53: "Scar"

4.2K 410 131
                                        

Cada rincón de mi mente analizaba y procesaba el panorama que mis ojos veían. No dejaba de emerger humo de mi, pero eso ya no me importaba.  Un rastro de cuerpos se encontraban esparcidos por los alrededores, todos portando las capas verdes con las alas de la libertad manchadas de sangre.

Escuchaba la respiraron calmada de mi acompañante, estaba sumido en la inconsciencia completa mientras buscaba recuperarse y descansar un rato. Había tenido que recurrir a la violencia para evitar que nos llevaran a Mitras donde la facción Jaëgarista controlaba todo.

Se estaba cayendo a pedazos lo que alguna vez construimos y luchamos para mantenerlo. Un chico con un poder superior al resto decidió postrarse en la delantera sin importarle nada más. Y arrasaría al mundo entero solo para salvar a unos pocos.

Sacudí la hojilla de mi equipo con amargura y entre a la locación donde nos estábamos resguardando.

Hange había tomado dirección a uno de los pueblos cercanos, necesitábamos mejores condiciones para tratar las heridas de Levi, y por ahora, era lo único que podíamos hacer. No tenía caso ir en busca de Eren cuando toda la facción estaba dividida. Primero debíamos esperar un poco y luego intentar ir en busca del resto de ex-miembros de la tropa de reclutas 104, quienes teníamos la esperanza que nos ayudaran a parar esto.

Me había dado un tiempo para pensar en todo lo que pasaría. Eren acabaría con la mayoría de la población mundial con el fin de garantizar que nuestra raza no fuera perseguida ni menospreciada más. Me parecía muy extremista, aunque yo no fuera la persona con más moral para decirlo.
El problema era que nos había hecho a un lado a todos nosotros y solo le interesaba quienes lo seguían ciegamente sin cuestionar.

Y ese era otro problema.

Estaba cansada, había arrebatado vidas qué tal vez no debí, pero si yo dudaba, ellos no lo harían. Sabía que en algún momento tendría que pagar por todos los actos que cometí. Solo esperaba que pudiera terminar primero con mi deber.

Ya no tenía tiempo de ponerme caprichosa y pensar que quería y que no, mi compromiso estaba aquí y debía centrarme en ello. Un suspiro y ligero movimiento me sacó de mis pensamientos y presté atención al pelinegro a mi lado removerse.

Tenía su abdomen vendado por completo junto a sus brazos y parte del rostro. Literalmente estaba luchando por su vida, unas heridas de ese calibre matarían a cualquiera.

Pero Levi no era cualquiera.

Su respiración se hizo más rápida y vigilé que por el cristal de la ventana que nadie estuviera cerca. Me costaba concentrarme.

Me coloqué a su lado observándole, parecía que despertaría o mínimo estaría consciente por un rato. Siguió removiéndose y mi pecho se apretó cuando vi que abrió el ojo que no estaba cubierto por vendaje.
No me miro, solo parpadeo varias veces mirando hacia el techo. Levantó una de sus manos y la observó. A través del vendaje que recubría su rostro pude alcanzar a escuchar que murmuró.

—Ese maldito bastardo...—su voz era bastante áspera y comentó observando su mano vendada por completo.

Dejé que reaccionara y se hiciera consciente del ambiente a su alrededor.

No quería pronunciar su nombre, me sentiría decepcionada al mirarle a los ojos, y ver que él, esperaba más de mi. Era una de las pocas veces que antepuse una vida por encima del deber. Y no sabía que tan caro nos saldría.

—¿Vas a ignorarme todo el rato?—mi cuerpo se heló al escucharlo dirigirse a mi y mis ojos picaron.
Escuché como se sentó y se quejaba del dolor, más logró recostarse contra la pared y respiraba con algo de rapidez.

Be Brave-Levi Ackerman Donde viven las historias. Descúbrelo ahora