Robby golpeó la puerta del cuarto. - pase- dijo Edgardo desde adentro- oh, Robby, qué pasa? - Edgardo necesito que me hagas un favor. ••• Sergio y yo bajamos al lobby del hotel buscando a los chicos para salir a dar un paseo, era nuestro último día y queríamos hacer algo más que esperar sentados a que el avión partiera. Para nuestra sorpresa Rubén fue el único al que pudimos encontrar. - donde están Robert, Ricky y Robby?- pregunte - No lo sé, luego del desayuno se fueron y no los volví a ver. - Deben estar por ahí, vamos, salgamos- dijo Sergio tomándome la mano. - Esta bien vamos Rubén. - Ya voy Sergio, Rubén y yo nos dedicamos a recorrer tiendas y más tiendas buscando ropa, y accesorios para la fiesta que nos esperaba. - así que una fiesta, gran idea la de Angelo- dijo Rubén- creen que este traje me vaya bien?- dijo probándose un traje verde y comenzamos a reír a carcajadas. - Yo creo que con uno color negro estarás bien- dijo Sergio y Rubén y yo asentimos con la cabeza. - Estas nerviosa?- pregunto Rubén - Un poco, no veo la hora de ir a esa fiesta. - Y ya no queda mucha espera, chicos estamos aquí hace 3 horas- dijo Sergio asombrado y volvimos a reír. - Creo que deberíamos irnos, tengo que maquillarme y peinarme- dije y los chicos y yo volvimos al hotel. Estábamos de camino al hotel cuando vimos a Ricky y Robert, llevaban en su mano un enorme ramo de rosas. - miren ahí están los chicos- dije señalando - Déjalos ya debemos irnos- dijo Rubén y Sergio le dio la razón. Entramos al hotel y subimos a nuestra habitación. - bueno, me quedaré contigo por si necesitas ayuda- dijo Sergio - Esta bien Rubén se fue al otro cuarto y yo entré en el baño. Luego de una hora de que Sergio preguntara si me faltaba mucho salí. - estas perfecta- dijo Sergio en un momento muy emotivo. Era mi mejor amigo, después de todo esos tres años nos habíamos tenido el uno al otro. Parecía ayer cuando teníamos 13 años, hoy nos estábamos viendo con 16, el con un traje y yo vestida con una princesa. - Ven aquí y dame un abrazo - le dije mientras una lágrima caía por mi rostro. - No llores se te va a correr el maquillaje- dijo y me abrazo - Estamos listos?- dijo - Si- Sergio tomó mi mano y salimos del cuarto
El vestido me quedaba perfecto, tal y como Angelo había supuesto. Mi cabello rubio estaba ondulado y puesto hacía un costado dejando ver mis pendientes colgantes elegidos por el mismo Sergio.
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- Dime una cosa,- dijo Sergio mientras bajábamos por el elevador- como fue que crecimos tanto? - Realmente, no tengo idea- le dije y lo abracé- lo que si se, es que cada día te quiero más.