tenía ganas de levantarse esa mañana, al igual que había sucedido en los dos días anteriores.

Una vez más había discutido con su madre pues este le había dicho que quería regresar a Italia, que ya no quería vivir en Los Ángeles.

Tampoco había contestado a las llamadas insistentes de su amigo, ni había querido comer, solo hacía llorar y llorar en su cama.

Su madre por activa y por pasiva le había preguntado cual era la razón de su repentino deseo de irse pero este no había querido decirle nada.

Finalmente tras una semana, esta llamó a un psiquiatra y este fue a casa para intentar sonsacarle.

...- Tengo la sensación de que esto es por un desengaño amoroso-habló este a la mujer tras pasarse una hora con su hijo.

-¿Amor?, Creí que a mi hijo no le interesaba eso, el solo piensa en estudiar...bueno pensaba, quiere ser médico, siempre nos ha dado la tabarra con eso.

-Bueno tranquila, poco a poco lograré que me lo diga.

Mientras, en el hogar Payne reinaba el caos también pues de repente los mellizos pasaron de ser unos hermanos modelo a discutir todo el rato.

Esa tarde fue definitiva y tras golpearse mutuamente, siguieron discutiendo.

...-¡Es tu culpa maldito egoísta!, ¡Tommo está así por ti!, ¡cobarde!

-¡Si no hubieses sido tan bocachancla, esto no hubiese pasado!, ¡Te dije que tenía que pensarlo!

-¡Creo que tienes miedo!, ¡Realmente él es el único que ha gustado de veras y te asusta el compromiso!

-¡Y tú que sabrás, jamás has saludo con nadie!, ¿Acaso lo has leído en tus estúpidas novelas?

-Te odio, eres un estúpido y ahora ya no quiero que mi amigo esté contigo, no te lo mereces.

Stan resopló con furia pero ya no gritó más, se dejó caer en el sofá rompiendo a llorar.

-Me gusta, si, lo admito...Me gusta tanto que me asusta cagarla.

Su hermano suspiró y acto seguido se sentó a su lado.

-¿Por qué no vas a hablar con él?, Está perdiendo muchas clases y parece no importarle.

-No creo que quiera verme...tu eres su mejor amigo y mira.

-Vete, hermano...dile lo que sientes, verás que es por ti que está así.. le gustas mucho.

Tras dudar un poco más, el mellizo mayor cogió su casco y sus llaves.

-Está bien iré...la verdad, ya empiezo a estar harto de esta situación.

El mayor salió de su casa, se subió a su moto y condujo hasta la casa del castaño.

-Bien, haya voy -dijo luego de aparcar en frente.

Con decisión caminó hasta la puerta principal y timbró.

-¿Si?-preguntó la sirvienta al abrirle la puerta.

-Quisiera ver a Louis, por favor.

Esta negó.

-Lo siento pero él solo puede recibir visitas de su psiquiatra.

Este la miró confuso.

-¿Psiquiatra?

-Si, de hecho tiene consulta en un hora, así que váyase.

-Soy su amigo y compañero del instituto, solo será un segundo.

-No puedo, la señora no deja que entren extraños a la casa.

-Pero yo no soy extraño, él me conoc...

-Gloria, déjalo pasar-habló el castaño desde la escalera.

-Pero señorito, su madre dij...

-Sé lo que dijo mi madre, tranquila se irá enseguida y ella ni lo sabrá.

La mujer asintió.

-Está bien, señorito Louis.

Stan pasó al interior de la casa y comenzó a subir las escaleras, tras dejar su casco en el mueble del recibidor.

El castaño caminó hasta su habitación y luego de esperar a que este entrase, cerró la puerta.

-Emm...¿Por qué tienes un Psiquiatra?

-Mi madre es una paranoica-respondió este muy serio-...bien, ¿que es lo que quieres?, ¿a qué has venido?

El moreno suspiró con pesar.

-¿Por qué no has regresado al instituto?que, ¿Es por mi?, Liam dice qu....

-Me voy a Italia.

Al escuchar eso, el mellizo moreno se acercó a este sujetandolo de los hombros.

-No, no, no, tú no puedes irte.

-Está decidido, iré a vivir con mi padre y mi hermana se vendrá con mi madre-dijo el castaño soltándose del agarre y mirándolo fijamente-...ya no quiero estar aquí.

Stan apretó los puños y acto seguido lo agarró de la cintura acercándolo a su cuerpo.

-No puedes irte, Louis...no puedes dejarme, te quiero.

Este lo miró confuso.

-¿T-Tú me qui-quieres?

El moreno asintió sonriendo.

-Si precioso, te quiero y quiero que seas mi novio, así que no puedes irte.

-¿Tú no-novio?

-Si, mi novio, ¿qué dices?

El ojiazul sonrió con sus ojos llenos de lágrimas.

-Si, si quiero ser tu novio.

El mellizo Payne suspiró aliviado, entonces levantó su mano acariciandole la mejilla.

-Dios eres tan hermoso que me parece un sueño, creí que me odiabas.

El castaño negó con fervor.

-Yo nunca podría odiarte, jamás.

Tras escuchar eso, Stan sonrió y poco a poco lo acercó a sus labios, hasta atraparlos en un tímido beso, el cual Louis respondió con sumo gusto.

Tras unos segundos, ambos se separaron y se miraron de nuevo.

-¿No te irás verdad?.

-No, Stam, no voy a irme a ningún lado, me quedaré siempre contigo.

El moreno sonrió de nuevo y volvió a acariciarte la mejilla.

-Te quiero Louis, te quiero mucho.

-Y yo a ti, Stan.

-Y yo a ti, Stan

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......

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61. La isla - Larry Stylinson TerminadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora