—Steve, ¿y tú? —responde el pequeño niño rubio que está en la cama al lado de pequeña ventana.
—Tony —dice con simpleza, desde su cama al lado de la puerta.
—Mucho gusto, Tony.
—Mucho gusto, Steve.
...
—¿Por qué estás aquí? —pregunta Steve al día siguiente.
—Porque hubo un accidente en el taller de mi padre mientras yo estaba ahí. Me quemé el torso y tengo una pierna rota. —contesta Tony lentamente. —¿Y tú?
—Vaya, qué mal. Yo estoy aquí debido al asma, a veces no puedo respirar bien.
Continúan hablando un rato más, conociéndose. Tony se entera de que el niño de ojos bonitos tiene 9 años, su color favorito es el azul y que le gusta dibujar. Steve se da cuenta de que el niño lindo tiene 7 años, su color favorito es el rojo y que es muy inteligente.
...
—¿Qué hay del otro lado de la ventana? Desde aquí no veo nada. —pregunta con curiosidad Tony, el 3 día de estár allí.
Steve inclina un poco la cabeza, para ver mejor. —Hay un parquesito. Tiene columpios y resbaladillas, hay niños y perros jugando, también hay grandes árboles y flores de colores. —relata sonriendo.
Contrario a ello, Tony frunce el ceño, ¿por qué él no pudo estar al lado de la ventana? Él también quería ver hacia afuera.
...
En pocos tiempo, ambos niños se hacen amigos. A veces Tony lee para Steve un libro de cuentos que su mamá le llevó, y Steve siempre relata a Tony lo que ve por la venta.
Sin embargo, a veces el niño de ojos bonitos sufre crisis asmáticas que lo dejan muy débil y casi no puede hablar.
...
Cuando se cumple una semana de su estadía en el hospital, Tony ya está totalmente impaciente. Quiere irse a casa, o en su defecto, poder hacerse en la otra cama y ver por la ventana, él también quiere disfrutar de todas las cosas bonitas que Steve le dice que ve.
Tanto es su capricho, que ya no lee para Steve, pero este, buscando animarlo, sigue relatando su vista.
...
El décimo día Steve deja de respirar. Médicos y enfermeras pasan de aquí para allá, tratando de estabilizar al niño. Tony se asusta y sólo puede rezar, como su madre le enseñó, para que su amigo de ojos bonitos se sane. Sin embargo, cuando se llevaron a un inconsciente Steve a otra sala, este nunca volvió.
Al otro día, cuando una enfera pasa a cambiar las vendas de Tony, le pregunta por su amigo. —Ahora está en un lugar mejor. —es lo único que le contesta.
...
—¿Puedo pasarme a la otra cama, por favor? La que está junto a la ventana. —pregunta por la tarde a otra enfemera. Esta le dice que no hay problema, y también, le informa que al día siguiente le darán el alta.
Pero a Tony no le importa nada de eso cuando ve lo que verdaderamente se puede apreciar por la ventana:
Un pequeño patiesito de luz, en medio de las paredes externas de otros bloques del hospital, sólo con una palmita pequeña.
Entonces nunca hubo parque, no hubo niños ni perro, ni flores ni árboles. Todas eran historias de Steve, su amiguito de ojos bonitos, para hacerlo semtir mejor. Y él, que al final se la pasó enojado y ya casi ni le contestaba.
Tony lloró esa noche, mirando la palmita, por su amigo. De verdad esperaba, que donde sea que estuviera, fuera un lugar tan bonito como sus ojos azules, y tan tranquilo y feliz como los relatos de la ventana.
•••
Sinceramente no sé qué fue esto, algo triste basado en una historia que escuché hace bastante tiempo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.