Me encontraba en los pasillos del hospital, pérdida en mi propia mente. Lloraba en silencio mientras pensaba en Angelo. En cómo le habia mentido, en cuanto lo extrañaba por más que lo negara todo el tiempo, él era mi mundo entero y ahora mi mundo entero, se había venido abajo.
Me senté en el suelo sin nada que esperar, solo yo, llorando en mi soledad y angustia interna.
En ese momento lo vi. Se acercaba a mi cada vez más e intenté voltearme para que no me viera, pero me vio.
Se paró en frente de mi. Extendió su mano, y me ayudó a levantarme. Justo en ese momento, unos segundos bastaron para que el mundo fuera solo nuestro. Me miro a los ojos y delicadamente me besó.
Mil emociones recorrieron mi cuerpo entero, la piel se me erizo, como si fuera la primera vez.
Creí que estaba soñando y que eso no pasaría jamás.
No era consiente de lo que pasaba, una lágrima recorrió mi rostro. Más que de tristeza era de felicidad. No lo podía creer. Lo estaba besando. Estaba besando a Angelo.
Aparto su boca de la mía, nuestras cabezas estaban pegadas, cerró sus ojos y sonrió. Devolví la sonrisa, pero no aguante y lo abracé.
- acabo de recordar que eres la mujer de mi vida- susurró en mi oído
- Ay Angelo...- dije y lo abracé más fuerte
- Jamás volveré a dejarte de esa manera, te lo juro- dijo y volvió a besarme.
Tomé su mano suavemente y lo ayude a ir hasta su cama. Me invito a acostarme a su lado y lo hice. Por primera vez en dos semanas me sentía a salvo, en mi lugar, me sentía feliz y sin más preocupaciones que saber que Angelo estaba a mi lado.
Lo abracé y en ese abrazo nos quedamos dormidos.
- buenos días dormilona.
- Buenos días- dije frotando mis ojos.
- Como dormiste?
- Mejor que en las ultimas semanas- respondí con una sonrisa
- Te amo- dijo dándome un beso
- Yo te amo mucho más Angelo-dije y caímos en un abrazo.
- Debo irme, pero te traeré el desayuno-dije bajándome de la cama
- Iré contigo- propuso Angelo
- Ang no, debes quedarte aquí.
- Vamos amor- su mirada me había matado, pero nunca lo había oído decirme amor.
- Esta bien vamos- tome su mano y fuimos por el desayuno.
Entramos a la cafetería y en el momento en el que Robert nos vio se levantó de su asiento, parecía que había visto un fantasma.
- increíble- dijo mientras se acercaba- se arreglaron?
- Sii- respondí emocionada
- Al fin, no aguantaba verlos mal
- Eres un dulce por dentro Robert
- Lo sé - dijo sarcásticamente
Nos sentamos en una mesa solos, debíamos hablar de lo que había pasado y lo que iba a pasar.
- perdón por ser una completa idiot4 cada vez que te veía- dije avergonzada
- No tienes por qué pedir perdón, entiendo que estuvieras mal.
- Eres lo más importante que tengo en la vida Angelo- se me quebró la voz
- ey qué pasa?
- Yo se que crees que yo besé a Ricky pero no fue así, él me besó, yo intenté decírtelo, jamás imaginé que todo llegaría a este punto.
- Tranquila- se acercó y me abrazo- todo estará bien, siempre.
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mamá quiero ser menudo
Science Fictionuna boyband conformada por cinco chicos da un giro inesperado cuando una chica entra al grupo
