Las cosas en la terminal de Los Ángeles estaban al rojo vivo.
Los familiares de los náufragos pasajeros querían explicaciones y resultados pero lo cierto es que desde la compañía aérea, nada podían decirles, mientras que la Guardia costera no comenzase la búsqueda.
Stan, Des y Jay y demás personas, estaban muy nerviosos y angustiados y no abandonaron el lugar en toda esa noche.
Se vivieron las horas realmente con sensación de eternidad y en la mañana de un nuevo día, estos recibieron la noticia de que al fin la Guardia costera iría en su búsqueda.
Mientras, en la pequeña isla, los pasajeros varados en la playa, estaban ya levantados desde que había amanecido y mientras unos aún se estaban aseando y cambiando sus ropas, Louis había cogido su cámara de su maleta y correteaba de un lado a otro por la orilla, mientras se grababa.
...—¡Wow siiii...!, ¡esto es tan lindo!—gritaba y reía feliz—...¡Wow!, ¡es increíble!.
Harry lo contemplaba desde lejos pues estaba con el grupo de hombres, los cuales habían decidido explorar la isla de nuevo.
Este embobado esbozó una amplia sonrisa sin apenas darse cuenta, entonces uno de los hombres le dio con el codo.
...—Oye, realmente tienes mucha suerte, amigo... tu novio es muy hermoso.
El rizado entonces apartó la vista del castaño y miró a este con asombro.
—É-Él no e-es mi no-novio—balbuceó nervioso.
—Buff... joder, entonces te compadezco, amigo...debe ser muy jodido tener a ese caramelo tan jodidamente sexy a tu lado todo el tiempo y saber que otro se lo está comiendo.
El chico resopló molesto e iba a decirle algo pero de repente escucharon un fuerte ruido procedente del mar y con asombro contemplaron como a causa de las corrientes, el avión en el que habían viajado, fue arrastrado y succionado hacia el fondo, en cuestión de segundos.
El ojiazul y él se miraron tras sacar la vista del mar y entonces echaron a correr uno hacia el otro.
...—¿Crees qué vendrán a buscarnos?, ¿Crees que volveremos a casa algún día?—preguntó este muy preocupado.
El más alto se encogió de hombros.
—¿Quién sabe?, esperemos que si pero lo cierto es que yo estoy bien aquí y no hecho para nada de menos mi vida en Los Ángeles.
El castaño suspiró con pesar.
—Yo si la extraño, allá está mi madre, Stan y Liam
—Tu novio.
Louis y entonces unas cuantas lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas.
—¿Como puedes decir eso?, ¿Acaso no hechas de menos a tu padre y a tu novia?
El rizado negó con la cabeza y a continuación miró de nuevo hacia el mar.
—No, lo cierto es que siento un gran alivio de no estar con ellos.
El ojiazul frunció el ceño pues no entendía la repuesta de este.
—¿Alivio?
—Si, alivio...por primera vez en mucho tiempo me siento libre y me gusta mucho esta sensación de paz...en casa solo me esperan mentiras.
—¿Mentiras?, ¿Qué clase de mentiras?
Harry lo miró atentamente mientras este se alejaba enfocándole con la cámara.
—¿Qué haces?, no quiero que me grabes.
—Oh venga vamos es divertido...anda sonríe, piensa en tus hijos y nietos que algún día tendrás...estos les hará recordar lo valiente que fuiste al sobrevivir a un accidente de avión.
—Para con eso, Louis.
—¿Por qué?, venga dile algo a tus hijos venga...haré un documento histórico.
—¡Oye!, ¡dejándolo ya!—gritó entonces el más alto muy enfadado caminando hasta este y arrebatandole la cámara.
El castaño lo miró confuso pues no estaba haciendo nada malo.
—Hey, oye, es mía y me la destrozaras—habló empujandolo y recuperando su cámara nuevamente—…Eres un idiota y ya no quiero ser tu amigo.
Louis cada vez entendía menos a Harry y su comportamiento hacia él pero a la vez le daba más curiosidad saber qué era lo que este escondía y el porqué hablaba de ese modo, porqué se enfadaba por grabarle pero sobre todo, porqué sentía nerviosismo cada vez que le miraba fijamente o le sonreía.
El rizado suspiró con pesar y volvió a acercarse a este.
—Oye, lo siento, perdóname.
El ojiazul iba a decir algo pero entonces los encargados del reparto de raciones los convocaron a todos y entonces los chicos dejaron su discusión y acudieron con el grupo.
Tras coger su parte, el rizado se fue a sentar junto a las rocas mientras que el ojiazul se sentó en la arena, aunque mientras degustaba las frutas y galletas que le habían tocado, no dejó de darle vueltas a las palabras de su compañero de Universidad.
—¿Por qué demonios se pondría así de molesto?, realmente este tipo es muy extraño.
.....
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61. La isla - Larry Stylinson Terminada
FanfictionUn repentino accidente de avión, pondrá en suspenso la vida de dos chicos, Harry y Louis, los cuales apenas se conocían de vista. Ambos tienen pareja pero esa traumática situación les hará replantearse muchas cosas, dándoles la oportunidad de conoce...
